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Para todos aquellos que somos fruto del babyboom sobrevenido con la llegada de la democracia a nuestro país, los años 90 fueron el inicio de la mayoría de las cosas importantes de nuestra vida. Mientras que en los ochenta nuestra máxima ambición era pasar 24h bajo las faldas de nuestras mamás, en los noventa descubrimos que, efectivamente, bajo una falda era el mejor lugar donde podíamos estar. Mientras que en los ochenta no podíamos ir al colegio sin antes habernos tomado nuestro colacao con galletas, en los noventa no podíamos regresar a casa sin antes habernos tomado la litrona de rigor. Mientras que en los ochenta todo lo que tuviese que ver con el tabaco nos repugnaba, en los noventa aprendimos que con un poco de chocolate el cigarro sentaba mucho mejor.

Y es que los noventa fueron los años más vibrantes de nuestra vida, fueron los años en los que descubrimos todo lo que ahora valoramos. En los que acertamos y en los que nos equivocamos. Los noventa fueron los años en los que lo descubrimos todo, y fueron los primeros años de nuestra vida que contaron con banda sonora, más o menos adecuada años vista.

Esto no se trata de hacer un listado de esos con los que el que selecciona pretende ser más snob que el resto. Esto es una radiografía de parte de mi educación musical, y como reflejo de un proceso educativo que es, contiene aciertos y errores, muchos errores. Supongo decepcionará a muchos y sorprenderá a otros tantos, pero estos fueron mis años noventa y así es cómo los viví.

Héroes del Silencio – El Espíritu del Vino (1993)

Primer contacto
El Espíritu de Vino el primer disco del que tengo el recuerdo de haberlo escuchado por voluntad propia después de que Héroes del Silencio fuesen mi primer concierto (llevado por mi cicerón en esto de la música, mi padre). Evidentemente lo descubrí en la extensa discoteca que mi padre ponía continuamente a mi disposición.

Contextualización
Es el disco que significó mi transición de la música infantil a la música adulta. Un sonido contundente y unas letras, que en su momento no fui capaz de descifrar, me deslumbraron, obligándome a pasar horas y horas escuchándolo mientras sostenía un libreto en el que leía el producto de la inspiración de un letrista al que, hasta hace bien poco, he considerado como el mejor en lo suyo en la historia del Rock español. Recuerdo una excursión escolar en la que logré colar mi cinta con el Espíritu del Vino entre la selección realizada por el profesor encargado. ‘Los Placeres de la Pobreza‘ parecieron ser demasiado y las Spice Girls acabaron enviándome a la cruda realidad de un duro sopapo.

Impacto y relación post 90’s
Héroes del Silencio han seguido acompañándome desde entonces, como mi banda española de cabecera. Sin embargo, mi relación con Enrique Búnbury ha pasado por estadios que han ido desde la veneración temprana a cierta desidia en los últimos tiempos. Aún conservo mi copia de El Espíritu del Vino en un lugar privilegiado en mi discoteca. No me ha acompañado hasta Colombia, y he de reconocer que lo echo mucho de menos.

Radiohead – The Bends (1995)

Primer contacto
Siendo sincero mi primer contacto con Radiohead fue la oscura, agónica y sempiterna ‘Creep‘, pero sería ‘My Iron Lung‘ y sus frenéticos riffs el tema que me lanzaría a amar la banda inglesa. Ayudó mucho que era una de las bandas de cabecera del pinchadiscos que amenizaba las tardes en los recreativos de mi barrio.

Contextualización
Radiohead fueron probablemente la primera banda extranjera a la que comencé a seguir y The Bends un álbum al que no necesitaba acudir pues el mismo sonaba en todos lados allá por 1995. Con 14 años era muy fácil caer en las redes que tejía la voz de Tom Yorke y los potentes riffs diseñados por Johnny Greenwood, aunque OK Computer significaría posteriormente un enfriamiento en mi relación con la banda debido a un planteamiento que hasta unos años después no logré comprender y asimilar.

Impacto y relación post 90’s
The Bends sigue siendo el disco de Radiohead al que más acudo pasados ya 18 años de su lanzamiento y 16 de nuestra estrecha relación. El viraje de la banda hacia terrenos experimentales, los cuales comencé a apreciar mucho tiempo después, provocaría que acabase refugiándome de forma recurrente en éste álbum. Sé que no es el mejor disco de la banda, pero es con el que más disfruto. Hay pocos temas que tengan la capacidad de trasladarme a esa época de forma tan rápida como ‘My Iron Lung‘ o ‘Street Spirit (Fade Out)‘.

Los Piratas – Manual para Fieles (1997)

Primer contacto
Acabé cayendo en las redes de este disco por repetición, una vez superada la, ahora comprensible, reticencia inicial. Evidentemente la insistencia no fue decisión propia sino que todo el mérito pertenece a Torrevieja, un apartamento que compartí con unos amigos en mis primeras vacaciones en solitario y a aquel ‘amigo’ que la seleccionó como banda sonora a la hora de arreglarnos antes de salir a buscar alguna presa que llevarnos a la cama.

Contextualización
Esa primera experiencia con este álbum lo acabaría convirtiendo, como era de esperar, en la banda sonora elegida para motivarme antes de salir a conocer chicas o para olvidarme de ellas metiéndolas en ‘Mi Matadero Clandestino‘. Además, los Piratas contaban con suficientes atractivos como para cautivar a un imberbe como yo: letras diseñadas para un público adolescente que quería jugar a sentirse mayor y una instrumentación delicada o frenética depediendo del contexto al que debía responder.

Impacto y relación post 90’s
Evidentemente conforme fui creciendo fui desligándome de una banda como Los Piratas, quedando su música como un mero elemento decorativo en alguno de mis momentos más añorados y sus discos en un oscuro rincón en mi habitación en casa de mis padres. Relax fue mi última relación con ellos, y la carrera en soltario de Ivan Ferreiro el palmetazo que me despertó de un sueño de juventud al que nunca he querido regresar pues, en este caso, la nostalgia no es suficiente.

Metallica – Load (1996)

Primer contacto
Considerado por muchos como un insulto a su discografía anterior, no sería hasta unos cuantos años después que lograría comprender los motivos de que un álbum como Load fuese vilipendiado por muchos a pesar de hacer que Ulrich y Hetfield coparan esas portadas que tanto me llamaron la atención esos años. Y sería precisamente, gracias a una de esas portadas y un split que la acompañaba, que tuve la posibilidad de conocer a una banda como Metallica.

Contextualización
Y es que fue tras Load que tuve la posibilidad de escuchar álbumes seminales como Master of Puppets o Ride the Lightning, aunque ello no provocó que acabase odiando al que fue mi puerta de entrada al Metal y sonidos más duros. Jamás he compartido los ataques a los que los fans de Metallica ‘de toda la vida’ (quienes contaban con un par de lustros más que yo) vertieron sobre este disco. Puede que el cambio presentado fuese motivado por cuestiones espúreas, pero eso no implica que Load deje un grandioso álbum de Hard Rock al que, de haber sido valorado de forma independiente sin atenerse a precedentes y sin fanatismos, todos deberíamos considerar muy por encima de como lo consideramos actualmente.

Impacto y relación post 90’s
Mi historia con Metallica cambiaría radicalmente tras Reload y momentos tan deleznables como ‘The Memory Remains‘ y la heptagenaria. St. Anger, Death Magnetic y Lulu simplemente ahondaron en una desidia que tuvo como origen un odio enconado en la época en la que muchos descubrimos internet y las descargas digitales gracias a Napster. Logré perdonar a los de San Francisco por la citada polémica, lo que no he perdonado ni perdonaré jamás es el Loudness War y su empeño en tapar errores compositivos a base de intentar dejarme sordo. You’re the table and I am a chainsaw.

Faith No More – King for a Day… Fool for a Lifetime (1995)

Primer contacto
Hubo un tiempo en el que un servidor llegó a pagar por una copia pirata de un disco. Y es que hubo un tiempo en el que aquel que tenía una grabadora de CDs era un privilegiado que contaba con posibilidad de hacer dinero fácil y rápido gracias a sus amigos o conocidos. Uno de los discos que ‘adquirí’ por este medio fue King for a Day, aunque al fin de semana siguiente ya estaba comprándolo original en la tienda Tipo de mi pueblo.

Contextualización
Y es que no el que sería mi primer álbum de Faith no More lo tenía todo. Momentos para descargar adrenalina con temas como ‘The Gentle Art of Making Enemies‘ o ‘Ugly in the Morning‘, o momentos con los que mover el bullate como ‘Evidence‘ o ‘Star A.D‘. (cada una en su estilo). Nunca llegué a entender porque Faith no More no sonaban en todos lados pues eran capaces de ofrecer un tema adecuado a las necesidades o pretensiones de cualquier oyente. Mi empeño no fue suficiente siquiera para hacerlos clave en mi círculo de amigos. Afortunadamente ahí estaba mi discman, para permitirme escuchar King for a Day en cualquier momento y cualquier iugar.

Impacto y relación post 90’s
Faith no More se convertirían en una de mis bandas de cabecera a pesar de no moverse en un terreno al que acuda mucho en la actualidad. Es cierto que no los escucho tanto como debería, aunque sigo sufriendo arrebatos repentinos en los que acabo cayendo durante días en las redes de Mike Patton. Tomahawk o Phantomas no fueron un sustitutivo eficaz a lo que hace unos 10 años tomó cariz de adicción, siendo el descubrimiento de Mr. Bungle un oasis momentáneo, oasis en el que me sentí cuando en 2008 tuve la oportunida de disfrutar de la banda de San Francisco en su gira de reunión a finales de la década pasada. El mejor concierto de mi vida, así, sin paños calientes.

Savatage – Handfull of Rain (1994)

Primer contacto
No sé vosotros pero yo he llegado a descubrir bandas hasta tras comprarme una camiseta de una de ellas. Éste es el caso de Savatage y su álbum post-muerte de Criss Oliva. Loco por comprarme una camiseta de Manowar (eran la moda en esos años, no vale reírse) tuve que conformarme con una de un grupo al que no conocía pero en la que también aparecía un guerrero musculado alzando sus brazos en dirección al cielo. Y el no esperar encontrarme lo que me encontré, hizo que le diese un valor añadido a dicha remera.

Contextualización
Savatage fueron mi puerta de entrada a un Rock, o Metal, basado en sonidos más complejos de los que venía escuchando en esos momentos. Hasta 1995 mi relación con el mundo progresivo se reducía a los momentos que compartía con mi padre escuchando vinilos de Pink Floyd o visionando la película editada para completar la experiencia de The Wall. Sin embargo Handfull of Rain jugaría el papel fundamental de permitirme descubrir parte de ese mundo por mí mismo, siendo ‘Chance‘ una puerta de entrada a una dimensión de la que no he salido desde entonces. Además contaba con sonidos adecuados para cualquier ocasión, cualquier necesidad, ya fuese potencia o baladas de la talla de ‘Alone You Breathe‘.

Impacto y relación post 90’s
Después llegarían Gutter Ballet, Edge of Thorns o el emotivo Dead Winter Dead para afianzar una relación que hasta hoy perdura a pesar de los sinsabores a los que me ha ido sometiendo la carrera en solitario de Jon Oliva. Tanto se ha minusvalorado a esta banda que hasta yo, de forma inconsciente y por omisión, les resto el valor que realmente considero que tienen. Puede que de haber aparecido más tarde hubiesen tenido mayor trascendencia, pero también es posible que, de haberlo hecho, su música no hubiese podido contar con la nostalgia como factor fundamental en mi memoria.

REM – New Adventures in Hi-Fi (1996)

Primer contacto
Como no podía ser de otra manera, al pinchadiscos de los recreativos de mi barrio al que tanto le gustaban Radiohead, también le encantaban REM. Y fue New Adventures in Hi-Fi el disco con el que parecía intentar cautivarme de forma insistente. Y vaya si lo consiguió.

Contextualización
Solamente con ‘Loosing my Religion‘ y ‘Drive‘ como referencias previas de la banda, es lógico que con temas de la potencia y oscuridad de ‘The Wake-up Bomb‘ o ‘Leave‘ R.E.M. me cautivasen. Como es obvio, solamente años después logré comprender qué pretendían Michael Stipe y compañía con este álbum, al que muchos fans de antaño parecieron dar la espalda pero al que muchos de mi generación alabamos. No contaba con singles tan claros como álbumes anteriores, pero apareció en el momento justo y cumplió perfectamente su cometido. Ya era un converso y el mérito pertenecía totalmente a New Adventures in Hi-Fi.

Impacto y relación post 90’s
Años después logré comprender la real trascendencia de una banda como R.E.M. y su importancia dentro del Indie-Rock de finales de los años ochenta. No he logrado conectar con discos como Murmur o Reckoning de la forma que han hecho o habréis hecho otros, pero New Adventures in Hi-Fi es suficiente para mí, un disco que ejemplifica como pocos el sonido del fin del siglo, y eso es precisamente lo que espero de él.

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