Los metaleros de Atlanta vuelven con su séptimo disco de estudio, titulado Chapter VII Hope And Sorrow, tan solo un año después de su último trabajo Alpha.
Es curioso porque con Alpha ya comenté que no había apreciado ningún tipo de evolución en la música de Sevendust. Exactamente lo mismo que pasa con este nuevo álbum.
Estamos en el año 2008 y supongo que esta gente, a no ser que hayan conseguido descubrir una tecnología capaz de impedir que pasen los años por ellos, deben estar viviendo en nuestra misma época. Su música dice lo contrario: este disco podrían haberlo grabado en 1999, en lugar de su segundo álbum Home, y nadie notaría la diferencia.
Son los mismos riffs machacones de siempre. Los mismos ruiditos electrónicos de siempre que de forma esporádica adornan sus temas. Son los mismos Sevendust de hace 10 años, pero sin ningún cambio radical por el camino que les hubiera oglibado a volver a sus raices, no. Cada disco es como una prolongación del anterior.
Ahora es cuando los fans de Sevendust pueden decir eso de “¿Y qué? Esto es lo que queremos. Nos gusta Sevendust porque hacen lo que hacen. No queremos que cambien”. Y tienen razón. Seguramente el problema es que yo no soy fan de Sevendust. Me llamaron la atención sus dos primeros discos, pero al ver que todo seguía igual en los siguientes dejaron de tener interés para mí. Eso sí, cuando sacan algo nuevo siempre me vuelvo a acercar a ellos con algo de esperanza. Por si acaso.
Sitio oficial | Sevendust
Comentarios
interesante
Pues para mi el mejor fue el Animosity, con diferencia, pedazo de disco, y distinto a Home y al homónimo. Era bastante más melódico y variado. Eso sí, es cierto que desde entonces ya no llaman la atención, yo personalmente les he perdido la vista, aunque reitero que Animosity es uno de mis discos preferidos.