Está claro que los Sidonie de Costa Azul, su nuevo disco de estudio que publicaron el mes pasado, poco o nada tienen que ver con los que publicaron en 2003 Shell Kids. Los chicos-concha han recorrido un periplo que a más de una banda le hubiera costado su carrera, pero el trío catalán parece haber llegado a buen puerto tras su apuesta por el castellano en su anterior álbum, Fascinado, y la respuesta positiva del público.
Por el camino la psicodelia quedó un tanto velada, que no desparecida, y la comodidad de no tener la presión de una discográfica de conseguir un éxito inmediato. Las cartas las han jugado bien y a la vista del resultado de los temas de su nuevo disco parece que han dado con la fórmula comercial, pero manteniéndose en un estatus indie, que imprimaron en canciones de Fascinado como la que le da título, Bohéme o Joe.
Estas tres canciones las incluyeron el viernes en el repertorio reducido que interpretaron en el escenario central de la Semana Negra de Gijón. Una hora solamente en la que Sidonie dio un buen resumen de lo que fueron y lo que son ahora mismo, es decir, una de las mejores bandas de pop de este país.
Lo más destacable de su recital fue el buen sonido que ofrecieron, ni estruendoso ni inaudible; el trío barcelonés no se anduvo por las ramas y fue al grano desde el primer momento. Cayó el primer single de Costa Azul, Nuestro baile de verano, un aviso para el público que les conocía desde que dieron su salto a una multinacional, y que pudo escucharse tararear por gran parte de la multitud que poblaba la explanada del recinto ferial.
El bullicio de las distintas carpas de alrededor y de las atracciones apenas si molestaron un ápice, eso sí, escuchar a Sidonie con esos olores mezclados de carne a la brasa, gofres y demás golosinas no fue de lo más satisfactorio.
Pero dejándose llevar, hay que decir que Axel Pí, Jesus Senra y Marc Ros, que confirmó ser una de las mejores voces del pop estatal, secundados por un genial Baldo al acordeón, teclados y samples, y el nuevo guitarrista de apoyo Vincent, estuvieron pletóricos en todo momento.
Especialmente destacables fueron los rescates de Sidonie goes to Varanasi, con Jesús Senra al sitar ejerciendo de gurú oriental, Feelin’ down y Sidonie goes to Moog, tres himnos de su pasado independiente.
Igualmente brillante estuvo el bis, con la nueva Giraluna en íntimo formato de bajo, acordeón y voz, Fascinado, que era muy esperada, y On the sofa, otro clásico de la banda que fue muy aplaudido por la concurrencia.
Sitio oficial | Sidonie