
Llegamos ya a la parte central de nuestra lista de los mejores discos de debut del siglo XXI (que son también los de la década), seleccionados en dura pelea por todos y cada uno de los editores de Hipersónica. Si en la anterior zona se nos había llenado la casa de electrónica, aquí se nos pone la cosa algo más rock, pero también tenemos hueco para los ritmos quebradizos, las planeadoras post-rock y hasta el folk rompecorazones.
Ahí es donde pretendía meterse Steven Seagal, pero le dijimos que no. Como tampoco le dejé llorar en mi hombro (Steven, tú no eres Scarlett y me parece que eso es tan obvio que deberías haberte dado cuenta), amenazó con hacer con los editores de Hipersónica lo que hizo con los 424 cadáveres de Alerta Máxima.
A pesar de sus vaivenes estilísticos, los cuales les han llevado de la brillantez al sopor en numerosas ocasiones, el trío californiano se marcó con su primer esfuerzo un verdadero hito para el rock garajero.
Serio y grisaceo como su portada, B.R.M.C. viene cargado de canciones que suenan a clásico desde la primera escucha, con un sonido capaz de tributar al mismo tiempo a la Velvet, Led Zeppelin y The Jesus & Mary Chain.
(Gallego)
Una canción: ‘Whatever Happened to My Rock’n‘Roll? ‘ (youtube), hit oscuro y jesusmarychainico para darse a conocer al mundo. Sin duda, su mejor canción
Llegaron, vieron el panorama y se apuntaron a la revitalización del rock británico con canciones que se contorsionaban sobre sí mismas, que tenían a un letrista/vocalista inteligente (de los mejores de su generación) y que en directo se defendía con mayor solvencia que la de sus compañeros.
Fueron casi los últimos en llegar. O más bien, fueron los penúltimos antes de que la cosa degenerara (los últimos enormes fueron los luego desacertados Art Brut). Pero con A Certain Trigger no hay demasiadas pegas que poner: corto, intenso, inteligente, con personalidad a pesar de las influencias y con canciones que querían ser recordadas. Y que, aún hoy, se lo merecen.
Una canción: ‘Apply Some Pressure‘ (youtube), ¿el mejor hit de toda su generación?
Junto con Kanye West y Dizzee Rascal, M.I.A. ha sido de los nombres más interesantes que han surgido de la escena Hip-Hop, sólo que da la casualidad de que lo suyo no es Hip-Hop puro sino lo que ha venido a denominarse Grime y que ha tenido en la escena inglesa su hervidero más interesante (el Dubstep ha aportado mucho a esa revolución hablada). Arular la presentó a todo el mundo como la hija de un guerrillero revolucionario de Sri Lanka de origen tamil y el conflicto social pobló todas sus letras (’10 Dollar‘), bien mezclado con la lucha de egos de este género (’Bucky Done Gone‘) y el hit directo (’Hombre‘). Rebeldía e inconformismo con grandes bases. (Natxo Sobrado)
Una canción: ‘Galang‘ (youtube): aunque ‘Paper Planes‘ sea, con diferencia, la canción más adictiva de M.I.A. es de su segundo disco… y ‘Galang’ o ‘Pull Up The People‘ ejemplifican bien las virtudes de la artista femenina más impactante de esta década que se nos va.
Flor de un día (su segundo disco, de 2007, es completamente olvidable), los bristolianos Day One buscaron con su debut una salida al estancamiento trip-hop. Y con idénticos mimbres que sus conciudadanos (Portishead, Tricky, Massive Attack), decidieron hacerse un disco mucho más luminoso, más cercano al día a día y menos dramático que los del trip-hop de los 90.
Eternamente atados a su comparación con Joy Division, el debut de Interpol cuenta con calidad suficiente para librarse de tales cadenas. Canciones inspiradísimas, mucho menos oscuras de lo que se le presume a la etiqueta post-punk, y que catapultaron al cuarteto neoyorquino directos a la fama.
Con sus siguientes trabajos entrarían en una espiral de pérdida de frescura, la cual no ha conseguido en ningún caso empañar el buen hacer demostrado en este Turn on the Bright Lights.
(Gallego)
De toda la generación que el Post-Punk revival trajo de la mano, Interpol fueron la avanzadilla mejor situada con un debut impecable (The Organ pasaron, por desgracia, desapercibidos, y The Rakes se quedaron en su debut). La intensidad de Joy Division bajo los riffs efectistas y frenéticos del Indie Rock eran los ingredientes para que al escuchar ‘Obstacle 1‘, ‘Say Hello To The Angels‘, ‘Stella Was A Diver And She Was Always Down‘ o ‘Roland‘ mereciesen su reconocimiento internacional. (Natxo Sobrado)
Una canción: ‘Obstacle 1‘ (youtube), reviviendo a Ian Curtis en formato épico-panorámico.
La épica es algo muy británico. Suya es gran parte de culpa de que los mecheros se encendiesen en los conciertos. Pero Doves, que nacieron para la generación de las cámaras digitales, saben perfectamente que, pese a lo mal visto que está eso de ser expansivos, monumentales, grandiosos y (un pelín) exagerados siempre se pueden hacer muy buenas canciones con semejantes ingredientes.
Así que sin miedo, su debut consistió en seguir la tradición de Echo & The Bunnymen y The Verve, desde una perspectiva más nocturna y también más concreta. Junto al debut de Coldplay fueron los imprescindibles si e esa época querías regodearte en tus propias (y pequeñas) heridas desde el lado de la melancolía (no desde el de la depresión).
Una canción: ‘Sea Song‘ (youtube), ni falta ni sobra nada en este perfecto ejemplo de dramatismo contenido y espacial.
Oscuro, solemne y perfecto. Así es el debut en solitario de Karin Elisabeth Dreijer, mitad creativa de The Knife y que ahora afronta una nueva etapa paralela bajo el alias de Fever Ray dejando de lado el Ambient House de atmósferas siderales para buscar la angustia, la soledad y la riqueza bajo una economía de medios que hace que las canciones aparezcan desnudas, la voz de la cantante sueca cobre aún más fuerza y las letras se carguen de toda la intensidad imaginable.
Los diez temas que componen el álbum son auténticas joyas. Pulidas como ‘Seven’ y ‘When I Grow Up’ o crudas como ‘If I Had A Heart’, ‘Triangle Walks’ y ‘I’m Not Done’. Todo sin olvidar la influencia del House anterior en: ‘Now’s The Only Time I Know’ y ‘Coconut’. Es un álbum que hiela la sangre. (Natxo Sobrado)
Una canción: ‘When I Grow Up‘ (youtube), el ‘All is Full of Love’ (Björk) del nuevo siglo.
Los hermanos Kinsella consiguieron que su nombre quedara grabado en la historia del rock experimental con un primer trabajo que, a pesar de su evidente condición independiente y artesanal (lo editaron, como el resto, en su propio sello discográfico), logró una notable aceptación entre públicos mayoritarios.
Una gran propuesta de post-rock instrumental, de ese que se centra en las texturas y en la complejidad de la música, pero sin llegar al nivel de onanismo musical que alcanzan otros grupos similares. (Gallego)
Una canción: ‘The End Is The Beginning‘ (youtube)
Antes de perder la cabeza y convertirse en una fallida estrella del rock (fallida en lo de masiva, porque características chungas las tenía todas), a Ryan Adams le rompieron el corazón. Y lejos de su primer grupo, Whiskeytown, pero sin abandonar del todo ese roots-rock que les hizo especiales, Adams se vistió de niño prodigio para su debut en solitario.
Heartbreaker es un disco difícil de olvidar, donde la voz rota, las letras que ponen un nudo en la garganta y el sonido Americana se unen para dar otro refugio a quienes estén (o hayan estado alguna vez) con el corazón destrozado. Romántico hasta la médula. (probertoj)
Una canción: ‘Come Pick Me Up‘ (youtube), la canción de ruptura perfecta del nuevo milenio, con todo el pasado y todo el futuro contenidos en sus cinco minutos y un cantante del que decir que emociona es quedarse corto.
La ruptura de Rage Against the Machine fue una de las peores noticias musicales con las que pudimos empezar la década (años después se reunirían, pero eso es harina de otro costal). En realidad, el cisma se produjo con la salida del vocalista Zack de la Rocha, así que los tres miembros restantes decidieron fichar al por entonces respetado Chris Cornell para una nueva etapa musical, bajo un nuevo nombre.
Una ruptura estilística con su pasado que decepcionó a muchos, pero cuya calidad está fuera de toda duda si conseguimos no pensar en el grupo que les dio la fama.(Gallego)
Una canción: ‘Like a Stone‘ (youtube), la canción que Cornell debería ponerse (junto al ‘Mailman‘ de Soundgarden) para reencontrarse de nuevo consigo mismo (y no con su gemelo maligno).
Como miembros de ese club formado por grupos que sólo publicaron un LP en su carrera, la pareja de bajo y batería Death from Above 1979 merece un lugar de excepción.
Una mezcla de punk sucio y electrónica bailonga que funciona a las mil maravillas, con temas que van directos al grano y que enamoran dese la primera escucha. Lástima que su historia juntos durara tan poco.
(Gallego)
Una canción: ‘Romantic Rights‘ (youtube), cuerdas rasgadas, riffs brutales y ritmos que te esclavizan, la dosis necesaria de buen rollo y mala leche para ponerte antes de salir un sábado por la noche.