
Y que nadie se moleste si le gusta, pero es lo que pienso: Que lo de Duffy tiene poca defensa (tampoco la necesita, a tenor de los discos que vende). Por supuesto, no me molesta que triunfe. Hay cosas peores.
Pero como también las hay mejores y esta chica parece el no va más, y, además, como es algo que han pedido con insistencia alguno de nuestros comentaristas habituales (¡Vooodoochild, esto va por ti), va una pequeña lista de razones por las que la galesa de cabellos (y cartera) de oro no me entra ni me va a entrar jamás (al menos, si sigue sacando discos como el de su debut).
-Dicen que es guapa, rubia y talentosa… aunque saquea el soul de toda la vida desde una multinacional poco después de que Amy Winehouse, después de mucho tiempo sin excesivo apoyo, haya conseguido popularizarlo. Huele a producto clonado para repetir el éxito de otros: la industria es experta en esas cosas; si nos ponemos a dar ejemplos, no acabaríamos nunca.
-Rockferry no suena mal, pero carece de algún tipo de personalidad: se ve demasiado la huella de los clásicos y se ve que les están lavando ligeramente la cara con cosas de ahora para hacerlos accesibles. Donde en Amy Winehouse había homenajes sinceros que su perspectiva canalla y borrachuza, junto a su tremenda voz, transformaba en algo nuevo, en Rockferry hay simple fotocopias sin alma.
-Bueno, en una cosa sí que suena mal Rockferry: su producción es demasiado blandita, sin aristas ni picos. Muy radiofórmula. Perfecto para sonar mientras haces otras cosas: nunca te distraerá la atención. Claro, la firma Bernad Butler, que lleva haciendo eso (no molestar) desde que se le agotó la chispa de los primeros Suede.
-Obviamente, lo mejor del disco es su voz. Pero eso es normal, teniendo en cuenta que ha participado en la edición galesa de Pop Idol. Imaginemos ahora que en España a un concursante de OT le quieren convertir en la nueva diva soul. ¿Qué disco le harían? Efectivamente: uno como Rockferry.
-Por decirlo más claro: ‘Mercy’ suena a la versión de ‘These Boots Are Made For Walking’ que perpetró Edurne (por si hay dudas, ésta). ¿Seguro que los arreglos de la canción no se los ha hecho Kike Santander (ex-director de la Academia de OT)?
(Acotación: por cierto, me resulta muy sospechoso que en ninguna de sus entrevistas promocionales se le dé importancia a que a la chica la descubrieran en Pop Idol. Supongo que será porque le parece algo de lo que avergonzarse… ¿o tal vez, porque sin eso de por medio, es más fácil que la crítica la tome en serio?)
-Que después de todo lo anterior traten de venderla como la nueva Dusty Springfield es sólo consecuencia de que la industria nos toma por tontos. Si algo tenían las canciones de Dusty es que hacían pupa.
-Razón muy personal: odio las poses forzadas de niña buena. Teniendo en cuenta que las mayoría de las estrellas femeninas del soul han sido mujeres de armas tomar, a Duffy no me la tomaré en serio hasta que se desmelene y deje de hacer letras pidiendo a sus chicos que le hagan caso. Como diría Aretha: RESPECT!
-Una razón inapelable: deja que le hagan remixes (muy) chungos para triunfar también en las pistas de baile menos selectas. ¿Hace falta decir más?