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The Mars Volta Noctourniquet

Plutón siempre fue un rocoso grano en el culo de la comunidad científica. Un incomprendido peñasco orbitando en torno al Sol que nunca pidió a nadie el honor de ser considerado un planeta, y que tampoco estaba interesado en todo el revuelo que se formó cuando años después los mismos simios que lo ensalzaron decidieron expulsarlo del club.

Plutón es feliz en sí mismo, tan lejos de los focos y tan oculto detrás de los gigantes gaseosos que se pavonean más allá del cinturón de asteroides. Plutón no necesita nuestra aprobación, ni está por la labor de ajustarse a nuestras reglas de clasificación astronómica. Noctourniquet es Plutón, dentro de la discografía de The Mars Volta y del panorama musical actual.

Haciendo honor a su nombre, este grupo siempre ha sido marciano, etiqueta de la que no se han desprendido a pesar de los constantes golpes de timón que han dado a sus composiciones. Pero moverse en la superficie de Marte no es suficiente para una pareja de músicos que se sienten tan incómodos en las comodidades. Es por ello que en su nuevo viaje han decidido marcharse hasta los arrabales del Sistema Solar, allí donde nadie está interesado en llegar, para presentar un disco que será un grano en el culo de muchos de sus seguidores y que no necesitará de la aprobación de nadie.

Este disco no te va a gustar

The Mars Volta – ‘The Malkin Jewel’ (YouTube)

Eso de que hay discos que los amas o los odias puede sonar un poco tópico ya, pero se hace una realidad muy patente en Noctourniquet. Y tengo la sensación de que buena parte de los aficionados de esta banda, incluso estando acostumbrados ya a los desvaríos de Omar y Cedric, se van a decantar por el lado del odio con este trabajo.

Hay quien habla de él como un disco menor en su colección y como una pérdida de la esencia de The Mars Volta, diluida en una sorprendente ausencia de locuras de Omar a la guitarra y de un exceso de electrónica como acompañamiento a un Cedric que se convierte esta vez en el principal protagonista de la acción al micro. No les falta razón a quienes señalan estos puntos con el dedo.

Buscar aquí temas con el gancho que tenía De-Loused in the Comatorium, con la épica de Frances the Mute o con el músculo de Amputechture es una entelequia, y por supuesto ni hablamos de la lobotomía rock de The Bedlam in Goliath, a años luz de lo que aquí suena. Solo Octahedron, por su deliberada bajada de revoluciones, se podría aproximar mínimamente a la última apuesta de los afrotexanos, pero ni por ésas estamos ante una comparación válida. Con semejante panorama, es fácil apalear un trabajo así.

Este disco te va a encantar

The Mars Volta – ‘Zed And Two Naughts’ (YouTube)

Pero lo que perfectamente se puede ver como defecto también destaca como virtud del que posiblemente es su disco menos complaciente hasta la fecha. Y lo digo con pleno convencimiento. Es cierto, hay menos rock que nunca y las canciones ni siquiera intentan resultar atractivas; más bien al contrario, por momentos parecen destinadas a incordiar al oyente y dejarlo fuera de lugar.

Es lógico que haya quien no quiera entrar en ese juego y prefiera mantenerse al margen, pero entre sus sintentizadores de laboratorio se esconde un disco tan extraño como satisfactorio. La descarada dilapidación del rock en favor de sonidos casi imposibles de etiquetar tampoco sumará adeptos a su causa, y solo temas como ‘Molochwalker’ o ‘Zed And Two Naughts’ se acercan ligeramente a lo que podríamos entender como canción clásica de The Mars Volta, si es que ese concepto existe.

NotaLo demás, tenedlo claro, es pura experimentación sin ataduras que bebe mucho de la carrera en solitario de Omar Rodríguez-López, pero que se hará difícil de digerir incluso para quienes estén familiarizados con ella. A mí desde luego me han ganado completamente, pero no pidáis que lo coloque en una clasificación con el resto de sus discos porque soy incapaz de decir si es mejor o peor que cualquier otro álbum de su carrera; sencillamente es Plutón orbitando más allá de todas nuestras críticas y alabanzas.

En Hipersónica | The Mars Volta siguen jugando a reinventarse a toda costa con ‘The Malkin Jewel’, The Mars Volta nos deja escuchar ‘Zed and Two Naughts’, otro adelanto del salvaje Noctourniquet

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