Entradas agotadas para ver a McEnroe en la pequeña sala del Café La Palma, en el barrio de Malasaña de Madrid. Algo sorprendente para un grupo novel como ellos y según están los conciertos en la capital, donde el aforo en algunos casos es irrisorio. Pero era sábado por la noche, tocaba salir, disfrutar de la noche tomándose algo con los amigos y en dicho café ponía el cartel: McEnroe en concierto, 8 euros la entrada más consumición. Ahora ya se explica todo.
Según están los precios de los bares en Madrid, 8 euros por escuchar un concierto con consumición en mano es un regalo. Aunque lo más sorprendente no fuese que se llenase La Palma, sino que de la mitad para delante del aforo (menos de 200 personas a mano alzada) en bastantes partes del concierto entonase las letras de McEnroe y eso que no destacan precisamente por ser sencillas y por entenderse de forma clara.
Así que el grupo tenía al público a su servicio, sólo faltaba firmar una buena noche. El escenario no era lo más adecuado para ellos. Son cinco y apenas cabían, todos apretados con los dos guitarras arrinconados y sin movimiento posible, y con el bajo de Pablo casi fuera del espacio físico. Cosas del directo. Pese a todo, McEnroe lo bordaron.
Sus canciones piden un ambiente intimista, donde la Gibson tome el papel de guitarra principal en sus punteos frente a las otras dos melódicas, y el bajo lleve aún más el peso que en el estudio. Por encima, o más bien al mismo nivel, la voz de Ricardo poniendo cuerpo a las canciones escritas por él mismo.
‘Mi Vietnam’ se ha convertido en una de las esperadas del grupo de Getxo, al igual que ‘Relojero’ y ‘Montreal’, con las que abrieron el concierto, y donde se ven sus preferencias por un sonido lo-fi recurrente tanto a Sebadoh como a Sr. Chinarro, con quienes dicen sentirse muy identificados.
Para el cierre de sus primeras, ‘Londrés’ y versos que decían: “y tú me dijiste que el amor no existe”. Tristeza, melancolía, intimidad… McEnroe tienen un gran talento a explotar en posteriores referencias. Ayer el propio Ricardo anticipó un tema nuevo donde incorporó un Casio con el que el resultado de la canción mejoró. Buen concierto.