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La mejor croqueta de 2012


(Imagen cortesía de Gabihey AKAA ver copón, ¿queréis hablar de Lonerism?“)

Y llegamos a los diez mejores discos de 2012, que en realidad son doce. Y alguno ni siquiera es de 2012. Y otros no son discos, sino EPs. Y, de hecho, alguno no se ha editado físicamente, sino sólo a través de Bandcamp. Y varios no suenan a nuevo. Y otros ni siquiera suenan, habida cuenta de lo sordos que algunos se quedan cuando los escuchan.

10. Kadavar – Kadavar

¿Por qué?: “Hay un momento concreto, tras las primeras y muy excitantes estrofas de ‘Creature of the Demon’, donde la canción se convierte en una suerte de jam instrumental que, sorpresa, se convierte en un salaje crescendo que, a su vez, deriva en unas terribles y colosales frases finales, cantadas al límite de lo obsesivo. Ese momento es la piedra angular de Kadavar y este disco. El momento exacto en el que el grupo toma entidad por sí mismo. El instante preciso en el que dan un salto de calidad y tan sólo sugieren un ápice de todo lo buenos que pueden llegar a ser.

‘Living in Your Head’ supone un colofón de siete minutos con los reglamentarios y obligados “baby, baby, baby” que toda banda de rock duro que se precie debería incluir alguna vez en cada disco. Baby, baby, let me stay in your head, baby, baby, déjame entrar y sacudir todos los rincones de tu cerebro con riffs expansivos y una energía desmesurada. Kadavar son muy explícitos en sus intenciones. No tengas miedo, te va a pasar de todo”.

Una canción: ‘Purple Sage’

La opinión de los que no están de acuerdo: El mero hecho de tener barba, copiar a Black Sabbath y hablar de brujas no tiene por qué ser necesariamente bueno. Y hay que hacer la porra de ver cuántos discos de esta lista no suenan a viejos.

Crítica en Hipersónica: Kadavar – Kadavar: venid aquí, bastardos del hard rock

09. Swans – The Seer

¿Por qué?: “Sin embargo tenga en cuenta una cosa. The Seer no es un disco normal. The Seer no es un disco para ser escuchado, The Seer no es un disco para el público. The Seer no es un disco para la gente. De hecho me atrevería a pensar que The Seer no es un disco ni para usted ni para mí. The Seer es un disco para el ego de Michael Gira. The Seer es un disco para decir aquí estoy yo y estos son mis atributos. Con The Seer, Gira le dice al mundo ‘no lo vais a entender, y eso es porque yo soy mucho más inteligente que vosotros’. The Seer es mearse en la cara de miles de melómanos.

The Seer es reírse de todo aquel que lo escucha, de todo aquel que permanece más de hora y media pegado a unos audífonos solo con el fin voraz de ver hasta donde es capaz de llegar Michael Gira, hasta donde ha crecido su locura en estos 30 años de carrera. The Seer es todo esto y no es nada. The Seer es una obra atemporal que lo recoge todo. The Seer es una obra que hace 60 años habría supuesto un escándalo. The Seer dentro de otros 60 años será piedra angular de la nueva música. Pero The Seer no puede ser disco del año, porque The Seer no ha sido creado con tal propósito sino con el contrario. The Seer no ha sido creado para ser amado, sino para ser odiado. The Seer no puede ser disfrutado, The Seer debe ser sufrido. Y lo siento, pero un disco así, no puede ser disco del año”.

Una canción: ‘Avatar

La opinión de los que no están de acuerdo: Os imagino a todos escuchando este disco mientras os mesáis los bigotes, os atusáis las perillas y ponéis cara de haber comprendido todo cuando, en el fondo, de tanta pretenciosidad, sois incapaces de disfrutar o entender nada. Y qué buenos eran sus anteriores discos, y qué bueno fue ignorarlos.

Crítica en Hipersónica | Swans – The Seer: por favor Ryan Schreiber, no lo haga número uno

08. Ahab – The Giant

¿Por qué?: “Este disco se convierte en un paso muy valiente para conseguir dar más profundidad a un género tan inmovilista como profundo y aterrador. The Giant es un feroz monstruo que una vez te atrapa, es imposible librarse de él y no cesará hasta que hay terminado de desmembrarte. La brutalidad y la efectividad son las mejores armas de un álbum que se gana a pulso el título de mejor disco de metal internacional de este año y da pie para que el Funeral Doom crezca más y se convierta en uno de los más ricos”.

Una canción: ‘Antarctica the Polymorphess

La opinión de los que no están de acuerdo: Meter a Ahab en el TOP 10 es como cuando el Primavera Sound llevó a Napalm Death. Todo por parecer snobs. Ahab son los nuevos Sun O))) y nosotros tenemos que cumplir con el ritual de decir que nos molan.

Crítica en Hipersónica: Ahab – The Giant: el océano es el auténtico averno

07. Dead Can Dance – Anastasis

¿Por qué?: “No hay nada nuevo en Anastasis respecto a sus anteriores entregas. Lo único que cambia y para bien es el espectacular sonido que Brendan Perry ha trabajado y que te deja muchas veces perplejo. Encontramos referencias en álbumes pasados, por citar Within The Realm of a Dying Sun o Towards The Within, pero esa sabiduría que solo podemos encontrar en las obras de Dead Can Dance está presente en cada uno de los temas. World Music, sí, recogiendo herencias musicales desde Grecia a Turquía y volviendo por el norte de África. Un recorrido singular con el que el dúo nos vuelve a dejar con la boca abierta.

Perry y Gerrard se dividen el álbum en cuatro temas por cabeza, y si hay que elegir yo me quedo con los de él, cuyas letras hablan de la fe y esperanza del ser humano, su devenir, la narcotización de la sociedad o la esperanza en un mundo mejor”.

Una canción: ‘Kiko

La opinión de los que no están de acuerdo: Kiko en realidad es el que le pasa el opio a Perry. Solo eso explica los brutales colocones que se pega para parir estos temas. Anastasis son también los daños de golpearse con una cinta de Betamax tras su nulo éxito.

Crítica en Hipersónica: Dead Can Dance – Anastasis: sublime

06. House of Wolves – Fold In The Wind

¿Por qué?: “Fold In The Wind es Mojave 3 enamorados del paisaje (de una habitación sin vistas). Es Barzin sin perder la esperanza, Lambchop sin jazz. Es el infravaloradísimo primer disco de Fembots. Es el evangelio según Elliot Smith; las rosas de los países nórdicos, especialmente si no has estado allí y sólo te las imaginas bajo la luz de la luna.

Si Rey Villalobos es un romántico de verdad (y lo es), su debut como House of Wolves, autoeditado pero recogido después por Moonpalace, es un disco que, parafraseando a Josele, no es de amor, es de amar”.

Una canción: ‘50’s

La opinión de los que no están de acuerdo: Si tu plan a corto plazo es sonreír, pasarlo bien, tener energía, o, a grandes rasgos, seguir viviendo, aléjate de este tío, el nuevo Bon Iver.

Crítica en Hipersónica | House of Wolves – Fold In The Wind: no finjas que eres un romántico, porque este disco te sacará los colores

05. Titus Andronicus – Local Business

¿Por qué?: “A veces las cosas suceden así: con un simple click, el interruptor que cambia todo. Por ejemplo, el que sirve para que alguien a quien conocías desde hace dos años y a quien no habías prestado mucha atención pase a ser la mujer de tu vida. Por ejemplo, la frase que hace que un disco pase de estar bien a ponerte los pelos de punta. El momento, la melodía o el ruido que logra que un disco que no te gusta y te decepciona se convierta en el que más necesitas escuchar.

Local Business está lleno de interruptores, de clicks en forma de gritos de angustia, de romanticismo irredento, de segundos que desearías compartir, voz en alto, junto a otros. De la canción que sabes que a Gallego le encantaría, o de la frase con la que Mohorte llenaría timelines enteros de su twitter (pero, en realidad, no, porque él nunca pone letras y eres tú el que sí lo hace).

Local Business es el disco con menos singles de la carrera de Titus Andronicus. Pero también es el disco con más ganchos para que el oyente no se pueda marchar nunca. Como varias de las canciones son, en una primera impresión, feas y escasas, básicas y (en manos de otros) ramplonas, lo que han hecho es asaetearlas de momentos brillantes, de lugares que no dejas de recordar. Joder, funciona. Porque justo cuando estás a punto de tocar el botón del pánico, aparecen: los thrown-away, los spill-it-outs, los here-it-goes-here-it-goes-AGAIN, los I’m not gonna cry… y, sobre todo, los build to last. Porque, por mucho que Titus Andronicus lo nieguen, hay cosas que sí que están hechas para perdurar”.

Una canción: ‘Upon viewing oregon’s landscape with the flood of detritus’

La opinión de los que no están de acuerdo: Una lista en Hipersónica sin Titus sería como una Navidad sin turrón.

Crítica en Hipersónica: Titus Andronicus – Local Business: Canción de todo va mal

04. Foxygen – Take The Kids off Broadway

¿Por qué?: “Es un caos fascinante. Foxygen atrapan millones de canciones al vuelo y las baten en apenas media hora de baja fidelidad, gotas de un sentido melódico apasionante y muchísima jarana. El dúo angelino no hace sino recoger el testigo de Ariel Pink y MGMT y llevarlo a un terreno donde lo verdaderamente importante no son los ochenta, sino los sesenta. Porque si MGMT deconstruían la pequeña psicodelia pop desde Television Personalities y Ariel Pink hallaba el sentido del hit en los intrincados mundos de Magazine, Foxygen desmenuzan a Ray Davies y lo esparcen a su antojo, irreflexivamente.

Puede que nadie haya entendido qué querían legar realmente los Rolling Stones como Foxygen en ‘Waitin’ 4 U’. Podríamos preguntarnos si algún grupo ha reivindicado a Bowie con tanto tino como ellos en ‘Take The Kids Off Broadway’. Resulta obligado plantearse si Foxygen han sido capaces de imitar mejor que nadie a The Velvet Underground sin imitarles, como hacen en ‘Abandon My Toys’. Son preguntas que con seguridad no necesiten respuesta, porque Foxygen han nacido para oponerse firmemente a las preguntas. Son capaces de disipar dudas incluso en ‘Teenage Alien Blues’, un desarrollo de diez minutos experimental e incomprensible”.

Una canción: ‘Make It Known

La opinión de los que no están de acuerdo: Unos púberes intentando sonar a Love, Kinks o David Bowie. There’s a hype maaan watching in the skyyyy. David Bowie lloraría de emoción al ver qué alguien ha heredado sus dotes de copia e inspiración tan bien.

Crítica en Hipersónica | Foxygen – Take The Kids Off Broadway: sobre lo anárquico o no; de lo figurado a lo tangible; oh, la, la, you know it

03. Ty Segall (y su troupe chingona) – Slaughterhouse. / Twins/ Hair

¿Por qué?: Porque es el año de Ty Segall. Porque es un espejo en el que sentirnos jóvenes, que a fin de cuentas es de lo que trata toda esta historia del garage psicodélico, porque diseña un camino que no lleva a ninguna parte. A ninguna. Sin más. Hacia la nada total. Lo cual está genial porque nada de esto tenía que llevarnos a alguna parte. Por el Funhouse de esta generación. Porque, Ty, por dios, para ya, que no nos da el aliento.

Una canción:

La opinión de los que no están de acuerdo: Tres discos en 2012 pero aún no ha superado el récord de 107 goles de Chitalu.

Crítica en Hipersónica: Slaughterhouse, Twins, Hair

02. Woods – Bend Beyond

¿Por qué?: “Woods me apasionan, estimado sordo, y la verdad es que cada vez que pongo un disco nuevo suyo entiendo por qué. Han conseguido encapsular la música pop en su propio laboratorio de garage-folk, y van sirviendo pastillas que aún no tengo muy claro si son de tristeza suprema o de alegría desaforada. Lo que está claro es que se les podría llamar de “melancolía”, estimado sordo, si no fuese porque de tanto siniestrismo y falso cortavenas, ahora la melancolía da risa y el drama levemente exagerado provoca odios. Especialmente la melancolía y el drama treintañeros: life is unfair, kill yourself or Get over it”.

Una canción: ‘Find Them Empty

La opinión de los que no están de acuerdo: No hay lista de HS si se mete con calzador a los cansinos de los Woods. Con votos robados yo también hago un segundo puesto.

Crítica en Hipersónica | Woods – Bend Beyond: Querido sordo…

01. Himuro Yoshiteru – Our Turn, Anytime


¿Por qué?: “Himuro Yoshiteru es un joven japonés de aspecto afable. Gafas de pasta, una reducida perilla, y una melena sobre la cara. Tiene los elementos perfectos para dejarte el culo partido en unos escasos ritmos rotos, así que nada de confiarse. Lo suyo ya viene de lejos, concretamente desde 1998 cuando publicó su primer álbum, Nichiyobi, bajo la discográfica Worm Interface. El pulso fuerte del Breakbeat estaba de capa caída a nivel popularidad pero eso a este hombre le importa más bien poco. Así ha ido elaborando una carrera apasionada por los sonidos agudos, por el MIDI y todo lo posible subir y bajar la frecuencia en un tiempo reducido. Ritmos rotos, Braindance, IDM o Drum and Bass. Podemos llamarlo de todo un poco que al final vale”.

Una canción: ‘The Curse of S.C.

La opinión de los que no están de acuerdo: “Inventarse un número uno que no existe… Ya os vale”.

Crítica en Hipersónica | Himuro Yoshiteru – Our Turn, Anytime: los ritmos rotos del Hip Hop camaleónico


Los mejores discos de 2012

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