Rock en estado puro. Del que te asombra aún más en cada escucha. Un rock tenso, cortante, que recibes como un escupitajo en la cara y del que cuesta reponerse. Shellac siempre han sido así. Sin más artificios. Sin trampa ni cartón. Sin épica ni coartada intelectual. Básicos. Como un puñetazo en la boca del estómago.
Con Steve Albini (guitarrista, no-productor de algunos de los discos más impactantes que he escuchado en mi vida), Bob Weston (bajista) y Todd Trainer (batería) siempre me da la sensación de estar apelando al tópico físico para describir su música. Pero es que no hay otra manera. Porque los discos de Shellac te pasan por encima como una locomotora fuera de control. Por mucho que hablen de ellos como Math-Rock (rock matemático, sí, como suena), aquí no hay más que mucho sudor y mucha obsesión. Por la rítmica, por la furia, por dejar las guitarras temblando.
Excellent Italian Greyhound suena como cualquier otro disco de Shellac. No news, good news. ¿Es mejor? Seguramente, aunque como cada vez que los escucho me dejan aturdidos, ahora mismo sólo puedo decir que su último disco, el primero en siete años, es (y perdonad el exabrupto) a-co-jo-nan-te.
Excellent Italian Greyhound suena brutal, demoledor hasta en los silencios, incluso aunque Shellac den menos candela que en otras ocasiones, incluso aunque temas como Kittypants suenen amables. Son espejismos en el largo camino de rock a cara de perro que practica Albini y sus compinches.
Posthardcore, le llaman también. Yo no sé cómo definirles. De hecho, la retórica me da absolutamente igual; una vez que suenan como en The End Of The Radio o Steady As She Goes ya no hay parapeto posibles tras las palabras. A pecho descubierto, la onda expansiva de discos como éste te dejan mudo. Y si lo pones muy alto, sordo. Pero más feliz que unas pascuas.
Escucha | The End Of The Radio
Escucha | Steady As She Goes (Vía A Beef Sandwich)
Comentarios
Que buenos son!!!
Al fin algo grande, muchas gracias por tu recomendación. llevaba unos dias leyendo sólo críticas poniendo a parir discos y parecia que no habia nada que se salvara de la quema. Y aparece esto y Digitalism!
Aquí hay buen gusto.
Un abrazo.
Trackbacks