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Grumpy

Estamos de enhorabuena: algo se mueve en California y parece estar relacionado con el garage. El revival es tangible y se extiende no sólo por el suroeste de Estados Unidos, sino que atraviesa fronteras y se expande en Europa. 2012 nos ha dejado un buen puñado de discos garageros. Estos son los veinte favoritos de Hipersónica, y aquí os presentamos del 20 al 11. Disfrutadlos, aunque asumimos de antemano que no podremos contentar a todos. Ni tampoco a grumpy cat.

20. Tyvek – On Triple Beams

¿Por qué?: Por recuperar con entusiasmo y poderío el legado de Wire y muy especialmente Gang of Four. Por el salto exponencial que ha supuesto este On Triple Beams. Porque todas las canciones les han quedado redondas y porque cuentan con las guitarras más poderosas de la escena. Porque no les hemos hecho caso en todo el año y merecían este puesto en la lista. Porque son los únicos que te van a invitar a bailar, aunque a su modo. Por el punk y hasta por los Talking Heads.

Una canción: Wayne County Roads.

Crítica en Hipersónica: ¡!

19. The Hussy – Weed Seizure

¿Por qué?: “Al fin y al cabo el garage psych, en este caso también punk, consiste en recordar los orígenes del rock ‘n roll y desvirtuarlos para que también entren cucarachas, fantasmas, zombis violentos y casas del terror. A eso suenan los acordes iniciales de ‘Undefined’, antes de romper en un bofetón de distorsión tremendamente cautivador. Asusta. Es la gracia del garage, su cometido, ser terrorífico (…) The Hussy se miran al espejo, encuentran sus defectos y no tienen problema en limarlos. Pero siempre desde la urgencia y la necesidad punk, como si todo hubiera que hacerlo ya porque el mundo no nos da respiro”.

Una canción: The Moon Rules #1.

Crítica en Hipersónica: The Hussy: alucina en píldoras punk

18. Pond – Beard, Wives, Denim

¿Por qué?: “Por ejemplo, ‘Fantastic Explosion of Time’. Es que no ocultan nada. Se deslizan apasionadamente, eufóricos, y se olvidan de sus aciertos y sus defectos. Se dejan llevar, y las canciones se les alargan, se les vuelven densas, a ratos incluso desproporcionadas y surrealistas, pero luego, en algún momento, regresan. Y son capaces de condensar la melancolía adolescente en el órgano de juguete que abre ‘You Broke My Cool’ y el riff lacrimógeno que empapa toda la canción de la nostalgia de lo que un día fuimos y no volveremos a ser”.

Una canción: You Broke My Cool.

Crítica en Hipersónica: Pond – Beard, Wives, Denim: la intrascendencia es una opción

17. Fergus & Geronimo – Funky Was The State Or Affairs

¿Por qué?: “Con Funky Was The State Or Affairs dan un nuevo giro, que esta vez les planta en el año 77. No quiero decir con esto que sea un grupo revivalista; su actitud y el enfoque de sus canciones me parecen muy contemporáneos, pero lo cierto es que llevan los referentes musicales siempre a calzón quitado (…) Aunque también hay variedad, en este segundo largo se aprecia una concreción en la que ha insistido mucho el grupo. Funky Was The State Or Affairs tiene concepto detrás, tanto el lírico que la LOGSE me escamotea, como uno musical muy claro: el funk. No el casposo de slap y wah-wah, no. El divertido”.

Una canción: No Parties.

Crítica en Hipersónica: Fergus & Geronimo – Funky Was The State Or Affairs: que el fin del mundo te pille bailando

16. UV Race – Racism

¿Por qué?: Porque no sólo de California vive el garage y algo también se está moviendo en Australia. Ese algo se mueve a mitad de camino entre el jangle pop deudor del Dunedin Sound, de los Triffids y de los Go-Betweens y el punk de los Saints o Radio Birdman. Porque suenan como si apenas supieran tocar. Porque también tienen algo del espíritu casero de Beat Happening. Porque a ratos se confunden y se acercan al garage punk, pero desde el pop. Porque su ingenuidad es una bendición en la que debemos recrearnos hasta que dure.

Una canción: Gypsy King.

Crítica en Hipersónica: ¿?

15. The Intelligence – Everybody’s Got Easy But Me

¿Por qué?: “Saquémonos de encima rápidamente el engorro de las etiquetas. Aquí hay mucho de lo que solemos hablar: garaje, punk, garaje-punk, punk artie, new wave, no wave, 50s, 60s, pop. Pop. Pero a The Intelligence les aleja del cliché una actitud vanguardista que te abruma en el uso de las guitarras, las melodías, la rabia desquiciada con la que se lanzan a golpear la canción, una sensación plena de bendita locura (…) su núcleo de expansión idóneo serían las revueltas de Londres o París, la utópica banda sonora de una utópica nueva adolescencia rebelde”.

Una canción: Reading and Writing About Painting.

Crítica en Hipersónica: The Intelligence – Everybody’s Got Easy But Me: música para quemar las discotecas

14. Mrs. Magician – Strange Heaven

¿Por qué?: “La esencia salta a la vista: pop puro y resumido. Mrs. Magician recuperan la capacidad de síntesis del pop y desprecian cualquier minutaje individual que supere los tres minutos. No hay que alargar lo innecesario. Y en el pop suelen ser muchas cosas innecesarias. En tan poco espacio, y de ahí su conexión indudable con The Shins, se permiten el lujo de dar un par de vueltas a algunas de sus composiciones (…) Mrs. Magician es más grupo que el que muestra su primer disco. No sé si son conscientes de ello, pero es una noticia estupenda”.

Una canción: There Is No God.

Crítica en Hipersónica: Mrs. Magician: apología de California

13. Spider Bags – Shake My Head

¿Por qué?: “Aunque, bueno, en canciones como ‘Daymare’ hay folk totalmente distorsionado a la manera de Neutral Milk Hotel, lo cual es genial. Como ya hicieran en pequeños fragmentos de Goodbye Cruel World, Hello Crueler World, Spider Bags coquetean incluso con la psicodelia (‘The Moon is a Schoolgirl’). Shake My Head es un disco de contrastes que tan pronto ofrece canciones de perfil clásico (‘Quetzacoatl Love Song’) como, sin ser ellos nada de eso, retoma la euforia adolescente —desde Pavement— en canciones como ‘Standing On A Curb’ o ‘I’ll Go Crazy’”.

Una canción: Simona La Ramona.

Crítica en Hipersónica: Spider Bags: los contrastes del alcohol

12. Sic Alps – Sic Alps

¿Por qué?: “Y por primera vez Sic Alps parecen estar a la altura de todos los demás, e incluso por encima. Porque ‘Lazee Son’ es la canción que White Fence ha estado buscando en su mesiánico disco doble sin tanto éxito (a excepción de ‘It Will Never Be’). Y porque no hay ningún grupo en la escena actual que, moviéndose en las coordenadas de Sic Alps, sea capaz de acercarse al rock clásico con la elegancia y sencillez de ‘Rock Races’. Justo donde The Soft Pack no han podido reafirmarse con la misma seguridad, pese a que Strapped es un disco divertido, Sic Alps han encontrado su identidad”.

Una canción: Moviehead.

Crítica en Hipersónica: Sic Alps – Sic Alps: ya debemos creer en ellos

11. The Limiñanas – Crystal Anis

¿Por qué?: Porque aquí hay una joya de proporciones incalculables y casi nadie, con la excepción de nuestro ilustre Álex, parece haberse dado cuenta. Porque Francia también tiene algo que decir, tanto hoy como mañana, y The Limiñanas se mueven entre los quebradizos terrenos del folk acústico, la psicodelia sesentera y el amor por las cosas pequeñas. Porque Crystal Anis es el disco de 2012 que puede acudir en vuestro rescate, si es que lo necesitáis. Porque ellos han entendido, como hicieran Sebadoh en su día, que el garage o el punk pueden derivar en el folk emocional, y aquí en arreglos y canciones deliciosas (y alcoholizadas).

Una canción: Bad Lady Goes to Jail.

Crítica en Hipersónica: (imperdonable)

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