Sacar 17 discos al mercado ya es toda un proeza, pero si encima de todos ellos se puede decir, a pesar de sus altibajos, que cuentan con grandes canciones, entonces es que estamos ante uno de esos artistas que realmente merecen ser considerados como tal. Alpha Blondy, nativo de Costa de Marfil e hijo adoptivo de Jamaica, sigue ofreciendo un reggae de calidad que persigue una incesante renovación sin perder nunca de vista sus raíces.
Jah Victory ha sido compuesto y grabado a caballo entre Kingston y París. En estas dos ciudades se ha rodeado de excelentes músicos que han servido el acompañamiento para la peculiar voz y los mensajes positivos y comprometidos de Blondy. 19 cortes en total cantados indistintamente en inglés, frances y dioula, un dialecto de origen africano.
Los riddims son lo mejor que podréis encontrar hoy en el reggae moderno, con percusiones llenas de matices e influencia africana, sólidas líneas de bajo, una apabullante sección de vientos y con la inclusión de instrumentos que no son muy habituales en este género, como el acordeón y otros procedentes de las regiones del Magreb.
La única pega que se le puede achacar a este trabajo, incluso aunque lo comparemos con sus mejores discos (como Jah Glory y Apartheid is Nazism), es su larga duración. No tendría mayor importancia de no ser porque hay unos cuantos temas que podrían haberse descartado para depurar un poco el resultado final: Ranita, Le bal des combattus y Les salaudes.
Aparte de esto, el resultado es más que notable. La mezcla, que no perversión, del reggae lo aproxima a los caminos de la música tradicional africana, el rock e incluso el heavy (no os asustéis, sólo lo digo por la apertura de Demain t’appartient). El guiño a estos estilos se hace más patente con la versión que Blondy hace del Wish you Were Here de Pink Floyd. Una adaptación perfecta al reggae, llena de vientos y con un ritmo que enriquece la canción original.
Sales Racistes es otra gran canción que nada tiene que envidiar a clásicos atemporales de la talla de Cocody Rock y Peace in Liberia. Lo mejor es el juego de voces con su habitual coro femenino. Estrofas pegadizas que te costará bastante olvidar. A esta canción hay que sumarle Gban Gban y tendréis los mejores cortes del disco. Esta última es el ejemplo perfecto de la innovación fiel a las roots que practica Blondy, con acordeón incluido.
Lo mejor que se puede decir de este álbum es que no defraudará a sus seguidores más veteranos y que al mismo tiempo es perfecto para que lo descubran aquellos que aún no se han dejado encandilar por su forma de entender el reggae.
Comentarios
Alpha Blondy me encanta. Eso si es reggae. Mi cancion favorita es Demain t’appartient no me canso de escucharla.
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