La segunda y última jornada del MTV Weekend Gijón se saldó con un balance más que positivo, casi el doble de asistentes que la primera jornada, gracias, todo hay que decirlo, a la inclusión como cabeza de cartel de Los Planetas. Todo ello me hace pensar que la cadena musical organizará el próximo año una nueva edición de este evento musical misceláneo en la ciudad, aunque espero que nos traiga figuras más destacadas del pop, rock y electrónica.
El sitio, la plaza de toros de El Bibio es inmejorable y los asistentes al festival que eran de afuera comprobaron por sí mismos la buena acústica del recinto y la posibilidad de albergar a más de ocho mil personas. Si el sonido estuvo muy bien en las dos jornadas, las luces fueron algo digno de resaltar, servidas por una empresa madrileña, fueron todo un acierto, sobre todos las robotizadas, y un complemento fenomenal para cada una de las formaciones que pasaron por el coso gijonés.
No llegué por poco a la actuación de los vigueses The Blows, que presentaban su debut Upskirts, un disco lleno de rock a lo Franz Ferdinand que dejó satisfechos a los asistentes. Y después ocuparon el escenario los hermanos Garayalde, Wagon Cookin’, que una vez visto su sesión hubiera estado mucho mejor situada tras la actuación del viernes de The Go! Team.
En su DJ Live Act los pamploneses dejaron su lado más lounge y brasileño en casa decantándose por la electrónica de baile secundados por una despampanante cantante rubia de voz negra. Su cortísimo repertorio, la verdad es que los minutos se me fueron como por arte de magia, incluyó temas de su último álbum, 2 Faces (Appetizers-Compost Records, 2007) como ‘Mr. Sun’, ‘Incredible’ o ‘Jumps on me’.
New Young Pony Club fueron una de mis decepciones del MTV Weekend Gijón. Los londinenses hiceron un resumen más a o menos lógico de su primer larga duración, Fantastic Playroom (Modular, 2007), un trabajo de pop indie, influenciado por la new wave, adobado con ritmos de baile. Nu rave llaman a lo que hace este quinteto que lideran la cantante Tahita Bulmer y el productor Andy Spencer. Me aburrí soberanamente con sus supuestos éxitos: su single ‘Get lucky’, con el que comenzaron su recital, ‘Grey’, ‘F.A.N.’, ‘Ice cream’ o ‘The bomb’.
Otra decepción, y eso que ya me la esperaba, fueron Najwajean, es decir, el productor Carlos Jean y la cantante y actriz Najwa Nimri. Ya había comentado en Hipersónica que diez años después de su debut, No Blood, aquel disco que quiso emular el trip hop bristoliano de Portishead, el dúo se había pasado al rock y si bien en su nuevo disco, Till It Breaks, no daba esa impresión, en directo sí que me lo pareció, y ese cambio ha sido para peor.
Pero mientras que la banda roqueaba perfectamente, una Najwa Nimri sobreactuada, nada comunicativa, susurrando tonterías en inglés entre canción y canción, alargando en exceso sus partes vocales y fuera de lugar, acercándose a un lateral de vez en cuando para que su road manager le encendiera un cigarro, se cargó literalmente un concierto que comenzaron con una versión rarísima de ‘Dead for you’, ese tema que todos conocen por haber sido cabecera musical durante tantos años del programa de televisión Versión Española, y terminaron con una ‘Wanna be’ pasada de vueltas y la cantante demenciada.
Ni siquiera la versión de ‘So often’, del disco en solitario de la pamplonesa, Walkabout, un bálsamo en un concierto áspero en el que la cantante acabó espasmódica por el escenario, se pudo coger con pinzas, pues ella pareció talmente una Ute Lemper de rebajas.
Y llegaron Los Planetas con un pelín de retraso por problemas técnicos y salvaron la noche. Los granadinos con su habitual parsimonia ocuparon el escenario y fueron recibidos como ídolos. Era el grupo que todos estaban esperando y no defraudaron, y eso que apenas si J se dirigió al público más que al final para dar las gracias por el apoyo incondicional.
Empezaron a ralentí, calentando motores poco a poco, empezando muy ambientales, con esos crescendos tan suyos, y me parecieron unos Orthodox sin su parte metálica o metalera, como prefiráis. Sonó de primeras ‘El canto del bute’ y cerrando los ojos podría jurar que estaba ante un grupo del sello Southern Lord.
Los Planetas explotaron a fondo su último disco, La leyenda del espacio (BMG, 2007), su particular homenaje al legado de La leyenda del tiempo de Camarón, en el que pasan al lenguaje del rock distintos palos del flamenco y la tradición andaluza. Hasta diez cortes de un trabajo que en directo pareció crecer como la espuma, yendo de menos a más, con tres guitarras creando auténticas murallas de sonido y Raúl, el bajista, y sobre todo ese batería-apisonadora que es Erik, apuntalándolas.
‘Corrientes circulares en el tiempo’ fue el único nexo con el pasado en esa primera parte del concierto. Me gustó como les quedó ‘Entre las flores del campo’, más corta y melódica que los temas anteriores, y ‘La verdulera’, mucho más pop que lo que habíamos escuchado previamente.
‘La que vive en la carrera’ sonó muy andaluza, muy racial, y en ‘Si me diste la espalda’, volvieron Los Planetas más aguerridos. J, al que se le entendió mucho mejor que otras veces lo que cantaba, pareció relajarse un poco, dejando su guitarra a un lado para cantar ‘Deseando una cosa’. ‘Santos que yo te pinté’ generó el primer gran revuelo del recital, sorprendiéndome después el toque retro de ‘Deberes y privilegios’.
El acabose fue cuando sonaron ‘Segundo premio’ y ‘Un buen día’, dos de mis favoritas del repertorio planetero; pero aún fue mejor cuando tras despedirse con ‘Alegrías del incendio’, la banda regresó nuevamente, fuera de hora, para hacer los bises.
Primero, cayó ‘Toxicosmos’ y después ‘De viaje’, para delirio de su parroquia, revalidando Los Planetas, dieciséis años después de su debut con Medusa EP, el puesto de primera banda indie española.
Sitio oficial | MTV Weekend Gijón
Más en Hipersónica | MTV Weekend Gijón
Fotografías | Víctor Rodríguez