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Lo mejor del Metal de 2012

Ayer llegó el primer volumen de nuestra lista de lo mejor del Metal de este año de mano de Cronopio. Hoy nos toca descubrir quienes son los ocupantes de los 10 primeros puestos de la lista. Diez discos en los que los miembros del sector metalhead de Hipersónica hemos coincidido en que han sido los más destacados del año. La lista definitiva para que los Hipsters zaragozanos se pongan al día con el género duro. y también para que los propios fans del género tengan la ocasión de descubrir algún que otro grupo nuevo (que es para lo que valen realmente las listas, ¿no?). Si os gusta, estáis invitados a tomaros un buen plato de croquetas con nosotros. Si no, lanzadnos hachas a la cabeza, que para algo somos metaleros.

10. Toundra – (III)

¿Por qué?: Porque (III) es álbum para fans de esos sonidos densos, largos desarrollos, capas de sonido que se transforman en muros, crescendos, intensidad controlada y cambios de ritmo. Todo ello interpretado por un cuarteto que, permitidme la expresión, tiene el culo pelado de tocar. Toundra han sabido cuidar todos lo detalles de cada una de sus producciones, creando una línea gráfica bastante definida, sobre todo en estas dos últimas que han publicado bajo la tutela de una discográfica que tan bien cuida sus lanzamientos como es Aloud Music. Si Toundra nos dijeran que este álbum es un corte en seis movimientos nos lo creeríamos, porque es clara la conexión entre cada uno de los temas.

Una canción: ‘Lilim’.

Crítica en Hipersónica: Toundra – (III): superando la etiqueta post rock

9. High on Fire – De Vermis Mysteriis

¿Por qué?: Porque en De Vermis Mysteriis, Matt Pike ha revalidado con creces el apelativo de uno de los nuevo dioses de la guitarra que un día le puso la revista Rolling Stone. Su capacidad para crear riffs queda suficientemente demostrada en la instrumental ‘Samsara’. Y sí es cierto, como él mismo ha declarado, que cuando compusieron los temas solo tenía un esqueleto al que le fueron añadiendo capas de improvisación. Nunca antes la definición de High on Fire como Motörhead Meets Slayer estuvo tan justificada. Matt Pike da rienda suelta a una combinación devastadora de riffs aullando gritos de guerra, tejiendo una historia conceptual sustentada por una devastadora e imparable combinación de bajo y batería.

Una canción: ‘Spiritual Rites’.

Crítica en Hipersónica: High on Fire – De Vermis Mysteriis: cuando la brutalidad es un punto fuerte

8. Ufomammut – Oro: Opus Primum/Oro: Opus Alter

¿Por qué?: Porque es una pena que ambos discos no se hayan publicado a la vez. Porque Oro: Opus Primum es como un cataclismo sonoro y Oro: Opus Alter es un misil tierra-aire a punto de detonar, una potente mina antipersona imposible de desactivar. Porque su discográfica no pudo asumir la edición de esta obra magna en una sola entrega y ha sido publicada en dos partes. Por ello hay que entenderla como un todo, una pieza única en diez movimientos. Porque su sludge psicodélico, etiqueta que ellos mismos se han puesto, ha alcanzado cotas insospechadas.

Una canción: ‘Oroborus’.

Crítica en Hipersónica: Ufomammut – Oro – Opus Primum: corrientes circulares en el espacio | Ufomammut – Oro – Opus Alter: el coloso se ha hecho más fuerte

7. Obsidian Kingdom – Mantiis

¿Por qué?: Porque estamos ante un disco que puede acabar significando un antes y un después para el metal extremo español, pues jamás antes se había construido una obra tan ambiciosa y coherente como esta. Porque usando propuestas de muy variada índole como punto de partida han conseguido marcar su propio camino de cara al futuro logrando ser ellos mismos, siendo Obsidian Kingdom. Han logrado lo que no han logrado muchos otros en nuestro país: tener una identidad propia y una multitud de posibilidades a explotar de cara al futuro de su carrera. Son Obsidian Kingdom, pero no son los Obsidian Kingdom de 2007, y ese cambio ha sido porque han vivido una metamorfosis, se han transformado en la banda más prometedora del metal extremo español.

Una canción: ‘Cinnamon Balls’.

Crítica en Hipersónica: Obsidian Kingdom – Mantiis: abriéndose paso a la cima con 14 bocados de genialidad

6. Angelus Apatrida – The Call

¿Por qué?: Porque el rodaje de Angelus Apatrida ha dado como resultado un álbum como The Call, de esos que te llegan, lo escuchas y dices: wow, esto es muy bueno. Los manchegos ha pasado a la segunda fase de su carrera, la de la consolidación. Ya no son el secreto a voces que eran y Century Media lo tiene claro que el podio del circuito europeo del thrash metal debe ser suyo. Porque si fueran guiris ya estarían llamándoles de Asia y Norteamérica para contar con su presencia. Pero no se pueden quejar, ni el heavy metal es un tipo de música mayoritaria, ni el thrash es lo que más gusta dentro del metal, y lo que han conseguido en su terreno no está al alcance, por ahora, de ninguna otra formación estatal.

Una canción: ‘Killer Instinct’.

Crítica en Hipersónica: Angelus Apatrida – The Call: ¿y si fueran guiris?

5. Amenra – Mass V

¿Por qué?: Porque Mass V es un álbum opresivo, agónico, desesperanzado e hiriente. Tanto dolor no puede ser bueno, aunque temo que estas cuatro canciones son un poco una especie de antiséptico para sus autores. Cuatro canciones y cuarenta y dos minutos en los que no hay tregua. Amenra nos hacen sufrir con esa música en blanco y negro, en claroscuro, como la imagen gráfica que han ofrecido en todos sus álbumes. Estética feísta y severa que envuelve un concepto musical no apto para mojigatos.

Una canción: ‘Deadborn and Buried’.

Crítica en Hipersónica: Amenra – Mass V: tanto dolor no puede ser bueno

4. Ahab – The Giant

¿Por qué?: Porque este disco se convierte en un paso muy valiente para conseguir dar más profundidad a un género tan inmovilista como profundo y aterrador. The Giant es un feroz monstruo que una vez te atrapa, es imposible librarse de él y no cesará hasta que hay terminado de desmembrarte. La brutalidad y la efectividad son las mejores armas de un álbum que se gana a pulso el título de mejor disco de metal internacional de este año y da pie para que el Funeral Doom crezca más y se convierta en uno de los más ricos.

Una canción: ‘Antarctica the Polymorphess’.

Crítica en Hipersónica: Ahab – The Giant: el océano es el auténtico averno

3. Ihsahn – Eremita

¿Por qué?: Porque Eremita es un álbum que requiere un esfuerzo añadido y una mente abierta, un reto para el aficionado medio del metal, acostumbrado a sota, caballo y rey. Ihsahn llevaba bastante tiempo buscando un sitio cómodo en el poder moverse, alejado de los encorsetamientos de cualquier estilo, y parece que en los terrenos que transita en Eremita se encuentra bastante cómodo. Porque en Eremita Ihsahn ha aumentado y corregido todo lo que había hecho en After, yendo mucho más allá de donde la había alejado, dejándose llevar por ambientes desolados, oscuros y tenebrosos, además de mucho más progresivos, o mejor dicho, experimentales, de lo que nos tenía acostumbrados. Porque al noruego debería de incluírsele ya entre los más imaginativos compositores del metal y aledaños, tan interesante como Paul Masvidal o el propio Devin Townsend.

Una canción: ‘The Paranoid’.

Crítica en Hipersónica: Ihsahn – Eremita: a la altura de Paul Masvidal o Devin Townsend

2. Paradise Lost – Tragic Idol

¿Por qué?: Porque, casi a punto de rozar el cuarto de siglo en activo, Paradise Lost han conseguido lo que no habían hecho con sus anteriores trabajos en el que intentaban captura el espíritu perdido que habían sintetizado tan bien en Draconian Times. Porque el tándem que forman Greg Mackintosh y Nick Holmes ha funcionado a la perfección a la hora de ponerse manos a la obra y asombrar a quienes ya les creían congelados por el paso de los años. Porque Paradise Lost han sido capaces de mejorar lo que habían hecho en Faith Divide Us – Death Unites Us e In Requiem, aunque aquí han dado con esa varita mágica que habían perdido. Porque la mejor manera de volver a ser quien eras es haciendo uno de los mejores discos de tu carrera.

Una canción: ‘To The Darkness’.

Crítica en Hipersónica: Paradise Lost – Tragic Idol: mejorando el pasado más reciente

1. Horn Of The Rhino – Grengus

¿Por qué?: Porque Grengus contiene ocho pedradas directas al entrecejo de metal pesado en cuyos ingredientes entran sludge, heavy acorazado y doom, bueno y una deuda vocal con Layne Staley y Chris Cornell en el tema que da título al disco, aunque Javier Gálvez acaba pasado de vueltas envuelto en andanadas doom. Porque contiene riffs que podrían demoler edificios. Porque si en la lista internacional hemos tenido cojones para poner de número uno a un japonés aflamencado, como no vamos a tenerlos para poner un disco que, desde su portada hasta su música pasando por sus miembros, tiene verdaderos cojones.

Una canción: ‘Awaken Horror Of Tuul’.

Crítica en Hipersónica: Horn of The Rhino – Grengus: primera sorpresa del metal estatal en 2012

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