A medida que nos vamos alejando de los años 90, la gente se va dando cuenta de algunas cuantas obras indispensables de la época a las que la crítica les dio un trato más bien injusto. Por ejemplo, a los discos de Lemonheads, cuyas buenas obras (y tienen al menos tres) puntuaron bien alto entre la facción pop. Vale, no sonaban a cascarria (que era la moda), ni tampoco tenían nada de electrónico (que también fue otra moda), ni por supuesto, llevaron ningún sello grunge. Así que sólo contaron con la imagen de su líder, el guapo pero bastante cabeza loca Evan Dando, y con sus canciones para defenderse.
Y así no se podía. Porque, al final, en esa época casi parecía que lo de menos era la música. Se maltrataban injustamente a buenísimos grupos de pop simplemente porque no servían para una supuesta revolución sonora que nunca llegaba. O porque se adoptaban posturas clasicistas a la hora de producir los discos, en vez de optar por lo extraño, lo sucio o lo directamente feo.
Evan Dando, pese a estar más interesado en salir en portadas de revistas que en hacer canciones, tenía y tiene talento. Deseaba tanto ser estrella el pop que caía mal a los críticos y a cualquier aficionado que estuviese harto de egos y chorradas varias. Pero tenía el don de hacer canciones obvias y vestirlas con trapos diferentes. Tenía el gusto por la melodía infalible. Y una chispa indudable para inundar de melancolía vitalista (sí, es posible) casi todo lo que tocaba con una guitarra. Además, daba al powerpop una dosis de guitarrazos suficiente como para que cupiese en la ambigua etiqueta de lo ‘alternativo’.
It´s a Shame About Ray, que ahora se reedita, deja atrás la fase hardcore del grupo y también las tonterías country sin gracia y se dedica a lo que mejor se les daba a los Lemonheads: el pop, puro y duro. Junto a Evan estaban escuderos de lujo: Juliana Hatfield al bajo y a los coros, y Tom Morgan (Smudge) en la coautoría de algunos temas. Dos nombres básicos del underground pop.
Además, Dando tenía el mejor listado de canciones que con el que jamás entraría a un estudio. Con las guitarras rasgadas de Confetti (youtube) hablaban de divorcio o el afinado extraño y la mandolina de Rudderless de caminar sin rumbo. Con los gritos adolescentes de Bit Part, la perfección de la titular (youtube) o la adrenalina de recién enamorado que desprende Alison´s Starting To Happen.
En ellas, como en todo el disco, late un poso de tristeza: suena luminoso, pero It´s a Shame About Ray duele. Le dolía a su autor mientras lo hacía (sus adicciones a las drogas, sus amores arrebatados, los que él mismo arrebataba a otros; Dando nunca tuvo una vida tranquila) y nos dolía a nosotros que lo oíamos, que queríamos sonreír con sus canciones chicle, pero nos costaba, y que finalmente, nos rompíamos con sus baladas: la country Hanna & Gabi, la tremenda Buddy (por buena y por tremendista; youtube).
It´s a Shame About Ray, reeditado ahora por Rhino en una edición de coleccionista que muestra desnudas algunas de sus canciones más importantes que pone mucho interés en la parte audiovisual del asunto, es un discos imprescindible para los amantes del pop con guitarras. Mucho más imprescindible que la mayoría de los que hoy nos venden. Ríndete al pasado y descubre un clásico de los de verdad. De los que no podrás dejar de escuchar.
Comentarios
Que grande los Lemonheads!! (que bueno el regreso también de hace un par de años, me gustó mucho) Y este disco en especial es de mis favoritos, Bit Part una de las canciones que mas he escuchado y que también más me gustan, menos de dos minutos para engacharte y no soltarte más.
VSancha: pues si te gusta el disco, la reedición es muy recomendable, con dvd de vídeos y esas cosas sacaperras que para los fans molan.
Bit Part y Alison´s Starting To Happen, dos canciones donde menos es más.
Intentaré pillarlo pues, que como bien dices cuantos más videos y cosas asi le metan, si son de grupos que adoro, me encanta.