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Kadavar

Powerpop, electrónica, dos clásicos, un pedazo de la música que importa y muchos comentarios negativos erróneos. Your argument is invalid, pero la lista de los mejores discos de 2012, no.

20. Redd Kross – Researching The Blues

¿Por qué?: “En canciones como ‘Meet Frankestein’ se muestran más Beatles que nunca; ‘One of the good ones’ y ‘Choose to play’ son, desde ya, dos de las mejores canciones de Redd Kross; y ‘Hazel Eyes’, para cerrar el disco, es el himno tapado. Ni rastro de madurez, ni malditas las ganas. La producción del disco se quiere Gran Pop y Gran Rock, reivindica sin rubor alguno las guitarras altas, los estribillos coreables vena en cuello y puño en alto. En cierta manera, es el disco más eufórico de Redd Kross, apenas deja espacio para medios tiempos (‘Dracula’s Daughter’), y en diez canciones y media hora resuelve cualquier duda que pudiera haber. Con suficiencia, a ver si creíamos que iban a volver para ensuciar nada.

Así que no vale ponerse contextualista con Redd Kross. Ni ahora ni hace veinte años. Porque nunca jugaron a ello, su ideal musical fue siempre atemporal y, seguramente, evasivo. Si en algún momento éste coincidió con las tendencias del momento fue mera coincidencia. Al fin, 2012 es un año tan bueno como cualquier otro para publicar este disco. Tan bueno como lo fueron 1990, 1993 o 1997, si tus herramientas son en esencia atemporales, si uno compone no desde un local de ensayo, sino desde una fábrica de chicles”.

Una canción: ‘Stay Away From Downtown

La opinión de los que no están de acuerdo: Power pop con encefalograma plano. Molaban más cuando versionaban a ABBA. El regreso power pop de este año es el de Young Fresh Fellows, infinitamente más divertido y rico en su composición.

Crítica en Hipersónica: Redd Kross – Researching the blues: devolviendo la gloria al powerpop

19. Shackleton – Music for the Quiet Hour / The Drawbar Organ EPs (2012)

¿Por qué?: “Frío. En un arte tan sensorial como es la música, Shackleton me deja helado y no en el sentido negativo de la expresión, sino que con su último trabajo, Music For The Quiet Hour / The Drawbar Organ EPs (2012, Woe to the Septic Heart), me transmite escalofríos al escuchar cómo crea sus atmósferas y envuelve, con una atemporalidad al margen de géneros, fórmulas, escenas, públicos o cualquier hecho actual que esté pasando. Ciencia ficción sin el componente visual, ciencia ficción fría, helada”.

Una canción: ‘Music For The Quiet Hour Part One

La opinión de los que no están de acuerdo: “-¿Oyes eso? – ¿Qué? -Si hombre, ese ruidico de fondo, así como una maraca sintética pero con un significado muy profundo. -Verás, yo sólo oigo ruido. -Que no, que es arte. -Un segundo, ¿eso que oigo es una bujía chocar contra otra? -¡Es un genio, Shackleton es un genio!”

Crítica en Hipersónica: Shackleton – Music For The Quiet Hour / The Drawbar Organ EPs: una obra de arte electrónica perfecta

18. Neverever – Shake a Baby

¿Por qué?: “Si seguís escuchando el EP de Neverever, cada nombre que se os aparezca por la mente va a ser en esta línea: en la de la gente que importa si de lo que se trata es de que te canten de manera divertida y emocional el reto de soñar, el ideal de permanecer siempre joven y fresco. Young and Dumb, titulaban los propios Neverever uno de los hits de su debut. (No, en serio, pinchad el enlace, escuchad la canción).

Neverever son un poco Eddie Cochran y un poco indie canónico. Son una joyita que se concentran en durar menos de tres minutos y medio, y que pueden arrimarse a los primeros Beach Boys si hace falta. Repito: toda la gente que importa. Venga, hombre, que ‘Venus‘ es para echar una lagrimita de felicidad y no la tenemos colgada en ningún lado”.

Una canción: ‘Wedding Day

La opinión de los que no están de acuerdo: Un disco de indie pop más blando que la mierda de pavo. Por no ser, no es ni disco, es EP.

Crítica en Hipersónica: Neverever, toda la música que importa

17. Mount Eerie – Clear Moon / Ocean Roar

¿Por qué?: “Como pasar una lluviosa noche de invierno en un oscuro e inhabitado monte, Clear Moon de Mount Eerie es igual de intenso y atractivo por lo que oculta como por lo que enseña, como la poca luz que acaban filtrando las hojas de los árboles y por el sonido del viento agitando las ramas sobre tu cabeza, que apenas escuchas por tu respiración entrecortada por el frío y por las hojas secas que pisas con tus botas. Sin embargo, el resplandor que percibes por vista, oído y olfato cuando escampa y despeja el cielo sobre tu cabeza justifica tu desafío al temporal y el haber salido de casa con la que estaba cayendo.

Lo contradictorio de que un planteamiento eminentemente acústico y austero como el de este álbum acabe calando de una manera tan profunda es responsabilidad de las atmósferas que acaba imaginando, extendiendo y desarrollando Phil Elverum. Que sea capaz de, sin estridencias, pasar de la ingravidez de sentirse “comfortably numb” a un tenso e inquietante “ocean of noise”. Que, aunque el cortante filo de un cuchillo sea su parte más peligrosa, sea también la más pulida de toda la pieza”.

Una canción: ‘Engel Der Luft (Popol vuh)’

La opinión de los que no están de acuerdo: El grupo para escuchar de noche. Si quieres reventar habitaciones, te pones Ocean Roar. Si tienes que dormir, te pones Clear Moon.

Crítica en Hipersónica: Mount Eerie – Clear Moon: el sombrío paseo nocturno de las almas atormentadas

16. Caspian – Waking Season

¿Por qué?: “¿Un disco de madurez? Sin duda alguna. En casi una hora este grupo se las arreglan para conseguir atraparnos con esos ambientes delicados, esos crescendos marca de la casa como los de ‘Hickory ‘54’, con la banda a pleno rendimiento, o ese corte épico que es ‘Gone in Blom And Bough’.

La de estos chicos es una música de experiencias sensoriales, repleta de momentos que te dejan embobados como ‘Akiko’, donde por cierto hay cierta conexión con Tortoise, o esa explosión sonora, casi orgásmica, que sirve de cierre, ‘Fire Made Flesh’. Un tema del que sacarán grandes réditos en directo”.

Una canción: ‘Waking Season

La opinión de los que no están de acuerdo: Ahora arriba, ahora abajo, ahora arriba otra vez, ahora abajo otra vez. Post-rock en pleno 2012. Pero qué pesados.

Crítica en Hipersónica: Caspian – Waking Season: a distancia prudencial de los tótems del post rock

15. The Spyrals – The Spyrals

¿Por qué?: “Porque en realidad, y pese a que todo el disco es una gran jam session, se controlan. Y mucho. No cuesta imaginar cómo ‘Lond Road Out’ se alarga y se contrae sobre sí misma a lo largo de una minutada indecente. Podrían llevar sus canciones a los diez minutos sin la menor complicación. Pero no. Están acotadas, seguramente para mejor. También ‘Evil Kind’, que resiste la tentación de cerrar el disco a lo grande y se conforma con un desvarío digno de los Doors a todos los niveles, organillo incluido. Lo cual no es poco.

De quienes parecen totalmente enamorados es de la Creedence Clearwater Revival. ‘The Rain’ son ellos, con armónica sureña y todo. O sus canciones interpretadas por The Sonics o The 13th Floor Elevators. Las raíces y la psicodelia, todas juntas, sonando como si se hubiera grabado en el garage de tu casa. Puede que suene grandilocuente y evidentemente todas las referencias optan por la hipérbole. Pero The Spyrals quieren sonar a todo eso fracasando en el intento. Eh, ahora viene lo bueno: precisamente por no sonar como ellos son aún más auténticos”.

Una canción: ‘Lonely Eyes

La opinión de los que no están de acuerdo: ¿Escuchar algo que recuerde a CCR? Mola más escuchar a CCR.

Crítica en Hipersónica: The Spyrals – The Spyrals: la psicodelia de las raíces

14. Leonard Cohen – Old Ideas

¿Por qué?: “Sé que soy viejo, los espejos no mienten”. No, Leonard Cohen no es Francis Bacon, quizás porque le da la vuelta, se mira en las portadas de sus discos y ve que los jóvenes son los que tienen 15 años menos, tengas la edad que tengas.

“No hay nada más deshonroso que un anciano que no tiene otra prueba de haber vivido que su edad”. Y ahora soy yo el que se recuerda: cuando toque hacer repaso, ver si me honra haber sabido disfrutar la vida, sé que será muy sencillo. Que la música habrá estado ahí para poner recuerdos a casi cada momento, bueno y malo, de lo que haya pasado.

Lo grande de Old Ideas es que abre diez nuevos momentos para llenar con mis recuerdos, con mis amores y mis odios, con todo lo que ha pasado y va a pasar. ¿Lo tenéis anotado? Yo sólo algunas cosas, pero me he dado cuenta de que mo hace falta: cuando llegue el momento, encontraré la honra en la vida que me han dado las canciones de otros. En la que me han dado las de Leonard Cohen”.

Una canción: ‘Amen

La opinión de los que no están de acuerdo: Leonard Cohen podría publicar el mismo disco todos los años y ninguno notaríais la diferencia, pero todos le aclamaríais igualmente. Ah, y su próximo disco será ambiental viendo el ritmo al que pierde voz.

Crítica en Hipersónica: Leonard Cohen – Old Ideas: la honra de un anciano también puede estar en vivir en las canciones de otros

13. Lil B – God’s Father

¿Por qué?: “La mejoría en el sonido es notable. Los productores logran una fiesta de samples en God’s Father tremenda, desde sampleos a bandas sonoras de videojuegos como Mortal Kombat 3 y Final Fantasy X en ‘Breath Slow’ y ‘I Love You’ respectivamente, a míticos como ‘Hits From The Bong (T-Ray’s Mix) de Cypress Hill en ‘Real Hip Hop 2012’, uno de los mejores cortes, junto a ‘Turned Me Cold’ en el cual el ‘Man Down’ de Rihanna aparece ralentizado. Con una entrada como ‘The BasedGods Layer’, con C.O.D. The Producer como responsable, con Ennio Morricone en La Misión, uno ya nota el progreso en Lil B”.

Una canción: ‘Buss Em 4 Points

La opinión de los que no están de acuerdo: Otro cansino gangsta que viene a hablarnos del Bronx, con un Casio de juguete. Para bases molonas ya tenemos a Frank T, que además dice cosas interesantes. Gracias.

Crítica en Hipersónica | Lil B, su propio Dios

12. Neil Young – Psychedelic Pill

¿Por qué?: Las épocas de efervescente productividad se han visto cortadas por largos periodos de parón productivo en los Neil Young se lame las heridas y se prepara para una nueva batalla. Precisamente Psychedelic Pill significa eso, el retorno de Neil a su medio favorito tras varios años sin sacar material nuevo, acompañado de sus dos inseparables amigos, Caballo Loco y Old Black (su guitarra), la verdadera protagonista de toda esta historia.

Psychedelic Pill es un viaje a las raíces, un retorno a lo que todos añoramos de Neil Young pero sin caer en la autocomplacencia. ‘El abuelo’ retoma viejos esquemas, viejos sonidos y viejas ideas y mensajes para mezclarlo todo y aderezarlo con ese talento innato que solo él tiene para convertir lo sencillo en brillante, para convertir la rutina en excitación, para convertir su viejo folk rock en grunge (como hizo en los 90) o en drone, como llega a hacer en determinadas partes de este álbum.

Una canción: ‘Walk like a Giant

La opinión de los que no están de acuerdo: ‘Walk Like a Giant’ la compuso Neil para ponérsela como banda sonora cuando se sube al tacataca. Los efectos drone simulan el crujir de sus caderas.

Crítica en Hipersónica: Neil Young & Crazy Horse (featuring Old Black) – Psychedelic Pill: es su Hard Rock y Neil se lo folla como quiere

11. Thee Oh Sees – Putrifiers II

¿Por qué?: “¿Eras capaz de imaginar a Thee Oh Sees utilizando violines? Da lo mismo. Aunque tú no fueras capaz, ellos sí, y de ahí Putrifiers II. No es posible encontrar antecedentes, pese a que su propio título nos lo recomiende. Thee Oh Sees han levantado el pie del acelerador. Es un diagnóstico justo si nos atenemos a sus más recientes trabajos (los dos discos del año pasado). Pero es un análisis simple que se desmonta fácilmente con argumentos de la talla de ‘So Nice’ o ‘Lupine Dominus’, porque esto es Thee Oh Sees en plan krautrock y tu argumento es inválido.

Putrifiers II ha sido un paso. Tras seis años de carrera y un millón de referencias, Thee Oh Sees tenían que evolucionar. Lo han hecho bien y en la dirección correcta. Tampoco debemos temer por su espíritu garage: seguro que volverán a él. Pero entre tanto es obligatorio disfrutar de este disco. Thee Oh Sees lo hacen todo bien y son magníficos”.

Una canción: ‘So Nice

La opinión de los que no están de acuerdo: Confirmados para el Viña Rock 2013, el festival de los rockeros rancios.

Crítica en Hipersónica: Thee Oh Sees – Putrifiers II: tu argumento es inválido

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