Además de por esa voz castigada y perturbadora siempre he encontrado muchas similitudes entre Mark Lanegan y Tom Waits. Ambos tienen un aura de personajes malditos y su presencia física es de las que impone. Sin embargo en su último disco Blues Funeral les veo completamente alejados.
Era uno de los lanzamientos previstos para este 2012 que con más ganas esperaba, más aún tras escuchar ‘The Gravedigger’s Song‘ como adelanto y de enterarme que esta vez flirteaba con la electrónica y hasta se volvía discotequero en alguno de los temas. Con el disco sonando una y otra vez desde hace varios días puedo decir que no ha conseguido dejarme la más mínima huella, que ni siquiera su impresionante voz me parece que esté aprovechada al máximo esta vez y que me siento bastante decepcionado. Y sí, el adelanto era lo mejor.





