La música tradicional americana está llena de grandes canciones que han pasado a formar parte de la herencia cultural de personas de todo el mundo. Algunas lo han conseguido gracias a que han sido versionadas por diversos artistas que han enriquecido su sonido original. Es el caso, por ejemplo, de Rock Island Line, interpretada por Johnny Cash, Lonnie Donegan y Sonny Terry & Brownie McGhee, entre otros.
Para mí, el encanto de estas canciones proviene principalmente de su primitivismo, interpretadas generalmente con una única guitarra que acompaña la personalísima voz de aquellos artistas. También el ritmo pegadizo de sus estrofas y estribillos. Aunque la mayor parte de estos músicos han muerto ya, por suerte aún queda gente dispuesta a recoger el testigo de aquella época.
Una de ellas es Eilen Jewell, cantante nacida en Boston que editó en 2007 su álbum Letters from Sinners & Strangers. Con una voz versátil y sensual, aborda tanto composiciones propias como otras ya conocidas, entre las que destaca Thanks a Lot, que también fue interpretada por Johnny Cash.
La banda que le acompaña revive el puro aroma de la América de la primera mitad del siglo XX, con una base rítmica en la que no falta el violín tan característico del viejo country. El disco cuenta con joyas como High Shelf Booze, Walking Down the Line y Too Hot to Sleep, en las que Jewell exhala toda la energía de su garganta o, por contra, nos susurra unas letras llenas de sentimiento.
Recientemente estuvo de gira por nuestro país, esperemos que no tarde en repetir la experiencia.
The Detroit Cobras es otro interesante grupo que acerca a los oyentes de hoy canciones ya olvidadas de décadas anteriores. La voz de su cantante, Rachel Nagy, es tan poderosa y voluble como la de Eilen, aunque me atrevería a decir que incluso más sexy. Por el momento, los Cobras no se han lanzado a crear sus propias composiciones, y se dedican a rememorar viejas canciones de blues, soul y r&B, aderezadas con su propio estilo.
Pero cuidado, esto no quiere decir que se traten de una simple cover band más. Hasta ahora han editado varios trabajos, pero mi favorito sin lugar a dudas es el EP Seven Easy Pieces. Cualquiera de los siete cortes es digno de escucharse una y otra vez, pero aún así me quedo con la siniestra Insane Asylum (original de Willie Dixon), la pegadiza You don’t Knock y la acelerada 99 and a Half Just Won’t Do.
El sonido es menos clasicorro que el de Eilen, pero la grabación sigue alejada de las parafernalias de estudio. Raw r’n’r!!
Por último, me gustaría comentar una recopilación de 2 Cd’s presentada en un cuco estuche que cuenta con una portada ilustrada por Robert Crumb. Se llama The Stuff that Dreams are Made Of, y está concebida como un homenaje a todos los afanosos coleccionistas (principalmente de vinilos, aunque no únicamente) para los que completar sus colecciones es su principal motor vital.
Los Cd’s recopilan canciones de blues y country rescatadas de viejos vinilos de los años 20 y 30. Auténticas rarezas de coleccionista muy difíciles de encontrar, con grupos y solistas que apenas se dieron a conocer al gran público. Algunos como Son House y Memphis Minnie sí son recordados, pero descubrir a todos los demás es el verdadero encanto de esta recopilación.
El sonido es un tanto sucio y tiene de fondo ese hormigueo propio de los vinilos, pero los cabecillas de la compilación prefirieron no retocar demasiado las canciones para que no perdieran su esencia original.
Sitio oficial | Eilen Jewell
Sitio oficial | The Detroit Cobras