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Los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI (Parte III)

La lista de los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI avanza con calma, pero avanza. Cinco discos al día para saborearlos bien, sin que se nos atragante ninguno y sin que dejemos a alguno en el tintero. Tras la primera parte y la segunda de ayer llego el turno de la nueva entrega.

Esta vez el dominio es de los sonidos más experimentales, con el campo del Ambient, del Minimal y de la IDM ganando casi los cinco puestos siguientes. A excepción de un nombre esperado por todos, el resto prefieren jugar dentro de los sonidos más difíciles.

¿Y Justice?

40. Robert Hood – Point Blank (2002, Peacefrog Records)

Robert Hood

En la década de los 90 Robert Hood pasaría a la historia por un largo difícil de superar en su campo: Minimal Nation (1994, Axis). Nada más comenzar su carrera en las industria musical va y se saca de la manga su obra cumbre y tótem del Minimal. Jeff Mills no se equivoca en quién ficha para su sello Axis.

Después de eso llegó el reconocimiento, numerosos 12” y algún que otro álbum entre medias. A comienzos de la nueva década el de Detroit, claramente influenciado por sus paisanos de años atrás, siguió con el Minimal coincidiendo de manera curiosa con su puesta de moda en buena parte de Europa, en especial Berlín. Point Blank (2002, Peacefrog Records) fue su propuesta en la que siguen vigentes sus elementos principales: rapidez, pegada y los recursos justos.

Al igual que Mills y su escuela, la melodía era lo que más importaba y no había que desviar la anteción con añadidos incómodos. De ahí que aún hoy Hood siga defendiendo un sonido duro y sin vueltas. Su paso por Underground Resistance, anterior a su salida en solitario, es su periodo de formación y el de buena parte del Techno y del Minimal que vino después.

Una canción: ‘Method B‘: carreras a ninguna parte.

39. Portishead – Third (2008, Island)

Portishead, portada Third

Los de Bristol se retiraron en 1999 en el momento álgido de su carrera. En 1994 habían publicado un debut que quitó el hipo, Dummy (1994, Go! Beat) y después una continuación también meritoria tras semejante puesta en largo, Portishead (1997, Go! Beat). Un directo en Nueva York y diez años de silencio.

La vuelta de Portishead podía haber sido o muy mala y haber destruido la imagen de su legado o bien lo que fue: otra obra maestra en Third (2008, Island). Uno de los tríos precursores del Trip-Hop seguían bebiendo, como es lógico, de este sonido inicial pero había crecido y se presentaba más rotundo.

Sólo la intro hablada de Claudio Campos en portugués ya muestra un nuevo grupo. ‘Silence‘ es apoteósica. Sigue habiendo la misma oscuridad. Beth Gibbons sigue helando la sangre al cantar “did you know what I lost? do you know what I wanted?“. La influencia portuguesa se cuela en melodías como ‘Hunter’ aunque sea de manera desapercibida. Pero si algo tiene este álbum son dos himnos que merecen su consideración de obra maestra: ‘The Rip‘ y ‘Machine Gun‘. Una vuelta para reclamar el trono que dejaron vacío.


Una canción: ‘The Rip‘ (YouTube): un crescendo en busca de la muerte.

38. Susumu Yokota – Grinning Cat (2001, Leaf)

Susumu Yokota, portada Grinning Cat

Dentro de la escena Ambient ha habido muchos nombres interesantes en la pasada década. Uno de mis favoritos es el de Susumu Yokota. Artista japonés asentado en Inglaterra, donde se ha ganado su fama, en especial en la escena londinese. Su discografía desde 1992 hasta hoy en día asusta, como podéis ver en su web oficial. Tiene más de 20 álbumes publicados, un buen número de EPs y otra buena retahíla de 12” donde aborda de manera hipnótica su sonido.

Grinning Cat (2001) fue publicado por el prestigioso sello Leaf, casa de, entre otros, Caribou, Efterklang o The Sound of Silence. En dicho trabajo juega con líneas envolventes, atmósferas que atrapan a quien las escucha y una potenciación muy agradable de los sonidos agudos y de la percusión más delicada.

De esta manera aparecen líneas de piano al fondo entre simulaciones de palmas (’Cherry Blossom‘), zonas densas que luego se abren mediante los mismos riffs comentados (‘Card Nation’) o sonidos emergentes de mentes de dementes (’Balloon In The Cage‘). En negro y blanco o blanco y negro, según se mire la portada y la contraportada, Susumu Yokota nos presenta su mundo.

Una canción: ‘Love Bird‘: el placer de los sentidos.

37. Arbol – You Travelled My Heart Inside Out (2007, Lejos Discos)

Arbol, portada You Travelled My Heart Inside Out

Tras su paso por Piano Magic, Miguel Marín decide cambiar de tercio y adentrarse en un proyecto en solitario bajo el nombre de Arbol, en el que experimentar con la electrónica. Los límites sonoros no existen. Primero publica un álbum homónimo en 2002 bajo Indus Sonica-Rocket Girl y cinco años más tarde llegaba la continuación al segundo trabajo, que ya publicó con Lejos Discos, Dreams Made of Paper (2005).

You Travelled My Heart Inside Out (2007, Lejos Discos) es el elogio a las cosas pequeñas. Al cuidado de los ambientes hasta el último extremo. Calmado, delicado, con una fragilidad que cautiva. La barrera en la que se encuentra Miguel Marín es ambigua, Electroacústica o Ambient, el término es lo de menos.

Cerca de la hora que dura el viaje, porque Arbol consigue transportarnos fuera de la realidad, comienza con una maravilla de canción homónima apoyada en un mínimo sonido de piano y llega al final contándonos que María es un pájaro mediante un uso de la voz ensoñador. Entre medias cada uno puede elegir su parada, la atención por unos sonidos u otros, que cualquiera es único.

Una canción: ‘You Travelled My Heart Inside Out‘: un inicio cautivador.

36. Modeselektor – Hello Mom! (2005, BPitch Control)

Modeselektor, portada Hello Mom!

Desde Alemania nos hemos encontrado en la última década con algunos de los artistas más apasionantes. La pareja formada por Gernot Bronsert y Sebastian Szary, conocidos popularmente como Modeselektor, es uno de esos proyectos de los que te enamoras en cuanto empiezas a escuchar un segundo su música.

Imposibles de catalogar en un sólo género, los berlineses han utilizado esta característica para diferenciarse del resto y crear un mix de influencias que tienen en el Breakbeat una base principal, pero sin olvidar el Hip-Hop posterior, el Techno ni tampoco el Grime. Así que la etiqueta Glitch, en muchos casos genérica, ha sido la más repetida al hablar de una música apasionante y divertida, donde no hay un segundo de descanso.

En Hello Mom! (2005, BPitch Control) presentaron su propuesta en largo tras varias referencias previas también publicadas con el sello de Ellen Allien, su única casa durante toda la década, a excepción de un flirteo con Get Physical Music. La idea recuerda a The Who Sell Out (1967, Track) puesto que recrean un programa de radio de manera original, con un llocutor que va introduciendo los temas y va entrevistándolos. Jingles y comentarios divertidísimos, temas que llevan el ritmo en vena, bases crujientes y con una pegada asombrosa y colaboraciones con otros MCs como TTC, Paul St. Hilaire o Sasha Perera.

Hasta el momento sólo han publicado dos LPs, el segundo fue Happy Birthday! (2007, BPitch Control), otra joya. El resto del tiempo lo han dedicado a pequeñas referencias, sesiones, mixes y recopilatorios. El tercero inédito es muy esperado por algunos.

Una canción: ‘The Rapanthem‘: el bajo parece reflejar una noche de sexo.

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