Descubriendo el reggae: Israel Vibration

Jaime Valero 3 de septiembre de 2008 0 comentarios

Israel Vibration

Los tres miembros de Israel Vibration consiguieron sacar adelante una exitosa carrera musical a pesar de las dificultades del camino: la pobreza, la azarosa vida en Jamaica y el hecho de que todos ellos tuvieron que arrastrar desde muy jóvenes los efectos derivados de la enfermedad de la polio, visibles por sus inseparables muletas.

A pesar de todo, como digo, compusieron canciones de primera que destacaban sobre todo por su virtuoso apartado vocal. Cecil Spence, Albert Craig y Lascelle Bulgin formaron el grupo durante la primera mitad de los 70 en Kingston, dónde si no. De ellos, sólo Bulgin había mostrado desde la infancia un gran talento musical, pero no fue hasta la creación del trío que pudo llegar a explotarlo.

Tras sumergirse de lleno en la cultura rastafari, recorrieron la ciudad con sus primeras composiciones hasta conseguir captar la atención de figuras como Bob Marley y Dennis Brown. En 1978 les llegó la oportunidad de grabar su primer disco, The Same Song. Un debut de grandísima calidad compuesto por canciones tan buenas como ‘Weep & Mourn’ y ‘Ball of Fire’ (Imeem).

Este disco ya contenía todos sus sellos de identidad. De primeras, riddims cálidos y pegadizos sobre los que combinaban sus voces con maestría. Sus letras arremetían contra Babilonia, ensalzaban la figura de Jah y apostaban por el pacifismo y la denuncia social. The Same Song tomaba el relevo de la música reflexiva y melancólica de los Abbysinians y se sumaba a las nuevas juventudes del género, como los Black Uhuru.

Israel Vibration se tomaban su tiempo para componer, y por ello nunca fueron un grupo excesivamente prolífico. Pero esto sirvió para mantener su calidad siempre en lo más alto. Durante los 80 apenas editaron un par de discos, Unconquered People y Strength of my Life, pero eran tan buenos que nadie echó de menos más material.

De hecho, durante esa década tuvieron un parón debido a su marcha de Jamaica, para huir de la explosión dancehall que se inició en la isla. El trío siempre se mantuvo en las reglas del roots más tradicional, y no vieron con buenos ojos los nuevos caminos que tomaba el género. Ellos respondieron con canciones como ‘Jah Love Me’ (Imeem).

Por último, me gustaría destacar su álbum Free to Move, editado en 1996, para demostrar que a pesar de llevar ya un par de décadas en la brecha, su música no se vio aquejada nunca del mal de la falta de ideas. Sin perder nunca la oportunidad de innovar con los ritmos y las entonaciones, ellos siguieron fieles a su sonido de toda la vida. ‘Terrorist’, ‘Feelin Irie’ y especialmente ‘Livity in the Hood’ (Imeem) son buenos ejemplos de ello.

Con más de 30 años de carrera a las espaldas, Israel Vibration siguen al pie del cañón. ¿Veremos algún día algún trabajo mediocre firmado por ellos? Por ahora no ha pasado, y tengo mucha confianza en que jamás llegaremos a eso.

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