La verdad es que he leído algunas críticas nada favorables del nuevo disco de Saratoga y cierto es que la salida al mercado de VII se lo ha puesto a huevo a los detractores de la banda. Como siempre en este país una grupo que triunfa es envididado y algunos se sentaron a la puerta de Saratoga para ver su cadáver pasar.
Porque Saratoga era un cadáver tras la salida obligada de Leo Jiménez y la nada amistosa de Jero Ramírez, cofundador del grupo. Antes se había ido el batería Dani Pérez ante la oferta más jugosa que tuvo de Skizoo. Pero el bajista Niko del Hierro no quiso enterrar a la banda y se puso al frente de Satatoga para reflotar un barco que estaba a punto de hundirse.
Es difícil creerlo pero la formación que ha grabado VII es la séptima de Saratoga y, aunque se prevé una caída de ventas y de asistencia de público a sus conciertos, es evidente que el nombre está por encima de sus miembros. Es una marca registrada en 1992 y que no parece a tenor de lo que el nuevo disco contiene haya una merma significativa de calidad.
Sí es cierto que Tete Novoa, el nuevo cantante de la formación madrileña, no es Leo Jiménez, quien curiosamente fue su profesor de canto, pero cubre su papel con creces. Y si bien Tony Hernando, un prodigio a la guitarra, conocido por sus discos en solitario acompañado de grandes como Mike Terrana, Andy Timmons o Joey Tafolla, no es el veterano Jero Ramírez, ha dado un nuevo enfoque a solos, riffs y arreglos de los nuevos temas.
El vuelo del halcón, cómo me reí al ver en televisión a Saratoga hacer playback de este tema en el especial de Nochevieja, es el single de presentación de un disco con buenos momentos como éste corte, la poderosa Sigues estando en mi vida, con un gran piano inicial del batería Andy C, la balada En tu cuerpo, lo más comercial que ha firmado nunca esta banda, o ese gran cierre que es El guardián.
Comentarios
muy triste lo de la gala..