
Desde que editó su primer álbum, Nacho Vegas nos acostumbró a una inflación desmedida de referencias con material nuevo. El gijonés comenzó en 2001 tras el pistoletazo de salida que supuso Actos inexplicables una carrera de fondo, en la que aún está inmerso.
Difícil era seguirle la producción por entonces y difícil es ahora.
Lo mejor de todo es que Nacho Vegas nos sorprendía siempre con un montón de canciones nuevas, nada de reciclajes, remezclas ni tonterías, material pata negra que siempre fue devorado por sus más fieles seguidores. “Nacho Vegas, te quiero”, decía una fan en la edición de un periódico en los comentarios de una entrevista que publicaba.
Canciones desde palacio no fue una excepción. Se publicó en 2003 e incluía cinco temas, un EP en toda regla con el que Vegas despedía el fructífero año 2003, en el que publicó su para mí excesivo doble álbum, Cajas de música difíciles de parar.
Nacho Vegas se había consagrado ya como una estrella del indie estatal. La portada que le había dedicado la influyente revista Rock de Lux meses antes confirmaba lo que era evidente desde la edición de Actos inexplicables, para mí su obra maestra, que el gijonés ya habia pasado de promesa a realidad casi sin proponérselo. Y si tuviera una bola de cristal no se creería lo que el futuro le depararía.
Fue este EP una golosina más, un narcótico para su cada vez más creciente parroquia, y una evidencia que Nacho Vegas era y es uno de los grandes talentos del rock de autor español. Canciones desde Palacio se abre con ‘Canción de palacio #7’ (Imeem), una suculenta canción muy sencilla y entretejida con un acordeón, percusiones, guitarra y teclados, con voces dobladas en momentos puntuales. Un single en toda regla.
Un descarte sí que podríamos considerar a ‘N.V. contra la industria del disco’ el reverso de ‘N.V. por la paz mundial’, que aparecía en su segundo álbum. Aquí Vegas se calza el traje country (pedal steel, banjo…) y nos regala frases tan extrañas como “El sol se pega a mi piel como un gusano de mar”. Y un sobrante también sería la lírica ‘La magnitud de la tragedia’ (Imeem), quizás, lo más asequible del compacto.
‘Canción de Isabel’ (Imeem) es el texto transformado en canción publicado en su libro Canciones contadas, inspirado en Marie de su incondicional Townes Van Zandt. Desgarradora, tremendista, hipnótica, si cabe.
Y Canciones desde Palacio se cierra con un tema que Nacho Vegas había compuesto antes de Actos inexplicables, ‘En la ardiente oscuridad’ (Imeem), con guitarras de reggae e instrumentación apta para el baile. Se podría hacer una remezcla de ella.
Sitio oficial | Nacho Vegas
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Comentarios
Me encanta lo que estás haciendo con la obra de Nacho. Como curiosidad, Canción de Palacio bebe descaradamente de The Ship Song de Nick Cave, otro grande.
Para mi el mejor ep de nacho, y "Canción desde palacio 7" es de las mejores de nacho, ese toque sencillo es lo que la hace grande
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