
Es la nueva esperanza blanca de esta resurrección soul con la que nos estamos topando (gracias a Amy, claro) y no hay razones para fruncir el ceño. Eli ‘Paperboy’ Reed ha logrado grabar un disco que, pese a estar lleno de referencias al pasado, es una obra de tremenda vigencia. Es de nuestro tiempo, aunque viva sumergido en el pasado: no, no es Duffy, mero reclamo prefabricado, cocinado en los despachos de los magnates discográficos (¿existen todavía?) para saquear el mercado con la última moda.
Con 25 años y una garganta de matices negros, armado con su educación musical en la que ha bebido de blues, gospel y soul, a Eli Paperboy le ha bastado eso y el talento (¡ay, el talento, qué imprescindible es en tareas así!) para que su Roll With You no parece simple copia. Me lo creo, porque sus citas a los clásicos, encubiertas o no tanto (el parecido de ‘I´m Gonna Getcha Back’ con ‘Hard To Handle’ es algo más que simple casualidad), siempre aparecen repletas de groove.
Hace no mucho, alguien comentó en Hipersónica algo parecido a que el soul era música monótona, que si bien no aburre sí relaja. Me parece un error producto de una visión parcial del estilo: como demuestra Eli ‘Paperboy’ Reed, si algo tiene el soul clásico es su capacidad para seducir con ritmos y con su capacidad para hacerte bailar, mover la cabeza, chasquear los dedos (él lo consigue ne casi todas sus canciones, aunque a mí me apasiona ese ‘Take My Love With You’). Vamos, lo que en inglés se llama groove. Y que un disco soul hecho ahora sea groovey es más complicado de lo que parece, sobre todo si saquea a modelos tan conocidos como Sam Cooke u Otis Redding.
Pero hay de sobra razones para disfrutar con Roll With You. Tantas como canciones tiene el álbum: once hits que lo mismo te destrozan la cintura incitándote a bailar que te sacan la lagrimita de corazón roto (‘I’ll Roll With You’; Imeem) en soberbias exhibiciones vocales. Porque, además de tener a una banda soberbia (los True Lovers, suponemos que verdaderos amantes de la Stax), Eli Paperboy Reed tiene unas cuerdas vocales divinas, de las que ponen los pelos de punta.
Vamos, que se entiende perfectamente que la foto de portada sea la del propio Eli en pleno extásis soulero, porque define a la perfección lo que su segundo disco plantea.
Comentarios
me gusta… pero es loves y no lovers… habrá que verlo y estar atento en el Pclub
Discazo, aunque ha salido hace bastante…
Sí, Guillerb, tiene ya unos meses. Yo me fijé en él a raíz de la excelente crítica que se le dedicó en la Ruta
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect