Síguenos

Los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI (Parte V)

No nos hemos olvidado de la lista de los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI. Por culpa de un mal formateo por mi parte perdí la información y ahora toca volver a elaborarla desde el principio. De ahí que la lista esté más pausada. Llegará a su fin pero con calma.

Lo dejamos en la cuarta entrega entre sonidos raros. Hoy toca la quinta parte y la variedad sigue imperando. ¿Hip-Hop? ¿Electro? ¿World Music? Hay tantas etiquetas que es imposible citar todas.

Mejor nos quedamos con la buena música para disfrutarla.

30. DJ Hell – Teufelswerk (2009, International Deejay Gigolo)


DJ Hell, portada Teufelswerk

Han sido tantos los nombres que han llegado desde Alemania que es imposible quedarse con todos. La elección de uno antes que otro dependerá de gustos pero es innegable la influencia que tuvo, y sigue teniendo, el buen Electroclash por culpa en especial de un sello: International Deejay Gigolo.

El máximo responsable es DJ Hell, artista que apostó por Miss Kittin y su pareja Hacker cuando no eran nadie y al final se convirtieron en uno de los fichajes con más éxito y representativos en su sello. Pero DJ Hell no sólo actúa de mecenas, también sabe publicar grandes referencias que le han situado en una primera liga internacional gracias al sonido Electro.

Teufelswerk (2009, International Deejay Gigolo) es su último largo, donde sigue apostando por sonidos oscuros a la par que pegadizos. La búsqueda del hit para la pista de baile. Las voces femeninas que nos inciten a movernos. Y el uso del vocoder a la par que sigue pensando en lo que en su día Kraftwerk defendían.


Una canción: ‘U Can Dance‘ (YouTube): ¿quién dijo que el Electro era malo?

29. DJ /rupture – Minesweeper Suite (2002, Tigerbeat6)

DJ rupture, portada Minesweeper Suite

La electrónica ha sido el campo donde los géneros más se han bifurcado buscando nuevas fronteras. En el camino no ha habido estilo que no haya bebido de otro. La moda de la World Music de la multinacionales de los 80 no es nada comparada con el discurso de artistas como DJ /rupture que no tienen un único género.

Jace Clayton es quien se esconde tras este alquimista sonoro sin límites. Minesweeper Suite (2002, Tigerbeat6) es uno de esos álbumes en forma de mixes que no tienen pegas, la mezcla de canciones y de estilos contagia el ritmo desde el primer segundo al último, más de una hora y 20 minutos después.

En total hablamos de 23 cortes que unen la tradición jamaicana en todo su significado (Reggae, Dub o Ragga, entre otros estilos) con el Breakbeat y el Turntabilism que vendría después. Cada mezcla es digna de ser diseminada para aprender los trucos de este estadounidense con un sentido del ritmo espectacular.

Una canción: ‘Untitled A1 {From Nubus}/Ruff Enuff Will Turn [Mega Mix]‘: ésta es la selva, chaval.

28. Broadcast and the Focus Group – Broadcast and the Focus Group Investigate Witch Cults of the Radio Age (2009, Warp Records)

Broadcast and the Focus Group

Un mundo ideal es lo que cantaba Aladdín a Jazmín mientras le enseñaba lo que había fuera de palacio y le prometía “un horizonte a descubrir”. Si tuviese que elegir a un grupo que pusiese banda sonora a ese mundo ideal el personaje de Disney no sería más que una pequeño animal frente a Broadcast y su imaginería sonora.

Los de Birmingham, compañeros de ciudad y por lo tanto vecinos de Pram, con quienes comparten dosis de estilo y hasta compañeros (Steve Perkins), han ido recreando un mundo ideal durante toda una década en la que no han tenido prisa para publicar sus álbumes, todos ellos con un gran éxito entre la crítica y el público (Haha Sound hasta alcanzó puestos altos en las listas estadounidenses especializadas).

En 2009 los tranquilos Trish Keenan y James Cargill decidieron unirse a otro artista marciano como ellos llamado The Focus Group (proyecto particular de Julian House). El resultado fue Broadcast and The Focus Group Investigate Witch Cults of the Radio Age (2009, Warp). El Ambient gana terreno, el concepto de banda sonora también, las melodías te hacen flotar y recrear en tu mente ese mundo soñado. Una obra impecable.


Una canción: ‘Libra, The Mirror’s Minor Self‘ (YouTube): “llévame a donde sueñes tú”.

27. Fuck Buttons – Street Horrrsing (2008, ATP Recordings)

Fuck Buttons, portada Street Horrrsing

Si Broadcast ponen banda sonora a un mundo perfecto. Fuck Buttons ponen música a la guerra. Se aíslan en la cueva, oscuridad plena, volumen al máximo, distorsión sin miedo, asimilación de los ritmos tribales como propios y después ya, las canciones.

Unos sabios aprendices de gente como Aphex Twin, de quien dicen ser fans, en 2008 publicaban un álbum digno de todo tipo de elogios. Street Horrrsing (ATP Recordings) es a la misma medida Drone que Trance, sensación que mantienen durante todo el rato. Andrew Hung y Benjamin John Power mantienen en directo la misma dosis guerrera, la que consigue romper tímpanos si el volumen fuese mayor.

Un debut que luego continuaron con Tarot Sport (2009, ATP), donde la parte electrónica más ensoñadora evita el sonido brutal y crudo de su primer largo.


Una canción: ‘Sweet Love For Planet Earth‘ (YouTube): preparen armas.

26. Prefuse 73 – One Word Extinguisher (2003, Warp Records)

Prefuse 73, portada One Word Extinguisher

Los ritmos quebrados han tenido en muchos nombres visiones muy interesantes dentro de la electrónica. Prefuse 73 ha sido uno de los más notables con un nivel medio muy alto en todos los álbumes que ha publicado esta década, que han sido en total cinco en ocho años.

Su debut, Vocal Studies + Uprock Narratives (2001, Warp Records) ya anunciaba que aquí iba a haber oro bruto de los que seguir el paso. El segundo paso fue para dejar sentados a quienes pensasen que era flor de un día. Con One Word Extinguisher (2003, Warp Records) las canciones cogen más cuerpo, todo se concreta más en un sonido unido que difumina el Glitch hacia el Jazz y aporta lo mejor del Hip-Hop: las bases.

Por lo tanto, Scott Herren nos evita tener que aguantar al MC de turno con los tópicos de siempre mientras que al mismo tiempo aporta una hora (se dice pronto) sin repetición, que no satura ni a la milésima escucha, en la cual se siguen apreciando matices situados al fondo de los bajos y cambios de ritmo bien logrados.

Una canción: ‘Female Demands‘: el chisporroteo de unos ricos huevos fritos.

Los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI

Parte I

Parte II

Parte III

Parte IV

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

22 comentarios