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Lo mejor de 2012 electrónica

Llega la primera lista electrónica de Hipersónica. En la que hoy nos ocupa, primero hay que resaltar que la electrónica sigue expandiendo sus horizontes y reinventándose año a año, deleitando a profesos como nosotros. Asimismo, este 2012 ha sido un gran año para el techno. En lo que a esta lista personal e intransferible respecta, diez discos no son suficientes para expresar todo lo que ha acontecido (y es una pena por los buenos discos que se han quedado fuera), pero sí para dar a conocer en qué ha consistido, a modo representativo, mi año. Desde productores que ahora mismo están en la cumbre del género, convirtiendo en oro sus producciones, artistas que laminan cósmicas capas ambientales o pasando por otros que simplemente me han gustado mucho, esta ha sido mi banda sonora electrónica de 2012.

10. Jason Urick – I Love You

¿Por qué?: Jason Urick es un tipo que se dedica a producir música que conjuga drones, patrones progresivos, bucles sonoros y demás artimañas experimentales. Como no podía pasar de otra forma en Baltimore, Maryland (Hola, Expediente X), su música es extraña, casi paranormal. I Love You presiona varias teclas en tu cabeza, que dependiendo de tu concentración o tu inquietud, te resultarán más o menos adictivas. Lo que está claro, es que es un disco que precisa de unos auriculares para escuchar con atención todos los matices de la composición. I Love You es una composición cósmica que pretende que viajes, aunque sea dentro de tu propia cabeza, estas vacaciones. O lo odias o lo quieres.

Un viaje astral: Ageless Isms.

Crítica en Hipersónica: Fail.

9. Monokle – Saints

¿Por qué?: A pesar de que el ruso ha buceado en anteriores ocasiones por mares cercanos a la psicodelia y al ambient, esta vez ha preferido salir a la superficie para ponerse al día en lo que se cuece entre los terrícolas. Así es como Monokle presenta una interesante versatilidad a través de Saints, donde pone en práctica técnicas cada vez más comunes en el panorama electrónico como el wonky, sustentado por breaks y patrones glitch. La evolución del disco mediante algunos breaks y cambios de ritmo potencia la arquitectura compositiva del trabajo, donde Monokle confecciona unas raíces percusionistas y levemente ambientales sobre las que ir trabajando e introduciendo ritmos rotos, melódicos o electrizantes. La portada representa bien la propuesta del ruso, donde su música funciona como un caleidoscopio de sonidos deformados con estas tres características.

Un caleidoscopio sonoro: Arrows.

Crítica en Hipersónica: Monokle – Saints: wonky sensorial desde Rusia y con amor

8. Scuba – Personality

¿Por qué?: Scuba ha decidido entrar en su proceso de apertura en el que sigue apelando al dubstep pero no de una forma tan concienzuda, oscura y sudorosa. En Personality modela un dubstep mucho más accesible y colorido, dejando que halos de house atraviesen sus ritmos rotos. Con esta fórmula, que se acerca a patrones más ácidos de reminiscencia noventera, Scuba demuestra por qué Skrillex es un tipo vulgar y por qué él mola. El álbum está repleto de buenos pepinos, teledirigidos a apedrear tus oídos hasta que empieces a agitar el cuerpo. Sin caer en banalidades.

Un chute de energía: NE1BUTU

Crítica en Hipersónica: Error.

7. Grimes – Visions

¿Por qué?: La señora Boucher ha entendido que tenía que evolucionar y ha confeccionado un sonido más sofisticado, introduciendo vocales vocoderizados y nuevas texturas sonoras. La combinación que resulta de su característica voz y la digitalización de su synth pop estremece. Aunque tenga ese delicioso y pegadizo pop, no se ha olvidado de la parte más obsesa e inquietante que puede ofrecer, esa que se refleja en la portada de sus lanzamientos y la que le acerca a los sonidos que deben sonar en un aquelarre. Obviando las canciones de cabecera como los singles, piezas como Nightmusic se convierten en una autopista que te lleva directamente a la perdición. Gran paso en su sonido y mejor debut en 4AD. Voces esquizofrénicas que invaden tu cabeza, sonido muy pulido y sintético, su capacidad para pasear por el pop y pasarse después a nieblas oscuras y densas. Grimes.

Una atmósfera densa: Nightmusic (feat. Majical Clouds)

Crítica en Hipersónica: Grimes – Visions: en busca de la etiqueta imposible

6. Shed – The Killer

¿Por qué?: Shed se aleja de sonidos más vanguardísticos y de alto diseño para adentrarse en el techno de alta cilindrada. Recicla su música para transformarla en una apisonadora que no tiene reparos en machacar antiguos recursos livianos con los que los graves se encuentran superpuestos. Siempre ha realizado trabajos muy personales en los que desarrollaba su propia liturgia experimental. Ahora, se vuelve ateo e imprime una notoria agresividad a sus nuevas piezas, apelando al techno rebozado de patrones dub. Así logra otorgar a sus producciones un sonido más profundo.

Una bomba: I Come By Night.

Crítica en Hipersónica: Shed – The Killer: cerebral ejecución de beats

5. Legowelt – The Paranormal Soul

¿Por qué?: Son muchas las aristas musicales que Legowelt cimienta como base para esculpir este nuevo disco en el que vuelve a demostrar que su talento está fuera de lo normal. Desde el acid, hasta las oscuras y densas bases de techno de Detroit, y pasando por trayectos de luminoso house, el disco es un disfrute. Como no podía ser de otra forma, engalanado además con los tradicionales efectos en las secciones vocales, ya sea mediante vocoders, marca de la casa, o fantasmagóricos efectos.

Ácido suave: A Cold Winters Day.

Crítica en Hipersónica: Legowelt – Excelente rescate al techno de Detroit

4. Flying Lotus – Until The Quiet Comes

¿Por qué?: “Until the Quiet Comes logra una mezcolanza de estilos donde Flying Lotus se dedica a jugar al despiste. Tiene 18 cortes para hacerlo, los cuales rondan los dos minutos con excepciones de tres minutos y uno de cuatro. El trabajo funciona como un espectáculo de variedades con unas transiciones bien hechas para ni perderse en la monotonía de lo lineal ni pecar en exceso de los saltos bruscos. La producción opta por un mayor gusto hacia un sonido más orgánico, por timbres agudos y suavizados”.

Una melodía delirante: Putty Boy Strut.

Crítica en Hipersónica: Flying Lotus – Until The Quiet Comes: hacia nuevos terrenos

3. John Talabot – ƒIN

¿Por qué?: El álbum rebosa elegancia y calidad se mire por donde se mire y se escuche por donde se escuche. Una oda al buen gusto. Ya sea mediante referencias al techno y dance de los 90, sampleados místicos u otras artimañas experimentales, Talabot logra conseguir lo que hace grandes a los grandes de la electrónica: trascender lo musical y conectar con lo emocional. Contrariamente al título del disco, ƒIN, este trabajo representa el principio de una carrera más que prometedora. Porque aunque ya lleve años produciendo y siendo conocido, un disco como este acaba de catapultarle, como ya pasara anteriormente con compatriotas como Delorean o El Guincho. E impecable también su colaboración con el madrileño Pional.

El alma del house: Oro y Sangre.

Crítica en Hipersónica: John Talabot – ƒIN: todo por el formato álbum, muerte a los hits

2. Himuro Yoshiteru – Our Turn, Anytime

¿Por qué?: Impresionante combinación de hip hop, IDM, ritmos quebradizos y alusiones al dubstep y al funky. Crear un mejunje tal puede convertirse en la sentencia del artista, creando un totum revolutum que nadie entiende. Pero lejos de que suceda esto, nuestro japonés preferido del momento sale indemne y nos atrapa en su mundo, preparando sensaciones para todos: desde ritmos opresivos y frenéticos hasta otros mucho más suaves listos para introducirse directamente en el hemisferio derecho de tu cerebro. Por algo será conocido como ‘el disco que conquistó a la (mayoría) de la redacción de Hipersónica’. Difícil no rendirse ante él.

Una joya: End of Day.

Crítica en Hipersónica: Himuro Yoshiteru – Our Turn, Anytime: los ritmos rotos del Hip Hop camaleónico

1. Actress – R.I.P

¿Por qué?: Composición muy cuidada y mucha diversidad en las texturas; un disco más emocional y a la altura del anterior, que no era nada fácil. Presenta una gran versatilidad a la hora de poner en boga diferentes campos de la electrónica: techno primigenio de los 90 y techno fantasmagórico, gotas de dubstep, IDM muy cerebral… Un trabajo excelente. Actress demuestra que está a la altura de grandes arquitectos sonoros actuales como Burial y acercándose a divinidades como Aphex Twin. Un disco perfecto que el tiempo se encargará de colocar en su sitio. Lejos de acomodarse como muchos y utilizar una misma fórmula, se supera a sí mismo a base de ambición y ganas de explorar nuevos métodos en cada álbum.

Una obra maestra: Caves Of Paradise.

Crítica en Hipersónica: Actress – R.I.P: la fragmentación como concepto

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