
Bueno, bueno, que no es para tanto. La prohibición se refiere a su nuevo album “The Information” y sólo afecta a las listas inglesas.
La razón, por una vez, no son las letras ofensivas o las músicas satánicas (por decir algo), sino que el problema se encuentra en los contenidos extra del disco, que no cumplen con las reglas británicas.
El “packaging” incluye un anuncio de un DVD y pegatas que permiten a los fans diseñar su propia portada, lo que convierte la obra en algo “ilegible” según los rectores de las listas británicas.
Vía | NME