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Jamie Lidell

Jamie Lidell ha tenido la habilidad de mostrarse en todos estos años de carrera, y en solitario ya lleva más de 16, desde que en 1997 publicase el EP Freekin the Frame (1997, Mosquito), como un cantante interesante, alguien que mola, al que merece dedicarle parte del tiempo personal. Dicha habilidad es de alabar en un artista que no ha despuntado en absoluto, con más fallos que aciertos. La influencia de Warp es fuerte y las gafas a través de las que se miran al cantante británico cambian. Llega su quinto álbum de estudio, Jamie Lidell (2013, Warp), y para mi sorpresa, nos deja su mejor obra hasta la fecha.

Lidell se ha ido mostrando con distintas caras durante todos estos años. Lo llamativo es que nunca ha encontrado la careta con la que sentirse a gusto y al poco volvía a experimentar un nuevo cambio.

Lidell, el ruiditos

Lidell Muddlin Gear

Jamie Lidell era un chaval de 26 años cuando a finales de los 90 se juntó con Cristian Vogel a hacer ruiditos en Brighton. Vogel, con solo un año más que su compañero por aquel entonces, ya contaba con una carrera asentada y una reputación gracias a álbumes como Specific Momentific (1996, Mille Plateaux) y All Music Has Come To an End (EFA Records / Tresor). El chileno mete en los ruiditos al británico.

De dicha unión surge Super_Collider quienes tienen un buen recibimiento con su debut, Head On (1999, The Medicine Label) auspiciado desde el conglomerado Warner, sin ser nada del otro mundo. Jamie Lidell ya había entrado al sector y al año siguiente volaba solo.

Muddlin Gear (2000, Warp) iba a ser su carta de presentación en solitario. Warp se encontraba generoso como sello que estaba viviendo su época dorada de explosión popular y de buenos temas. De ahí que busque seguir explotando la gallina de los huevos de oro de la amorfa IDM, por aquel entonces, ya pidiendo oxígeno para respirar de tantos clones petardos.

Hipersónica vota un 6Tiempos en los que Aphex Twin publicaba ‘Windowlicker’, Boards of Canada se sacaban entre sus grandes álbumes otro EP de nota, como es In a Beautiful Place Out in the Country (2000, Warp), Autechre estaban con sus EP numerados y Confield (2001), Squarepusher… Mil, vaya. Y entremedias, Jamie Lidell con Muddlin Gear.

¿Cuál es la sensación tras estar dos horas en una bañera de agua caliente? Muddlin Gear. ¿Cuál es la sensación al estar en una sauna frente a un poderoso negro? Muddlin Gear.

Soy un tío guapo, me mola el soulerío

Lidell Multiply

Los ruiditos mejor para otros, que esos discos los puede hacer un niño con un ordenador o con cualquier pad ahora mismo. Jamie Lidell necesitaba nuevos retos en los que expresar su talento. Talento que hasta cinco años después no catamos en largo, a medio camino llegó su segunda aventura con Super_Collider, Raw Digits (2002, Rise Robots Rise) donde parecía haber descubierto el bajo negro.

Tiene guasa que Multiply (2005, Warp) saliese publicado solo siete días antes que Dynamite (2005, Sony-BMG), el sexto álbum de Jamiroquai. Guasa, casualidad, llámalo equis. Mientras el pesado de los sombreros se encontraba en su declive con la etapa recopilatorio, el cantante de Warp quería jugar a ser un soulman a la vieja usanza.

El sonido de Curtis Mayfield y del sello Stax de repente corría por las venas de este blanco soulero que contaba con su amigo Mocky en la producción, compartiendo los créditos a pachas pero con mejores resultados por parte de Mocky que de Lidell. Suyos son los mejores temas: ‘Multiply‘ y ‘When I Come Back Around‘, suyos son ambos bajos que le dan ese toque funkarra sucio que los hace adictivos en la seducción lenta del ritmo. El tercer dardo iba para Lidell con Tony Buck en la batería poniendo dinamita a la banda junto a los teclados de Gonzales (uno de los habituales colaboradores de Lidell) y las trompetas de Andre Vida y Jordan McLean que se zampaban a su líder vocal cual Costa Concordia a su Francesco Schettino.

Hipersónica vota un 6Pese a todo, Multiply salió majo como experimento. Podía haber sido peor, podía haber sido un disco de Jamie Cullum. Casualmente, solo casualmente, el cuarto trabajo de este, salió el 26 de septiembre también de 2005, en Universal. Ahora, Lidell no contento con esta aventura, un año más tarde tuvo la necesidad de remezclar y escoger versiones en directo de Multiply para publicar Multiply Additions (2006, Warp), uno de esos trabajos con los que estirar el sabor de los chicles de cinco céntimos.

Que no, que a mí me gusta el Pop Soulero de Motown

Lidell Jim

Y es que Jamie Lidell, por más que quiera ir de guay siempre ha sido más de The Temptations que de The Impressions, más de Berry Gordy que de Al Bell. Lo suyo es el Pop Soul ausente de bajos y de tirón dulce y lánguido. Por mucho que quiera imitar a los grandes como Ray Charles le salen versiones de orquesta de colegio en ‘Wait For Me‘, o se pone melodramático a lo Sam Cooke en ‘All I Wanna Do’ sin la mitad de chorro de voz que el maestro y culpa al frío. Pero lo intenta, de ahí el mérito.

Todo esto está en Jim (2008, Warp), su tercer álbum y primer gran coñazo. Jamie Lidell va crecido. Normal. Una escena buscando siempre al 1 % de soulman necesario para cumplir la cuota de mestizaje y listas del año en la cual él podía llevar las de ganar por ser blanco, guapo, contar con el apoyo de Warp y sin apenas competencia. Al final, Amy Winehouse será quien lo pete (un paso más) en 2008 con los Grammy como justificación para dos trabajos previos que aún tenían recorrido. Pero en el terreno masculino nadie del estilo.

Hipersónica vota un 3
Mocky vuelve a ser parte indispensable para Lidell, además de introducir (de nuevo) el bajo, el teclado, los coros y la guitarra en el mejor tema del trabajo: ‘Figured Me Out‘ y de compartir la producción con su amigo, ayudados de Justin Stanley.

Con Jim Jamie Lidell se marca su mayor éxito hasta la fecha, un 183 en la lista U.S. Billboard Top 200.

En esas que llega el rubito Beck

Lidell Compass

Beck Hansen ha estado de vuelta de todo desde el principio por lo que no sorprendió que en 2008 se decantase por el Rock y la banda con Danger Mouse como productor de Modern Guilt (DGC). El rubio tiene calidad e ideas, por lo que Jamie Lidell se lo agencia en su nuevo equipo de productores para su cuarto álbum, el primero en el que no está Mocky, quien pasa de colaborar de forma activa a desaparecer del mapa.

Compass (2010, Warp) es el resultado de unir a Beck, Chris Taylor de Grizzly Bear, Robbie Lackritz (Ben Lee, Feist) y Lindsey Rome. Un álbum que podría haber producido el propio Danger Mouse y así haber ahorrado en tantos nombres en el libreto. Un álbum con el cual Lidell volvía a rodearse de grandes nombres en su banda, llegando a contar con James Gadson, batería de figuras como Quincy Jones o Herbie Hancock y a quien Beck ya conocía de sus anteriores álbumes, o con Pat Sansone de Wilco.

Cada vez hay menos distancia entre Jamie Lidell y Justin Timberlake, si el segundo se hubiese reunido de estos mismos nombres habría tenido un trabajo igual pero ciertas escenas no le habría dado tanta bola. Caras Z de las caras A que hoy en día alguien llamado Prince dice publicar bajo el artista antes respetado.

Hipersónica vota un 3
El Boogie del momento, devuelto a la buena senda por gente como DâM-FunK, está en el single y mejor tema de Compass: ‘I Wanna Be Your Telephone‘, una canción sucia que quedaría mil veces mejor en cualquier otra voz con mayor personalidad. A ‘She Needs Me‘ también se suma un bajo de 50 kilos con un riff propiedad de Dan Rothchild (Fiona Apple, Sherly Crow, MIKA).

Qué bonitos eran los 80

Lidell 2013

Qué bonito es dejarse de Pop Soul a lo soulman que no eres y pasarte al hedonismo más festivo. Vuelta a recordar aquellos trabajos de grupos como Change, Chic y todos los relacionados. Muy bonito. Todo bajo el filtro decolorado actual, claro. Vuelta al Prince de resaca contándole las historias a los nietos, vuelta a esa búsqueda de otro Michael Jackson con el enano fuera del balcón. Qué tiempos.

Jamie, saluda. Jamie, dinos cómo le dolió a Timberlake que le quitases ‘What A Shame’ de su repertorio, dinos el por qué de ese filtro que tú y tu amigo Justin Stanley, ahora a la producción como segundo de a bordo, te ha puesto a la voz convirtiéndote más en máquina si cabe. Eres tú, Lidell ¿no? Lo mismo es el vecino o te han cambiado en los chinos y nadie nos ha avisado.

Jamie, dile a Jake Aron, el tercer ingeniero que firma el trabajo, que tantos caramelos en Grizzly Bears, Yeasayer y Twin Shadow pueden no ser buenos para ti que cada vez eres menos Jamie para ser un ser volátil más, te has convertido en una de esas divas 80 para las que firmaban canciones pero que daba igual que se llamasen Juana que Pepa que en la Disco se iban a bailar de la misma manera.

Hipersónica vota un 7Y es que, Jamie, entre tú y yo, qué cuatro jitazos te has marcado en tu disco más irónico, porque tiene guasa que se llame como tú y cada vez parezcas más una sombra reemplazable. ‘Big Love‘ lo peta. Más Disco al cuerpo. ‘You Know My Name‘ tiene que ser otro chiste tuyo como el título del álbum, seguro, pero aún así, mola eh, bien por esos riffs haciendo el huevo frito funkarra, muy P-Funk rico, de tus mejores temas de la carrera. En ‘So Cold‘ lo mismo quieres llamar a los Outkast que están preocupados por alguna base que les desapareció. Chavales, erais muy grandes, podríais volver bien y tal. Y para finalizar, te pones romanticón como Timberlake en ‘In Your Mind‘. Oh, tontín, tú sí que sabes cómo alegrar a un pobre chico como yo.

De ‘What A Shame’ ya si eso hablamos en la próxima ocasión que prefiero quedarme siempre con lo mejor. “It’s all in your mind“ me dices, bribón.

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