¿Un dúo canadiense compuesto por bajo y batería que hacen punk mezclado con música electrónica, y en el que el cantante es el batería? Las coincidencias con Death From Above 1979 son tantísimas que llegan a resultar alarmantes. ¡Pero si es que hasta ambas son de Toronto! No en vano, descubrí a esta banda intentando dar con algo que pudiera asemejarse a DFA 1979, búsqueda que vengo realizando de forma casi obsesiva desde que los descubriera, intentando así saciar las ganas que provoca el hecho de que sólo lanzaran un disco antes de separarse.
Así fue como me tropecé con The Carps, y con este EP debut publicado el pasado Marzo. Pero lejos de intentar convertirse en unos clones de sus exitosos paisanos, este par de jóvenes plantean una mezcla aún más surgente si cabe que la de DFA 1979, al sumar al llamado dance punk el irrestible toque soul que le aporta la voz de Jahmal Tonge. Menuda combinación explosiva.
Y funciona, vaya que si funciona. El bajo de Neil White no suena tan sucio y ratonero como el de Jesse F. Keeler en DFA 1979, y sus jugueteos con el sintetizador son aún más frecuentes si cabe. El corto pero intenso EP arranca con el propio Jahmal presentando la banda y adviritiendo a los oyentes de lo potente de su sonido, para entonces dar comienzo al desenfreno dance de Let’s Fall In Love.
Tocando palos tan dispares como el R&B en All the Thugs I Know y la psicodelia en The Tumultuous Adventures of JJ Iscariot and the Insatiable Booty Fantastic, pero siempre con un estilo propio fuertemente marcado, el incansable ritmo del álbum literalmente desemboca en los dos últimos temas que lo componen, verdaderos puntos álgidos del mismo.
Compton to Scarboro es una crítica al uso de las armas y la violencia, con un bajo en verdadera ebullición y regusto al hip-hop rabioso que tan poco se estila hoy en día. Cierra el trabajo todo un himno de la pista de baile como es All the Damn Kids, potente, pegadiza, oro puro, conformando el que, de lejos, es el trabajo de debut más interesante que he oído en todo lo que va de año.
Una tarjeta de presentación apasionada, casi descarada, destilando calidad por los cuatros costados y con un ritmo tan pegadizo que se te queda clavado en la cabeza sin remisión, llamándote a escuchar el EP una y otra vez. ¿Queréis una prueba? Decidme si no es brillante Compton to Scarboro:
Sitio oficial | The Carps
Vídeo | YouTube
Escucha | EP completo en Last.fm
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