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Comenzamos hoy en Hipersónica un especial de esos que tanto os gustan en el que durante los próximos días vamos a reseñaros la discografía al completo de Nacho Vegas al margen de Eliminator Jr., y Manta Ray.

Vegas, que acaba de publicar El Manifiesto Desastre, que para los más afines estuvo entre lo mejor de 2008, se dispone a volver a los escenarios para defender un disco nuevo, con nueva banda y unas perspectivas más que optimistas.

Nacho Vegas abandonó Manta Ray en 1999 después de publicar Score, aquel directo grabado en el Teatro Jovellanos de Gijón que a causa de la mala iluminación del escenario no se pudo publicar al completo en VHS.

Diariu Aquel mismo año, el guitarrista gijonés se había aliado con el escritor y realizador Ramón Lluís Bande en el proyecto Diariu, cuya primera referencia publicó la compañía Astro Discos con una ayuda de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, que subvencionaba y subvenciona aún hoy las grabaciones en las que la lengua asturiana es el medio de expresión.

Nacho Vegas ponía la música y la voz a unos textos de Bande que son como el propio título indica un diario íntimo fragmentado en varias canciones. Las guitarras tocadas con slide de Vegas tienen como referente al maestro Ry Cooder y a Palace, dos de sus favoritos por aquel entonces, bueno y a Manta Ray también.

Un Nacho Vegas susurrante, recita y canta en ‘25-XI-1997: mañana’ (Imeem) sobre un loop de slide “Ye l’amor lo que mata, ye lo duel, ye l’amor lo que espero, ye l’amor lo que destrui”, traducido como “Es el amor lo que mata, es el amor lo que duele, es el amor lo que espero, es el amor lo que destruye”.

Después, a manera de mensajes en un contestador en ‘25-XI-1997: tarde’ (Imeem) se plantea un diálogo hombre-mujer. “La ciudad ye cada vez más fría, la vida ye cada vez más fría, tu cada vez yes más fríu”, a lo que Vegas responde: “Nunca debiste pensar esu”, y ella dice “Voy dir a buscar otra vida en busca de otra persona, en busca de otru mundu”. Al final, él sentencia: “Nunca tendrás otra vida que non se llame muerte”. Todo bajo una comunicación escabrosa salpicada de una instrumentacion muy post-rock, con ruidismos y un tono severísimo.

Ramón Lluís Bande recita un trozo de diariu, el del parricidio, en ‘25-XI-1997: nueche’ (Imeem), para mí el gran hallazgo de este EP. Y el Nacho Vegas nocturno, decadente y arrastrado surge en ‘26-XI-1997: madrugada’ , de nuevo susurrante y mucho más luminoso, tras consumar el asesinato, nos dice que quiere llegar a la puerta, que quiere ver la luz.

Se cierra Diariu, que podríamos calificar como folk del terruño, con un extra muy especial, ‘La polesina’ (Imeem) que no es más que el Romance de La Pola, una canción tradicional que, en versión mucho más roquera y menos apegada a la tradición conocida, publicó Nacho Vegas el año pasado con Lucas XV. Espléndido el arreglo de cuerda del tema y emocionante el cantautor.

Verda Aquel mismo año de 1997 Nacho Vegas publicó también con Astro Verdá o consecuencia, la banda sonora de un capítulo de una serie para la televisión asturiana realizado por su amigo Ramón Lluís Bande, que en 1995 había publicado un bisoño ensayo sobre el Xixón Sound. El título viene de la primera incursión en la novela del escritor, publicada por Vpt hacía bien poco.

Este EP, una rareza como la anterior por su pequeña tirada y la poca difusión que tuvo fuera de las fronteras del Principado de Asturias, son pinceladas instrumentales, acústicas, paisajísticas, ambientales que Nacho Vegas compuso casi a volapié. Si habéis escuchado el primer disco de Balago, Erm, el contenido es pariente suyo pero sin el componente electrónico de aquéllos.

‘Señardá’ (Imeem) es la única de estos diez cortes de folk o post folk, como queráis llamarlo, que lleva una letra en la que el autor siente tristeza al recordar la oscuridad de su niñez a la que quiere volver. Una preciosa pieza que se acompaña unas bonitas guitarras.

Diariu Dos Diariu Dos supuso en 1999 la continuación de la alianza de Vegas y Bande, que por cierto firmó después el clip de ‘Seronda’, single de su primer elepé, Actos Inexplicables. En esta ocasión, el proyecto parece que tiene más fuste, suena mejor ya que parece que el presupuesto fue superior, ¿o fue mejor el estudio?, y tuvo mas difusión ya que fue Acuarela, donde ya militaban Manta Ray, quien se hizo cargo de la edición que subvencionó nuevamente la Consejería de Cultura asturiana.

Diariu Dos contiene ocho canciones más orientadas al country pero igualmente experimentales. Los referentes estaban ahí: Lambchop, Will Oldham y sus Palace y Palace Brothers, Cohen y los mimbres unas guitarras que suenan increiblemente bellas en ‘Inmóvil’ (Imeem). Aquí metafóricamente la piedra se convierte en hombre y después vuelve a ser de nueva piedra que rueda al albur de la corriente del río.

Caer, rodar cuyo videoclip de Ramón Lluís Bande podéis ver arriba fue el tema emblemático de este EP. Una balada ceremoniosa y minimalista con un arreglo de cuerda inspirado en la Danza de Parana del grupo Balandrán.

Otros temas destacados de esta entrega son ‘Los marrones güeyos de la esperanza’ (Imeem), con la colaboración vocal de Mónica Vacas (Mus). Vegas aquí canta enigmáticamente “Ye l’amor lo que salva” sobre un sucinto colchón de electrónica y guitarras, y ‘De la vida de les piedres’ (Imeem), un instrumental que se abre con un atrevido ejercicio de steel guitar de Vegas y que se envuelve con violín y cello, dándole un cierto ambiente tenebrista. ¿Post rock? ¿Post folk? Cualquiera de las dos etiquetas es válida.

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