
En esta vida vivimos de prestado, dice Mike Skinner. Y yo digo que todo se presta, menos el talento, aunque éste es caprichoso y no siempre quiere acompañarnos (si ees que lo tenemos). Skinner, el hombre detrás de The Streets es un tipo que tiene talento a raudales: lo demostró en su inmenso Original Pirate Material y en el también enorme A Grand Don´t Come For Free: dos discos que supuraban juventud en cada segundo de sus canciones.
Skinner abrió las puertas del garage a quienes no nos habíamos fijado en ese estilo con canciones divertidisimas y narraciones ácidas sobre irse de juerga, salir a ligar, triunfar o no, jugar a la Play o aguantar el chaparrón de mamá. Aunque ya no pasases por esas situaciones, era muy fácil identificarse con ella o ver pedacitos de tu vida ahí plasmados, rapeados por un inglés a quien no conoces de nada.
En su cuarto disco, Everything is Borrowed, la misión de Skinner era recuperar la buena forma después de un resbalón en su obra anterior. Pero lo que encontramos es que el talento musical se le ha escondido y que ha grabado bajo el nombre de The Streets uno de los discos más horrorosos del año, sobre todo por venir de quien lo hace.
Es una pena: Everything is Borrowed es un desastre musical en la mayor parte de las canciones, con los peores arreglos que a Skinner se le pudiesen ocurrir jamás (en ‘The Sherry End’, por ejemplo) y que, sin embargo, sigue teniendo unos textos muy dignos de mención. Parece como si a Skinner sólo le hubiese interesado escribir en vez de hacer música: muy bien, pero que no grabe un disco.
Personalmente, deseaba que este regreso hubiese sido por todo lo alto. Ya vimos, cuando se publicaron los singles previos, que la idea de Skinner era hacer un disco mucho más accesible, más pop, más asequible para cualquiera. Lo que pasa es que se le han escondido las musas y ha compuesto uno aburrido. Y no hay mayor sinsentido musical que una canción pop que te obligue a pasar de ella.
Al final, lo mejor del disco es la canción que le da título, que ya era discreta en su día, pero que, al menos, consiguió con su vídeo de melodrama televisivo que algunos le cogiéramos cariño. El resto es prescindible, como casi nunca lo había sido la carrera de The Streets. ¿Tendrá remedio?
Comentarios
Nunca me han atraido mucho The Streets, pero me ha encantado la portada, porque es un catarata de Islandia (Skogafoss), en la que estuve hace un par de meses :)
Bjorn: Gracias por el apunte, porque había estado buscando qué podía ser y no lo había encontrado. ;)
Pues la verdad, a mi me gusta… lo veo diferente a los dos primeros, pero al igual que "Hardest Way"… me parece original… nadie escribe letras como Skinner.
A mi me gustan los cuatro discos y eso que no soy un fan irredento.
Carlos D. Redondo: Totalmente de acuerdo en lo de las letras. A mí el disco me suena blandurrio y fofo
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect