Pulp

Se acabó: desde que se abrió la veda de las reuniones, esto es un no parar. Y también un sinvivir y a veces hasta un sindiós. Si has tenido un grupo en los últimos 25 años, ¿qué haces que no enfilas la senda de la nostalgia y el (supuestamente) dinero fácil que no ganaste en su día? Puedes volver y echar por tierra toda tu leyenda o dar sólo un pequeño placebo a tus seguidores, una manera de que puedan hacer otra muesca más en su fusil conciertero y pueda decir “los vi, por fin los vi”.

Con la confirmación de la previsible vuelta de Pavement, queda claro que aquí ya todos nos imaginamos quienes pueden ser los siguientes y, peor, puede que acertemos. Así que hoy lo tengo claro: Va mi lista de grupos a los que les pido por favor que no se reúnan. Por la gloria de su madre:

Pulp

Ay, Jarvis, Jarvis. Se nos rompió el amor de tanto usarlo a ti y a mí. Debe de ser por eso y por tus discos en solitario que la posible reunión de Pulp para 2010 no me emociona nada de nada. Y eso que discos como This Is Hardcore, Different Class, Intro o His’N‘Hers forman parte de la banda sonora de mi vida y entre ellos está uno de los pocos a los que pondría un 10 y la canción con la que (pienso) debería cerrarse cualquier sesión de DJ. Tú ya vas tentando a la suerte y confiesas a los medios musicales británicos que estarías encantado de salir en Glastonbury con tus antiguos compañeros.

Así que dedicada a ti: no me queda más remedio, Jarvis, que citarte tus propias letras:

When you have seen how big the world is how can you make do with this? If you want me I’ll be sleeping in – sleeping in throughout these glory days

The Smiths

Con Johnny Marr deshauciado esto… haciendo de artista invitado y los “otros dos” babeando como siempre por una reunión que se les niega, ya sólo queda Morrissey. Cierto, siempre ha quedado Morrissey para negarse, para decir que él a los Smiths no los tocaba de nuevo, para cantarnos aquello del reissue, repackage, please them, please them…

Pero, claro, Morrissey es de todo (grande, entre otras muchas cosas), excepto un tío con una rectitud fuera de toda duda. Y no sé por qué creo que ya está más a gusto con los cantos de sirena de la industria y de una reunión. No sé, es intuición y espero equivocarme. Pero Morrissey, si llegas a esto, ten al menos el cinismo absoluto de cantar ‘Paint a Vulgar Picture’, para que podamos gritar, lo más fuerte posible, aquello de:

sadly, THIS was your life But you could have said no If you’d wanted to

Talking Heads

Creo que David Byrne es un músico lo suficientemente listo como para saber que no tocaba hacer esto con toda una leyenda, con su propia leyenda, la de ese grupo increíble llamado Talking Heads. Y creo que es así porque siendo influencia básica para gran parte del indie-rock estadounidense de esta primera década de milenio, no ha hecho ni un sólo atisbo de decir: “eh, que volvemos”.

No sólo sería una reconciliación complicada (las relaciones de Byrne con sus ex-compañeros no son como para hacer juntos una merienda-cena, precisamente), sino que llegaría tarde y no aportaría nada, nada, nada a quienes quieran ver en directo a la banda. Porque para eso ya dejasteis Stop Making Sense, ¿no, David?

Si volvéis, te dedicaré esto:

That man was my hero And now that word has been taken from us Some things can never be spoken Some things cannot be pronounced

Family

En serio. No necesitamos nada más que vuestro disco. Ya tuvo algo de vergonzoso esos homenajes que salieron cuando se cumplían no sé cuántos años de vuestro soplo en el corazón. Y también ese culto exagerado, que os convierte en intocables. Porque precisamente lo mejor de Family siempre fue que sus canciones las podía poner a parir cualquiera, justamente para hacer la diferencia, pintar la línea de tiza: ellos no entendían/nosotros sí.

Así que si el dúo de San Sebastián decide volver, yo no podré dejar de pensar en aquel aviador que no pudo evitar el volcán y en las muchas letras que a partir de entonces significarán otras cosas, como:

Vete a saber si cuando quieres volver lo haces de corazón

Los Enemigos

Porque dejaron un final perfecto, bien planificado, casi como una muerte en directo que te puedes volver a poner cuando quieras (ese doble que es triple Canciones Escocidas/Canciones escondidas). Y porque aunque con el tiempo se les eche de menos, hay pocas cosas más sabias respecto al negocio de la música (y a tantas otras cosas) que lo que cantaban en ‘Me sobra Carnaval“:

Aunque los platos pagues
ya no hay quien te devuelva
lo que un día no supiste
y ahora sabes.

De nuevo carnavales
y tú ya ni te acuerdas
de que aquí se entra,
pero no se sale.

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