Sigur Rós - Sant Jordi Club (Barcelona, 13-11-2008)

Alex C 17 de noviembre de 2008 7 comentarios

Sigur Rós

No sé si me extrañó más el hecho de que inicialmente el concierto de Sigur Rós se hubiera programado en la sala Razzmatazz o el posterior cambio que finalmente hizo que la banda tocara en el Sant Jordi Club, sobre todo tras comprobar la inmensa cantidad de gente que se acercó a verlos.

En cualquier caso hay que decir que, por muy rara que sea la música de los islandeses, gustan a muchos en nuestro país, algo que también supuso cierta sorpresa para mí. Eso me hace darle vueltas a muchas cuestiones, pero las voy a dejar de lado porque algunas podrían ir dentro del saco “estoy pensando mal” y tampoco se trata de eso.

Con un escenario de dimensiones considerables, un equipo de luces no demasiado grande pero sí tremendamente efectivo y unos minutos de retraso dio comienzo uno de los conciertos más bonitos y vistosos que recuerdo en mucho tiempo.

La grandeza de este grupo radica en la capacidad para atraer y gustar a muchísima gente haciendo temas largos de estructuras totalmente anticomerciales. Algo que no está al alcance de todo el mundo, pero que Sigur Rós consigue por la tremenda belleza que sabe imprimir a sus composiciones.

Esto es algo que en directo se ve amplísimamente potenciado, entre otras cosas, por el sabio uso de las luces. No sólo se trata de elegir el color más adecuado para cada tema o momento, sino desde dónde salen los haces de luz, hacia dónde se dirigen y cómo.

El vestuario elegante y llamativo, con toques que podríamos considerar regionales, junto a las proyecciones de fondo, con sugerentes imágenes tanto previamente grabadas como en directo gracias a las múltiples cámaras escondidas por el escenario, fueron elementos clave a la hora de desprender ese aire tan particular que ya poseen los propios temas.

El punto negativo, porque todo no podía ser perfecto, fue el excesivo volumen que lograba alcanzar la banda en determinados momentos. Creo que no es necesario ir tan arriba para marcar intensidades.

La sensación que me quedó tras el concierto fue la de haber asistido a una obra de arte. Una especie de cuadro musical que durante un par de horas cambiaba y mutaba para ofrecernos un regalo tras otro.

Foto | Marco Q. Marazzato
Vídeo | YouTube

Comentarios

  • 1 Avatar

    A mi me costó meterme en el concierto pero reconozco que el repertorio fué muy bueno y los efectos visuales bién puestos. pero me dió la impresión de haber visto a unos Sigur Ros para todos los públicos, poco arriesgados.

  • 2 Avatar

    yo quería ir, y me gustan, pero 35€ no los pago…

    si me diesen más caña quizás si, pero a este precio no. si, ya se que son buenos, ya he dicho que me gustan.

    entre oasis (39), killers (39), tings (23) y wombats (18) y lo que venga me voy a kedar pobre…

    bye

  • 3 Avatar

    gerardnll, si hubieras estado ahi te aseguro que los habrías pagado a gusto. Ya lo ha dicho bien Álex, el concierto fue una auténtica obra de arte, y hacía que con cada tema que tocaban se nos pusieran los pelos de punta (menos quizá en Hafssol).

    La palabra para describirlos sería APOTEÓSICOS (o algo así, no sé si es la que más encaja realmente)

  • 4 Avatar

    si si, supongo que si lo hubiese disfrutado…

    igualmente solo no hubiese ido…

    saludines

  • 5 Avatar

    Cuando la música es buena y el directo también, tan solo queda disfrutar del espectáculo…

    Yo también recordaré el concierto por mucho tiempo.

  • 6 Avatar

    gerardnll, precisamente estos conciertos son los que te arrepentirás con el tiempo de no haber ido. Conciertos de "caña" siempre podrás encontrar, pero el arte de "sigur ros" puede que no vuelva a pasar por aquí. Crucemos los dedos.

    Yo no pude ir por trabajo. Hubiera ido a Lisboa o a Madrid si hubiera sido en fin de semana.

    Una de los mejores y más genuinas bandas del momento. Adoro todos los temas de su último disco.

  • 7 Avatar

    sslag, a ver si para la próxima puedes acercarte porque estuvo realmente cojonudo.

Top 10

Suscríbete