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Muddy Waters

Aquí tenéis las cinco canciones restantes de este pequeño bocado a la historia del blues. Como ya dije en la primera parte, mi pasión por este género se debe principalmente a los bluesmen que entre las décadas de los 20 y los 40 grabaron auténticas perlas de la historia de la música a cambio, normalmente, de una botella de whisky; a pesar de ello, he querido reflejar también algunos ejemplos de la evolución que ha llevado al blues hasta nuestros días.

Esta lista apenas roza la superficie de un estilo que ya tiene un siglo de antigüedad. No obstante, espero que os pique el gusanillo a aquellos a los que el diablo aún no os ha tentado, y también que los ya adictos nos comentéis que canciones os despertaron esta pasión. Además de los artistas aquí incluidos, sería un crimen no acudir a otros como Blind Melon Jefferson, Son House, B. B. King o Jon Spencer Blues Explosion.

6. Sonny Boy Williamson II – Open Road

La armónica es un instrumento importantísimo en la historia del blues. A pesar de su aparente sencillez, quienes saben tocarla de verdad consiguen condensar en sus soplidos todo el espíritu del blues. Sonny Boy Williamson II fue uno de ellos, un artista que reflejó en sus canciones la vida errante de un alcohólico pendenciero cuyo hogar es cualquier parte y ninguna al mismo tiempo. Su carrera se extendió desde los años 30 hasta 1965, el año de su muerte. Durante ese tiempo, grabó discos de gran calidad como el Bummer Road del que sale esta canción.

7. Big Joe Turner – Shake, Rattle and Roll

Nacido en 1911, la trayectoria de Turner no se ha limitado al blues, ya que también ha cultivado el jazz, el boogie-woogie y el rock’n’ roll. Es precisamente dentro de este último género donde podríamos enmarcar su ‘Shake, Rattle and Roll’, aunque la incluyo en esta lista porque para mí aún se encontraba en la frontera entre ambos estilos. Al fin y al cabo, el rock encontró buena parte de su inspiración en el blues, y cuando este fue evolucionando dio pie a canciones más lúdicas y dinámicas como esta, que dejan momentaneamente a un lado la melancolía de otros compositores.

8. Muddy Waters – I Can’t Be Satisfied

Junto con John Lee Hooker, Muddy Waters fue una figura clave para el asentamiento y la madurez del blues eléctrico. Él alentó con fuerza la escena del Chicago de los años de posguerra, fiel al sonido de los bluesmen tradicionales, pero con las suficientes novedades como para no resultar repetitivo. Aunque no era mal vocalista, su principal arma era la guitarra, de la que conseguía extraer ritmos y riffs endiabladamente perfectos.

9. Big Bill Broonzy – Key to the Highway

Nacido en 1893, Big Bill Broonzy se encuentra entre los grandes referentes del género por sus habilidades líricas y musicales. Pasó su infancia a orillas del Mississippi, como tantos otros bluesmen, pero pasada la adolescencia se trasladó a Chicago, donde desarrolló buena parte de su carrera. A pesar de los años que han pasado desde sus grabaciones, la tecnología nos permite escucharlas con una buena calidad.

10. The Immortal Lee County Killers – Robert Johnson

Aunque hoy son muchas las bandas que siguen mateniendo vivo el espíritu del blues, con un sonido más o menos fiel al de sus orígenes, he escogido una canción de este dúo de nombre peculiar porque sus canciones vierten sangre, sudor y lágrimas sobre las bases del blues tradicional del Delta. Este sonido lo aderezan con ruidismo puro y duro descendiente del punk y el rock más garagero. Quizá no sean los más puretas, pero su desgarradora energía hace justicia al buen nombre del blues.

The blues ain’t nothing but a lowdown shake If you never had them, I hope you never will

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