Travolta son la enésima reencarnación de Joaquín Pascual y Carlos Cuevas, veteranos de la escena indie española y miembros ilustres de grupos tan importantes como Surfin´Bichos o Mercromina. Como presentación debería bastar para saber que lo que uno se va a encontrar en El efecto amor merece la pena más allá de modas pasajeras, de hits afortunados o promociones exageradas.
Joaquín Pascual se ha tenido que enfrentar a un reto: el de que todo el mundo considere a tu ex-compañero (Fernando Alfaro) casi un genio y a ti te tengan como simple artesano. Y lo mejor de todo es que el albaceteño afrontó esta tarea en Mercromina honrando el trabajo por encima de la inspiración, lo que le llevó a dejar discos muy por encima de la media de la muchas veces pobre escena indie española.
Ahora, despojado no sólo del nombre sino también del espíritu de su banda anterior, Pascual y compañía abandonan las guitarras licuadas y las atmósferas para entregarse a un disco eminentemente acústico, cálido y repleto de emociones a bajas revoluciones.
Sin más preámbulos: El efecto amor es un disco bellísimo, emocionante, íntimo y optimista de una manera contagiosa. Es un trabajo compuesto con una media sonrisa y una calma inmensa, donde cobran protagonismo instrumentos como el piano, los violines (delicados a más no poder), las baterías tocadas con escobillas y una sección de vientos contenida en vez de, como suele ser habitual, expansiva.
Travolta, a pesar del nombre, no han querido lanzarse a las pistas de baile. Al contrario, han dejado un disco hecho para disfrutar en la intimidad, en una habitación a media luz. Una obra orgullosa y con hambre de futuro, de un ambiente otoñal con vaho en las ventanas y mucho calor en la casa.
Precisamente ésa, La Casa, es una de las canciones estelares de un debut prometedor. Siete minutos de melancolía en suave crescendo que no se hacen largos.
Hay pocos puntos muertos y sí muchas canciones disfrutables en El efecto amor, como esa Corazón Valiente de desbordada ilusión:
Hoy voy a ir a buscar lo que tenga que ser y es que hoy es el día en que quiero encontrar lo que quiera que venga hasta aquí. Mi corazón está valiente…
Este disco, hecho para ser disfrutado con mucha calma, parándose una y mil veces en todos sus detalles, es el triunfo de la modestia y la honradez, de la constancia y de la fe en uno mismo. Un álbum hecho para que el mundo no siempre esté al borde de estallar. Notable muy alto.
Comentarios
Una gran noticia… voy corriendo a la tienda de discos.
Recién lo estoy escuchando y suena muy hermoso de entrada…
ya lo tengo y estoy encantado… el tema que da título al disco es una pasada…
y la de "colores"!!! la leñe… como estoy disfrutando… :-D