
Merece la pena el nuevo disco de Lambchop. Merece mucho la pena incluso entre quienes os hayáis sentido, en algún momento, cansados por la trayectoria de la banda. Quizás sea que llevan demasiado años entre nosotros y que algunos ya hemos pasado del enamoramiento loco, al amor, al cariño y, finalmente, a la crisis de los siete años: ésa que, dicen, si superas, ya será para siempre.
Damaged fue mi crisis de los siete años. Me aburrí como una ostra con el hasta hora último disco de la banda. Siguiendo con el símil, donde ellos me ofrecían comida caliente y agradable compañía, yo requería un buen revolcón, como el de los primeros tiempos. Caímos en la rutina. Supongo que quien los escuchó por primera vez en ese álbum sabría ver más jugo del que yo fui capaz de sacar. Supongo que hasta en el hipotético caso de que existiera la mujer o el hombre perfecto, también sus amantes se cansarían de ellos.
Pero llega OH (Ohio) y renuevo mis votos. Lo hago desde que la primera canción, la que da título al disco, me arrebatase el corazón nada más oírla. No tienen nada nuevo, es sólo otra muesca más en el libro de estilo de Lambchop. Quizás suena más desnuda que en los últimos discos, más ellos mismos, pero lo que nos unió vuelve a estar allí.
Después de ahí, el reencuentro es más fácil. Esta vez Kurt Wagner y su grupo se empeñan en darme justo lo que quiero. Aumentan la calidez en la preciosa ‘Slipped Dissolved And Loosed’ (imeem). Cuando creo que voy a caer de nuevo en lo ya conocido, meten ‘Sharing A Gibson With Martin Luther King Jr.’ y ya tengo una nueva “mejor canción para dormirme reconciliado con el mundo”.
Sería absurdo pretender que hay una persona que pueda gustar a todo el mundo por igual. La mujer o el hombre 10 son falsos mitos. Y es también de ilusos pensar en que existe El Disco Perfecto (así, con mayúsculas). Todo depende del momento y del lugar. Pero, igual que mi mujer es (hoy y aquí y así) la perfecta para mí, el disco de Lambchop es también el mejor que (me) podían haber hecho a estas alturas.
OH (Ohio) no es como el primer beso ni como el primer disco ni como tantas otras cosas primerizas que marcan. Contiene todos nuestros defectos y todo nuestro bagaje (los suyos y los míos). Es sincero y bello incluso donde está gastado. Es como despertarse un día con la misma persona con la que lo has hecho cientos de veces y descubrir que sigue teniendo ese “algo”. Ante eso, no me valen superestrellas ni modelos de pasarelas. Como ante ellos: I believe in you, Lambchop.
Comentarios
mi problema con lambchop es parecido. oigo cada nuevo disco como si fuera el mejor, una joya, una maravilla. y cuando han pasado unas pocas semanas ya he dejado de escucharlo. sigue gustándome, sigue siendo precioso, pero no me apetece ponerlo.
y con cada nuevo álbum creo que todo va a cambiar y ese va a ser el definitivo que me enamore para siempre, pero al final nada.
por ahora aún ando en esas dos primeras semanas, así que dejo pasar los días para ver qué ocurre cuando pase algo de tiempo.
Lo entiendo, lo entiendo. A veces pasa con determinados grupos o determinados sonidos (a mí me pasa con los grupos más experimentales, que muchas veces nunca me apetecen). Con Lambchop eso me pasa con Is a Woman?. Es un disco que me gustó muchísimo, pero que nunca me apetece ponerme, porque tengo Nixon al lado y siempre acabo cayendo en él.
No sé, me gustaría prometerte que esta vez todo va a ser diferente, pero me temo que acabará siendo lo mismo.
pues por ahora todo sigue igual de bien. aunque seguimos en las dos primera semanas.
jajajaja, esto parece un embarazo.
Oh! Qué bonito modo de exponerlo! En mi caso, y siguiendo con el asunto, sería algo más como un reencuentro con el novio que se ha ido a estudiar o trabajar fuera y la relación a distancia hizo que creara ciertas expectativas, y en mi ingenuidad pensé que estallarían fuegos artificiales en el cielo al volver a verle (oirle), pero finalmente y como mucho tan solo sonaron unos petardos de feria. En fin, que después de pillar con cierta frialdad lo anterior esperaba este con ganas, pero tras varios días por ahora tan solo consigo preguntarme qué fue de lo nuestro y si algún día recuperaremos lo que tuvimos. ;-)
lia gala: ¿nadie te ha dicho nunca que las relaciones a distancia no funcionan? Es mejor que te mudes a Ohio si tu novio vive allí ahora.
Probertoj, supongo que en el fondo soy una romántica que nunca pierde la esperanza! Quizás es que a pesar de la frialdad que me dejó el anterior siempre espero lo mejor, y en este caso no ha supuesto el gran reencuentro que deseaba, aunque conociéndome se que le daré otra oportunidad y quien sabe si entonces le vuelvo a encontrar ese “algo” del que hablas…. Por cierto, no andas muy desencaminado con lo de mudarme a yankylandia… ;-)
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect