Últimamente he estado algo triste, amargado, perdido y desagradable contigo: ¡ojala volvieran lo viejos tiempos! The Lodger hacen bandera de su ya conocido amor por otras épocas y, en medio del mejor pedazo de indie C-86 que haya parido este 2008, presentan Life Is Sweet, ese nuevo disco que se va editar dentro de poco más de un mes en Slumberland Records.
Sinceramente, Good Old Days demuestra por qué son necesarios The Lodger. No sólo se marcan un temazo, canción contagiosa y vitalista donde las haya, con un ritmo de guitarra que te obliga a mover los pies. Sino que, además, con sus pintas de chicos flacos, sus caras mal afeitadas, sus calvas y su absoluta falta de pose (ni languidez ni nada) dan un sopapo a todos esos grupos de inglesitos pulcros y a la moda que nos venden canciones que nos nos dicen nada. Porque, siguiendo el consejo de los Smiths, últimamente en Gran Bretaña no sólo deberíamos colgar al DJ, sino a medio imperio británico.
Las primeras señales ya eran buenas. Pero su inminente disco, después de semejante pedazo de primer single, tiene toda la pinta de ser aún mejor que su gran debut. Could it be the start of something?
Vídeo | Youtube