Descubriendo el reggae: Barrington Levy

Jaime Valero 8 de octubre de 2008 0 comentarios

Barrington Levy

Hace poco hablamos de Tenor Saw, un artista muy importante para la configuración de una nueva corriente que empezó a surgir en el reggae a finales de los 70 y principios de los 80: el dancehall. Sin embargo, su prematura muerte le impidió desarrollar su estilo por completo y su influencia quedó, por tanto, más limitada. Pero hubo otro artista que sí lo consiguió, Barrington Levy.

Levy nació en Clarendon (Jamaica) en 1964, y cuando apenas era un adolescente formó parte del grupo The Mighty Multitude, con quienes grabó algunos singles que lo metieron en la escena aunque tampoco terminaron de cuajar. Pero a partir de ese momento, se hizo un habitual de los clubs y los soundsystems, donde empezó a hacerse una reputación como vocalista en las pistas de baile.

Corrían tiempos de cambio en Jamaica, tanto en lo político como en lo musical, que es lo que nos interesa ahora. El fiero compromiso social de la cultura rastafari seguía vivo, pero el público ya daba muestras de querer canciones más ligeras, aptas para el baile, que además mantuvieran la energía y la inmediatez de los soundsystems. Cuando a principios de los 80, Levy empezó a trabajar con el productor Junjo Lawes, encontró ese sonido que los jóvenes jamaicanos andaban buscando.

Sus primeros singles destacados fueron ‘Shine Eye Girl’, ‘Reggae Music’ y ‘Looking my Love’ (Imeem), que posteriormente se recogieron en su álbum Bounty Hunter (1982). Con este álbum comenzó un periodo muy prolífico que lo llevo a grabar dos discos en 1983 y cuatro en 1984.

Precisamente ese año editó uno de los mejores discos de su carrera, titulado sencillamente Barrington Levy (1984). Su sonido permanecía a medio camino entre el roots y el dancehall, que aún no se aproximaba a los ritmos electrónicos de influencia hip-hop que hoy conocemos. Algunas de las canciones de este disco eran tonadillas amorosas muy aptas para el mercado comercial, no por ello desechables, aunque yo prefiero decantarme por temas como ‘Murderer’ (Imeem).

Aunque como letrista no fuera tan destacado, a estas alturas, con apenas 20 años, Levy ya había dejado claro que era un excelente cantante. Aunque muchos puristas no comulgaban con su estilo y con la corriente dancehall que representaba, nadie puede negar que su papel fue indispensable para darle un lavado de cara al reggae.

Su carrera se extendió durante los 80 y los primeros 90 sin demasiados altibajos. Ya más recientemente, ha compartido escenarios y grabaciones con artistas más jóvenes como Beenie Man. Muchos han considerado desde siempre a Levy como un artista muy apropiado para los duetos, y estas colaboraciones lo han llevado incluso a compartir su voz con artistas de otros géneros, como es el caso de Snoop Dogg. Fruto de todo ello fue el disco Duets (1995), donde aparecen otros artistas como Bounty Killer y Lady Saw.

Pero sin duda, el mejor de todos ellos es el que le unió al alemán Gentleman, una joyita llamada ‘Can Hold us Down’ (Youtube).

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