Deerhoof - Offend Maggie: Primeras Impresiones

probertoj 24 de septiembre de 2008 1 comentario

Deerhoof Offend Maggie

Deerhoof están de vuelta. El próximo 7 de octubre publicarán su nuevo disco, el décimo de su carrera. Se llama Offend Maggie y lo han precedido con maniobras de promoción extrañas como dejar que cada oyente pudiese grabar su nueva versión del primer single al proporcionarle todas las pistas.

¿Está a la altura de lo que el grupo ha mostardo en este tiempo? Es difícil superar a discos como The Runners Four o Reveille. También es complicado seguir la senda de Friend Opportunity, su último disco, sin dejar de ser ellos mismos. Aunque ¿quiénes son en realidad Deerhoof, un grupo tan pirado que ni ellos mismos saben a qué atenerse?

Ahora, con nuevo guitarrista, han grabado este Offend Maggie y la primera conclusión es que no, no es su mejor disco. Lo cual no queire decir que sea decepcionante, sino que le pesan los minutos. Ojo, pese a todo, a la racha inicial de canciones: ahí sobra calidad. Pero, bueno, ésto es sólo una primera impresión.

The Tears of Music of Love: Deerhoof han ido suavizando su propuesta con el paso del tiempo. Siguen manteniendo esa esquizofrenia, pero ahora sus guitarrazos pueden servir más para sonar en cualquier lugar sin miedo a que la gente acabe cogiendo una pistola para apuntarla a su sien. En el comienzo del disco, el cuarteto calavera acaba por conseguir que Satomi suene realmente a cantante japonesa. Casi una versión de ‘Twin Killers’ grabada para una edición especial nipona. Fantástico cómo se unen las guitarras a los fraseos de la cantante.

Chandelier Searchlight: ¿Soy yo el único que ve una relación muy directa entre Stereolab y Deerhoof? Ya en Friend Opportunity usaban la electrónica de forma parecida, pero aquí Satomi parece Laetitia Sadier. La segunda canción de Offend Maggie es uno de los temas más accesibles de toda la carrera del grupo

Buck and Judy: ¿Es un bajo supersaturado lo que recorre la canción? ¿Es Buck and Judy una canción de rock progresivo 30 años después de que este pasara de moda? Sí y mola.

Snoopy Wave: ¿Un instrumental? No, sólo una canción de dos minutos que tarda uno en empezar. Más música fracturada que acaba siendo accesible. No es exactamente como nada que la banda haya hecho antes, pero sí sabes que esto sólo puede ser una canción de Deerhoof.

Offend Maggie: Si en su anterior disco se les iban los arreglos por la electrónica casera, ahora al grupo le ha dado por las guitarras acústicas. Suenan más limpios. Bueno, más bien suenan más folk. Pero es como si a ellos se les hubiese pasado de fecha el ácido que han tomado gente como Devendra Banhart. Más raros que un perro verde sigue siendo su definición perfecta y eso que es la canción que titula el disco.

Basket Ball Get Your Groove Back: Primer tema polémico, puesto que está siendo odiado en las primeras reseñas y a mí me encanta. Intentaré explicarme.

Hay ciertos rasgos infantiles (que no infantiloides) que hacen la música de Deerhoof una experiencia absolutamente fascinante. Muchas de sus canciones son como las que los niños se inventan cuando están a solas: repeticiones de frases que les obsesionan, sensación de estar jugando a cantar, cambios absurdos para cualquiera que sepa de música y, sin embargo, un atractivo innegable. Basket Ball Get Your Groove Back cumnple a la perfección con ese modelo.

De hecho, cuenta Greg, guitarrista de la banda, que cuando la estrenaron en directo en Japón, y pese a que nadie había tenido oportunidad de escucharla antes, la gente del público ya se la sabía e incluso era capaz de cantarla a coro. Él se bajó del escenario y le pregunto a una chica “Oye, cómo te sabías la canción? ¿La habías oído antes?” y ella le dijo “No, pero antes de acabar la primera estrofa ya sabía por dónde iba a ir la segunda”.

¿Significa eso que Deerhoof se han vuelto previsibles? No, sólo que cada vez más apelan a nuestra manera más básica de entender la música.

Don´t Get Born: El segundo single del Offend Maggie. O el tercero, porque en realidad no ha habido singles, sino canciones sueltas. La miniatura acústica que nunca esperarías de alguien como este grupo. Siempre meyten en sus discos algo que nunca serás capaz de prever.

My Purple Past: Una de las pocas canciones del disco que, de primeras, me parece fallida. Quizás sea que la banda se queda a medio camino entre ahcer su tema más radiable y seguir siendo más raros que un perro verde.

Family of Others: Si alguien tenía esperanzas en que con este disco, Deerhoof intentaran dar el salto hacia un (pequeño) gran público, queda claro con los bandazos que da Offend Maggie que nada estaba más lejos de su intención. Family of Others es otra canción construida con retazos de mil, mucho más experimental que otros grupos que venden eso y mucho más primitiva que algunos que van de cavernicolas del rock´n´roll. Depende cómo te pille: en ocasiones parece de una lucidez extrema y en otras la acabas odiando por insoportable.

Fresh Born: Porque si quisieran dar ese salto del que antes os hablaba, lo tendrían bien fácil. Podrían domesticar canciones como ‘Fresh Born’ para que se ciñeran a determinados parámetros del indie-rock USA. Los que se quejan de que la banda nunca deja de ser una experiencia demasiado gélida para el oyente, que no transmite emoción, tienen de nuevo razones de sobra para apedrearles. Bueno, puede ser, pero en tiempos en los que cualquiera porta la antorcha de la épica inflamada, Deerhoof son el grupo que ayuda a equilibrar la balanza.

Eaugu Guru: Puede (y sólo puede, porque el tiempo aún a dejar a este disco en su sitio) que a Offfend Maggie le pese el hecho de que sean 14 canciones y de que podrían haber sido menos. Cosas como Eaugu Guru me empiezan a sobrar. Un deseo que no se podrá resolver jamás: ¿en qué convertirían Mars Volta esta canción? POrque casi parece un esqueleto reducido (sin solos, sin exhibiciones, sin ese tour de force continuo en el que vive la banda) de uno de sus temas.

This is God Speaking, Nomina O y Jagged Fruit: Las agrupo porque sí, porque el final del disco se me hace largo. Queda claro que Deerhoof no han conseguido su mejor disco ni de lejos, pero hay suficiente con qué quedarse de este Offend Maggie. SU peligro como grupo sigue siendo el de siempre: que a veces sus idas de olla son absolutamente insoportables. Por suerte, esos momentos siguen siendo los menos.

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Comentarios

  • 1 Avatar

    es un grupo que nunca me terminé de creer, la verdad, las canciones de este disco es que me parecen igual de poco interesantes que lo que había oído de ellos anteriormente y cunado los vi en directo, casi me da un pampurrio del espectáculo de la japo esa

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