
En los comentarios de Hipersónica se ha discutido bastante sobre la valía de los DJs. Tenemos desde el público purista hasta los que creemos que, con talento, ellos son tan creadores como el que más. El debate, que puede parecer viejo, nunca morirá, algo así como el vinilo vs digital o el indie vs mainstream.
Para dar la bienvenida a la nueva semana, elegimos cinco canciones que mejoraron su estampa gracias a la intervención de un DJ... y una última elección para mostrar que, muchas veces, el camino contrario también funciona.
¿Puede convertirse ‘Glider’ ‘Soon’, uno de los temas con los que My Bloody Valentine construyeron su propia leyenda de ruido y miel y uno de los que marcaron la diferencia respecto al saco shoegaze, en un hit de pistas de baile ibicencas? En las manos del mejor Andrew Weatherall todo es posible. Si hacía falta meterle riffs prestados de Gang of Four (o de bandas que, a su vez, saqueaban a Gang of Four), se hacía. Una locura que aún hoy funciona como si estuviera recien sacada del horno. Y sin pizca de ruido, oigan.
Una de las mejores canciones del impresionante Blue Lines cayó en las manos de Oakenfold y el sello Perfecto y quedó transformada en un corte absolutamente cinematográfico que, además, anticipó parte de esa atmósfera gélida que el grupo probaría y perfeccionaría más tarde en Mezzanine. Hay unas cuantas versiones del ‘Safe From Harm‘, pero casi ninguna como ésta.
Como single, ‘Slow’ tenía menos gracia que, por ejemplo, ‘Can’t Get You Out Of My Head’ o ‘Come Into My Wolrd’, por ejemplo, pero Kylie sabe a quién tiene que arrimarse para que sus canciones luzcan más. Y en manos de los Chemical Brothers, ‘Slow’ se convirtió en un tema que si te lo meten en un disco de LCD Soundsystem da el pego.
Cundo Manchester fue Madchester, los grupos no tenían miedo en que les tocasen todo lo tocable… y más. Y esos hooligans drogotas y maravillosos que atendían al nombre de Happy Mondays no sólo no les causaba temor algo así sino que lo fomentaban. Claro, con tal de que Bez nunca dejara de bailar, cualquier cosa era agradecida. Pero lo del mix de irónico nombre (“Think About The Future” para un grupo como ellos… ya, ya) que les hizo Paul Oakenfold quedará en los anales de lo más brillante de la carrera de Shaun Ryder y compañía.
Vale, ‘Electric Feel’ no estaba mal, pero no era ni ‘Kids’ ni ‘Time To Pretend’. Lo suficiente para que Justice se la pasen por el forro y la deshagan hasta convertirla en la canción que le faltaba al primer disco de Daft Punk aunque nunca nos percatamos de ello hasta entonces.
El lado contrario: Public Enemy ya tenían un temazo en Bring The Noise pero cuando se juntaron con Anthrax consiguieron, por un lado, mejorar la canción y, por otro, seguir contribuyendo a romper fronteras. Esos riffs de guitarras ametrallando uno de los temas estrellas de It Takes a Nation of Millions… son ya parte de la historia.
Vuestro turno: yo aún tengo más canciones que mejoraron en manos de DJs y remezcladores varios. Podéis colaborar en los comentarios o en la lista colaborativa que he creado en Spotify. Y si lo que te gusta es mezclar, pinchar y ser el alma de la fiesta, no dejes de visitar el Club Hipersónica y participa en el concurso de Fanta para irte a San Francisco a aprender todos los secretos de un buen DJ.
Foto | Josh.Liba en Flickr