Sigue a

pulpthisishardcore

Sinceramente recuerdo pocos casos en los que una banda en la cresta de la ola haya propinado una bofetada a la industria musical y al público como esta que os vengo a contar. Y no estoy hablando de una bofetada cualquiera, como pasarse al country o al dubstep, sino grabar uno de los discos más anticomerciales que se recuerdan con el fin de demostrar que la fama es algo que se va tan rápido como llega, pero lo que quedan son las grandes canciones, y más si las mismas son incomprendidas en el momento de su lanzamiento.

La metamorfosis de Jarvis Cocker

Tras pasarse más de una década deambulando por su Sheffield natal, cosechando fracaso tras fracaso para los discos que venían lanzando, la vida de Pulp estaba a punto de dar un vuelco. Hastiados todos los miembros de la banda de que todos sus esfuerzos no sirviesen para nada más que poder dar algún que otro concierto en locales de barrio, Pulp decidieron tomarse un tiempo de descanso para replantearse convenientemente su futuro como banda. Como consecuencia de esto su líder, Jarvis Cocker decidió marcharse a Londres e intentar hacer algo de provecho con su vida inscribiéndose en una escuela de cine. A su regreso de la capital del reino Jarvis no era el mismo, y ese cambio iba a verse claramente reflejado en la obra futura de Pulp.

En Londres Jarvis se encontró con dos de sus pasiones, el cine y la vida nocturna y todo lo que ella conlleva. Así, gracias a la experimentación con diversas drogas de diseño (a la cual le dedicaría varias canciones en el futuro) y a las fiestas nocturnas y las señoritas que las poblaban, nuestro amigo comenzó a desarrollar un personaje (o a desarrollar su propia personalidad) enigmático pero magnético, aparentemente ensoñado y vulnerable pero apasionado, impulsivo y polémico en realidad. Esta transformación en la personalidad de Jarvis tendría su directo reflejo no ya solo en la música de Pulp, sino en las letras, las cuales se convertirían en el verdadero hecho diferenciador de la banda con el paso del tiempo.

Aupados por Island y los gafapastas ingleses

Las energías renovadas con las que Jarvis regresó de Londres hicieron que la maquinaria se volviera a poner en marcha. Un single perdido de su tercer disco ‘Separations‘, el cual fue incluso editado con 2 años de retraso, tuvo la suerte de obtener cierta repercusión dentro del renacido ámbito hipster, lo cual hizo que la industria musical tornara su mirada hacia ellos permitiendo que ficharan por Island Records, hecho que sería el último impulso que Pulp necesitaban para comenzar la escalada.

Así fue como, de la mano de Island y del apoyo de otras bandas de la escena brit como Suede o Blur, Pulp lograron lo que habían estado más de 15 años buscando pero sin conseguirlo. Eso sí, gracias a un sonido ciertamente domesticado (menos experimental) si lo comparamos con lo que editaron una década antes. Aún así lograron diferenciarse, gracias a una personalidad muy marcada, claramente de lo que ofrecían todas sus bandas coetáneas, lo cual hizo que muchos cuestionaran su inclusión en el círculo ‘britpop’, motor de la música anglosajona durante la década de los 90, la cual fue respuesta de la escena grunge del otro lado del Atlántico.

El bienio dorado cantando a la ‘Common People’

Influenciados por David Bowie, junto a Scott Walker uno de los ídolos de Jarvis, dieron su primer golpe sobre la mesa con el delicioso ‘His ‘n’ her‘ en el que demostraron que eran capaces de grabar singles potentes y pegadizos sin caer en la repetición de cánones del pop guitarrero y erigiendo a su líder en una de las figuras icónicas de la música de los 90. Todo lo bueno que ofrecieron en el lanzamiento de 1994 fue amplificado por el por todos reconocido como su disco más completo e inolvidable, ‘Different Class‘. En este lanzamiento potenciaron el sonido teatral que habían mostrado un año antes dando a luz un puñado de las canciones más importantes de la década. Pulp se acababan de convertir en un grupo que contaba historias sobre gente común pero cuyo sonido no era para todo el mundo, a pesar de que fuesen, al fin, receptores de multitud de premios en 1995. Con la ironía y megalomanía de Jarvis Cocker fueron capaces de poner a bailar a medio mundo, cosa que muy pocos se habrían imaginado 5 años antes.

La fama de Pulp, y por ende Jarvis Cocker, no paraba de crecer. Galardones por aquí, fiestas por allá, reconocimiento, cientos de miles de discos vendidos… Todos pensábamos que ese era el verdadero sueño de Jarvis, lograr una reconocimiento a la altura del tiempo invertido en su banda y de su megalomanía. Sin embargo nos tenía algo escondido, un as en la manga. Este ascenso, esta pomposidad que su figura venía adquiriendo, no era sino el altavoz necesario, el megáfono, el impulso oportuno para proceder a hacer lo que él siempre había querido, es decir, lo que le saliese de las pelotas. Así primero se vio envuelto en varios escándalos en forma de declaraciones o irrupciones públicas como la que le supuso pasar una noche en el calabozo. Posteriormente decidió recuperar las gafas tras varios años sin usarlas con el fin de dar a entender que su imagen no le importaba. Y finalmente dio a luz a su disco definitivo, el cual no fue otra cosa que mearse en la cara de medio mundo, tal y como veréis a continuación.

Jarvis, tú si que eres hardcore

Da la impresión de que todo lo que habían venido haciendo Pulp no era más que un entrenamiento. Discos como ‘His ‘n’ her‘ o ‘Different Class‘ no habían sido más que un banco de pruebas para lo que Cocker tenía pensado traernos en 1998, eso sí, con varias diferencias en forma y contenido. Mientras que los dos discos anteriormente citados estaban diseñados para reventar pistas de baile al ritmo que el ego de Jarvis marcaba, para ligar con esa chica que siempre nos había vuelto locos, ‘This is Hardcore‘ era la banda sonora para llevárnosla a la cama, para hacer todo tipo de excentricidades con ella. ‘This is Hardcore’ fue la forma de Jarvis Cocker de desnudarse ante el mundo, de dar rienda suelta a sus más oscuras filias mostrándose trasparentemente, cosa que, obviamente, generó opiniones ampliamente enfrentadas.

Que el tiempo no pasa en balde es algo que Jarvis siempre había tenido muy claro. Él siempre había sido muy de echar la vista atrás para poder valorar todo lo que la vida y su esfuerzo le había granjeado. Sin embargo, ya en 1997 se fue haciendo consciente de las heridas que las mil y una batallas que había vivido le habían dejado en su cuerpo y espíritu. Así fue como quiso presentar ‘This is Hardcore‘, contando al mundo que ya se había hecho mayor (para bien y para mal, como veremos a continuación). ‘Help the Aged‘ fue lo primero que nos mostró de ese disco, recordándonos que si queremos sobrevivir o al menos sobrellevar mejor las envestidas de los años, íbamos a necesitar la ayuda y el cariño (de la particular forma que siempre lo ha buscado Jarvis) de los demás.

Perdiendo el miedo a mostrarse como uno es

La edad había convertido a Cocker en alguien mucho más enigmático y en cierta manera hasta outsider. Además su sentido del humor e ironía no habían parado de afilarse desde que decidió usarlas como armas en 1994. Así, Pulp decidieron que ‘The Fear‘ era la perfecta apertura para ‘This is Hardcore‘, un tema en el que el espíritu de Scott Walker y David Bowie se unieron en una relación simbiótica. Una atmósfera capaz de helarnos la sangre nos adentraba en la oscuridad de la mente del líder de Pulp, mientras nos avisaba de que íbamos a asustarnos, de que el miedo iba a venir a visitarnos en varias ocasiones. A una mente cuerda no se le habría ocurrido jamás abrir un álbum con un tema como éste, pero claro, hablamos de quien hablamos, y este disco iba a ser un ejercicio masturbatorio de principio a fin.

Por si aún no había quedado claro, el ego de Jarvis iba a ser uno de los principales acompañantes en este viaje. El mismo iba a hacer acto de presencia de diversas maneras, aludiendo a sus artes amatorias, a su deseo de protagonizar la película de la vida del oyente, o mostrándose como un hombre normal con apetitos normales pero con las mismas iniciales que el Mesías. Este es el show de Jarvis y nos lo quiso hacer saber desde el primer momento, ‘Dishes‘ es una sugerente forma de dejárnoslo claro por si había alguna duda al respecto, al igual que ‘I’m a Man‘ o ‘Little Soul‘, donde pide que le acompañemos por eventos de su pasado, felices e infelices.

Clases de seducción

Dentro de este viaje por el pasado de Cocker era obligado hacer una parada en su etapa de desenfreno, drogas de diseño y fiestas en casas abandonadas. Ahí nos cuenta lo difícil que lo tuvo para hacer amigos y para interactuar con jovencitas debido a su complicado carácter y su introversión. Así, en ‘Party Hard‘ deja espacio para su experimentación con sustancias, sus encuentros furtivos con chicas solitarias y las bofetadas que, en forma de negativa, más de una le dio al verle acercarse con actitudes lascivas.

De todos modos, al final el bueno de Jarvis acabó siendo todo un conquistador. Ya sea utilizando al alcohol, las drogas o gracias a su peculiar carácter, al final siempre acabó llevándose a alguna incauta al huerto. Los personajes enigmáticos y excéntricos siempre han tenido mucho magnetismo, y de eso Cocker iba siempre muy bien servido. Si a eso unimos las habilidades de su afilada lengua y de su recursiva oratoria, es imposible que se marchase de vacío muy a menudo. Así es como, en ‘Seductive Barry, se erige en un Barry White menos romántico pero mucho más explícito, que nos habla de masturbaciones frente a fotos de jovencitas, de encuentros en moteles que huelen a semen y con camas con sábanas pegajosas. Pero al final, Jarvis no es más que un romántico, toda esa lascivia no es más que una pantalla, un escudo de fortaleza en el que se parapeta, pero el cual es lo primero que uno se encuentra al toparse con él.

Un, dos, tres… acción

Sin embargo todo esto que os he contado carece del menor sentido si no sumamos a la ecuación a la siguiente canción. Todas estas historias sobre sexo, drogas, soledad y desnudez quedan empequeñecidas al lado de la que se erige en el eje angular del álbum, la que acaba significando esa bofetada a la industria discográfica y al público que durante tanto tiempo dieron la espalda a Pulp. No se trata del sonido empleado, el cual no tiene nada que ver con todo lo que habían grabado hasta ese momento. No se trata de que la letra de la canción se centre en una felación que una actriz realiza a cambio de conseguir un papel en una película de cine clásico. No se trata de eso. Se trata de que ese tema, el cual cuenta con estos ingredientes, es el que da título al disco, el que marca hasta donde es capaz de llegar Jarvis Cocker para dejar en vergüenza a todos. Y lo mejor, es que fue utilizado como segundo single del álbum y vino acompañado de un brillantísimo video.

El amor que Jarvis siempre ha profesado al séptimo arte queda reflejado con claridad en ‘This is Hardcore‘ y su video promocional. Imágenes que perfectamente podrían haber pertenecido a ‘L.A. Confidential‘ son la compañía perfecta para este tema en el que Jarvis se erige en ese ser repulsivo capaz de ofrecer un papel a cambio de una limpieza de sable, a cambio de que una boca húmeda y sedienta de fama recorra su miembro viril de arriba a abajo. No se trata de dinero, dice Jarvis, se trata de que tu garganta y tu lengua sean quienes te permitan ganarlo. Y eso, sí que es hardcore.

La acogida del álbum fue bastante buena a pesar de todo, aunque como ya os he contado generó bastante controversia y opiniones enfrentadas que llevaron a que pasado un tiempo no sea reconocido como se merece. Desde aquí aprovecho la ocasión para reivindicarlo como lo que es, la obra de un genio incomprendido que no fue hecha para el disfrute de todos sino para demostrar de qué era capaz Jarvis Cocker. Para un servidor, ‘This is Hardcore‘ es uno de los mejores discos de los 90 y un absoluto grower que con el paso del tiempo se ha convertido en uno de mis discos favoritos. Lo peor, es que como toda obra de este calado, siempre acaba teniendo un cierto cariz crepuscular. Primero dijeron adiós a Island Records (ya desde el mismo libreto del álbum), y luego a su carrera discográfica unos años después. Pulp se han reunido recientemente para dar algunos conciertos, pero de la posibilidad de un nuevo álbum no se ha sabido absolutamente nada. Y mejor así, prefiero quedarme con el recuerdo de la que fue, una de las bandas de mi adolescencia.

Tracklist

1. “The Fear”
2. “Dishes”
3. “Party Hard”
4. “Help the Aged”
5. “This Is Hardcore”
6. “TV Movie”
7. “A Little Soul”
8. “I’m a Man”
9. “Seductive Barry”
10. “Sylvia”
11. “Glory Days”

Más en Hipersónica | Pulp se reúnen y estarán en el Primavera Sound 2011 | Cinco grupos que no quiero que se reúnan | Jarvis Cocker, videoclip de ‘Angela’

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

17 comentarios