Sigue a

Darren Hayman

Esto no pretende ser, ni mucho menos, un repaso discográfico de la obra de Darren Hayman. Porque si hacemos algo así, podríamos volvernos locos. Basta con echar un vistazo al formato antiguo de su web oficial para darse cuenta de la magnitud de la locura. Más de 70 referencias entre singles, EPs y discos en menos de 15 años. Pero, aún así, siempre nos hemos mostrado encantados de cada nuevo lanzamiento que sacase: hay en su locura un método con el que nos identificamos mucho, y un talento lírico de alto nivel. Como vuelve en un mes con nuevo grupo, The Long Parliament, y acaba de sacar el disco instrumental dedicado a las piscinas inglesas (sic) repasamos diez estrofas de diez canciones que, recopiladas, ponen a Hayman (y a Hefner) en un podium: el de nuestra casa (y es el primero cuando quiere).

1. Breaking God’s Heart (1998)

Dos años sin echar un polvo fueron suficiente energía para dar vida a la colección de hits sentimentales más instantánea de 1998. Debut fabuloso en el que ‘Love Will Destroy Us In The End’ es la canción más inmediata y ‘A Hymn For the Postal Service’ la que tiene algunas de las frases más divertidas y entrañables del disco:

Sobriety breeds sincerity, and Lydia Pond she is my gravity.
I don’t know how she felt when she took that E,
But in the morning she shaking, she was twitching, she was jerking.
On June the 5th she moved to Paris, she could not stand the state of British politics,
And I just can’t convince her that I’m socialist,
And every night I pray for mail in the morning.
Sweet Lydia Pond is doing it for me,

Ahora hemos perdido el correo postal salvo para facturas y propaganda, pero la sensación de esperar a que llegase cuando tenía que hacerlo no nos la quitarán jamás.

2. The Fidelity Wars (1999)

El segundo disco de Hefner llegó para superar las expectativas. Con el tiempo fui capaz de sacarle los defectos, pero en su momento me dejó en un estado de excitación y shock tal que gracias a él recuerdo fielmente cada pequeño momento que acompañó a las muchísimas escuchas de un segundo disco pizpireto, divertidísimo y lleno de recovecos.

Los guitarrazos de la canción que lo abría, ‘The Hymn for The Cigarrettes‘, siguen siendo la mejor cura contra mi abulia. Y su letra también me recuerda a enamorarte de las personas equivocadas (o no tanto), a los cigarros que fumaban y a que no siempre hay que compartir las cosas para que funcionen.

How can she love me when she doesn’t even love the cinema that I love.
What does she feel if she doesn’t have the feeling that I have in my fingers.
This joy I have could lift this ceiling from its rafters but I’m not laughing.
We feel nothing, so we search for nothing, so we achieve nothing, love.

3. We Love The City (2000)

Refinarse, re-empaquetar canciones, complacernos, complacernos. We Love The City, tercer disco de unos Hefner que ya eran la banda más rápidamente imprescindible, parecía poner el techo bien claro. Era un disco magnífico que pulía la fórmula de las canciones (siempre contagiosas) de Darren Hayman. También fue el último disco suyo que sonaba puramente a indie.

Y aunque estos días la que apetece poner sea ‘The Day That Thatcher Dies‘, en realidad es imposible esquivar la maravillosa sensación de volver a escuchar ‘The Greedy Ugly People’, especialmente cuando, cada vez más, parece que el sentirse lejos, el aparentar frialdad, el cachondeo sin fin (y sin motivo), nos ha ganado a todos.

I had her on the carpet twisting and squirming about,
Trying to guess what she needs,
Trying to guess what the fuss was about.
She had a conscience that surely did need pricking,
I was there for the picking as she would soon find out.
The Greedy Ugly People are not like us, They don’t feel the love that she and I would die without.
I had her on a chair in the middle of the living room,
And then we went to the bedroom, where we were making spoons.
When we went out she started clicking her heels,
She was sticking her chest out, cause she was starting to feel.
Love don’t stop no wars, don’t stop no cancer,
It stops my heart.

4. Dead Media (2001)

El disco synth-pop de Darren Hayman antes de hacer su segundo disco electrónico fue también el primero en el que recibió los golpes de quienes hasta entonces siempre le habían puesto por las nubes. Y, posiblemente, el que acabó por evitar que se hiciese más grande y lo dejó para siempre en un tercer o cuarto plano injusto, pero en el que se mueve como pez en el agua.

When the Angels Play Their Drum Machines‘ rompe cualquier pista de baile, aunque tengáis que subirle el pitch. Y aunque nadie sepa que allí está escondida otra enorme canción de viaje, amor y hoteles. Todo un subgénero pop en sí mismo al que Hefner añaden chispas y cajas de ritmos.

Please draw the curtains,
Unplug the phone
Let’s mess the sheets
And give our hearts a home
We are both adults,
Our eyes are open wide
Let’s push away
The world outside’

5. The French – Local Information (2003)

Frente al siempre marcado buen humor y ganas de baile de Dead Media, la segunda intentona electrónica de Darren Hayman está mucho más orientada a la habitación, lo cual aún hizo que fuese peor recibida todavía. Poco importa que las letras sean de lo más divertido que ha hecho jamás y que, al final, sí que hubiese de dónde sacar… No lo llamaré infravalorado, aunque yo me enganché. Quizás por eso descubrí que me tragaría casi cualquier cosa que llevase su firma.

Los casi cinco minutos de ‘The Stars, The Moon, The Sun and The Clouds‘ avanzan lentamente mientras se descojonan de todo el romanticismo que Darren Hayman siempre ha mostrado sin rubor. A ver, la poesía mola, pero, chica, limpia los platos.

It’s all very well
Learning poetry by heart
But it doesn’t mean
We have to live like poets

6. Table For One (2006)

El peor disco de Darren Hayman es también el primero que firma a su nombre. Demasiado hinchado para lo que sus canciones se merecen, escucharlo en su momento me enfadó mucho con él, aunque más tarde, sin perdonarlo del todo, haya sabido ver cosas que en su momento se me quedaron escondidas. Sigue sin encajarme que querer limpiar su sonido y hacerlo más profesional fuese el camino para grabar una colección de canciones que se merecían más meneos y menos mimos.

Aún así, ¿cómo no le vamos a perdonar el plagio consciente de lo Velvetiano mientras cuenta la historia del malvado por excelencia de la Velvet Underground? No es la mejor canción del disco, pero sí la letra más divertida. Ahora, siempre que veo a Lou Reed me acuerdo de que él también podría ser el protagonista de esto:

Tonight for one night and one night only
Those counter culture revolutionaries
With none of the original members
Cause Maureen thought she’d take a rest
We thought it would be for the best
If the band carried on and on and on.

It’s alright if nobody likes the music that you like
It’s ok if everyone hates the music that you play.

You’ve got to hold on with both hands
Play rock and roll real slow.

7. Catfight (2006)

El mismo año en que publica Table For One, Darren Hayman decide sacar a la luz todos los descartes de Hefner. Vale, ¿y? Pues que el tipo confesó una vez que si no está trabajando, se vuelve loco. Y para él hacer canciones es trabajar. De manera que en orden cronológico inverso repasamos 43 canciones que no conocíamos.

Y sí, hay lugar para todo tipo de descartes bien echados fuera, pero también para canciones que no se explica cómo se quedaron fuera. ‘Hymn for The Telephones‘, el enésimo de sus himnos, está a medio camino entre ambas, aunque los ripios nostálgicos sobre la chica con la que te hubiese gustado de ser virgen son un buen ejemplo de lo fácil que le salen a Hayman las odas a su lado más perdedor.

I should have persevered
With the girl I always wanted to
Lose my virginity to
The girl I always wanted to
Lose my virginity to

And now I’m older
I should have told her
How I felt when we were younger
She don’t talk to me
She just talks at me
And tells me that nobody else wants me

8. Hayman, Watkins, Trout and Lee (2008)

El momento en el que ya estuvo claro que Hayman iba a hacer siempre lo que sus impulsos marcasen. El tipo decide que quiere apartarse de su carrera (¿?) y, rememorando a las Basement Tapes de The Band y Dylan, se junta con varios colegas (incluyendo gente de The Wave Pictures) para grabar un disco de Bluegrass en su cocina.

Bethnal Green‘ es lo que siempre deseo que pase en los cierres de los discos: que sean tan buenos que me lancen a ponerlos de nuevo, pero dudando sobre si todo lo anterior realmente ha sido para tanto.

9. Pram Town (2009)

En Pram Town, Hayman anuncia que va a hacer su disco más folk. Pero va más lejos y, en plena voltereta, avisa de que, en concreto, va a ser una opera folk sobre “los nuevos pueblos”, las pequeñas ciudades que Inglaterra construyó tras la Segunda Guerra Mundial, para compensar los destrozos de la contienda y para intentar planificar el urbanismo de manera racionalista.

Con The Wave Pictures ayudándole con el disco, es ‘Compilation Cassette‘ la que muestra la cara más narrativa de Hayman, en un disco en el que todos son relatos. Aquí el protagonista se enamora de una chica que llega siempre tarde al tren y le enseña su recopilatorio del walkman. La música siempre está ahí, pero nunca queda muy claro si a ellas les gusta o no.

She was late for her train
She was late time and time again
I was there in first class
Feeling Rough
That was how we met, something you never forget

10. January Songs (2011)

Enero de 2011, January Songs. Darren Hayman se dedica a grabar una canción diferente cada día y a ponerlas a la venta, una por una, además de a hacer un video para cada una de ellas. Pocos retos musicales ha habido como éste, no sólo por lo exagerado de la propuesta, sino por lo metódico: Darren no solo no falló ni un día, sino que, además, cuando todo acabó lanzó el disco completo ¡con extras, inéditas y descartes!

De locos, sí, pero también de talento. Y en ‘Bad Technology’, además, ajusta cuentas con esa misma tecnología que podría haberle dejado tirado y que, cada día, nos lo hace a los demás. Porque este prometido futuro no deja de tener algo de decepcionante.

This bad technology
it breaks promises
these faulty wires and nodes
they let us down, they let go

Bonus. El himno a las cosas que nunca hicimos

Porque lo resume todo en la carrera de Darren Hayman.

Even if you feel it, even if it’s heartfelt,
Even if it’s true,
I don’t want to hear those words from you.
I don’t want to hear you say we’re through.
The aperture was set all wrong,
On the only photo I have , with your hair long.
And now I feel I just can’t go on.
I don’t want to hear those words from you.
I don’t want to hear you say we’re through.
We didn’t ache enough, spent our days not getting up and now I sing a hymn for all the things we didn’t do,
We didn’t work enough, avoided all the tricky stuff and kept our problems underneath the duvet with our hearts.
Sharing baths in wintertime, taking drugs during the daytime,
Visiting the coastline,
I will sing a hymn for the things we didn’t do.

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario