
De decepcionante se puede calificar el nuevo disco de Wire, que espero que no entren de nuevo en una época discográfica discreta. Vale que no quiero exigirles que estén a la altura de sus tres primeros discos, pilares fundamentales para entender el post-punk y, en general, cualquier sonido de rock afilado, pero lo de Object 47 tiene bastante de fiasco.
Supongo que el principal problema de Object 47 es que la propia banda había conseguido que creyésemos en que un retorno maduro era posible sin perder ni pizca de su alto voltaje. Send, su anterior disco largo, el que supuso el regreso, venía a demostrar algo así y aún cortaba más, aún pegaba más fuerte, que muchos (la gran mayoría) de los grupos nuevos. Sin embargo, en su nuevo disco, Wire han querido acentuar su lado pop y me temo que eso es algo que nunca se les ha dado bien, al menos no sin la mejor baza del grupo: la garra.
Otra razón más para el desaguisado: Quizás el cambio haya que buscarlo en la marcha de Bruce Gilbert, guitarrista de la banda desde el inicio y ahora desaparecido del grupo. Puede que sin guitarras abrasivas, toda la música de Wire haya quedado reducida a lo más vacío de las melodías new wave. Es decir, que Wire han dejado de ser singulares para convertirse en un grupo del montón, y me cuesta sinceramente aceptar algo así.
Puede que sólo sea un tropiezo, pero ahora las canciones de Wire ya no hacen pupa: cosas como ‘One of Us’ tienen ritmo y puede que hasta gancho, pero no hay nada más allá de lo facilón. No hay lecturas sutiles, no hay capas de ruido colocadas de tal manera que no cubrían las canciones completamente, pero les daban una atmósfera peculiar, única.
¿Son Wire aún un grupo o las cosas buenas sólo las podemos esperar de proyectos paralelos como Githead? De hecho, ¿los componentes del grupo se toman a Wire como la aventura en la que hay que poner el piloto automático? ¿Nos podemos creer algo así de un grupo que, en sus directos recientes, estaba arrasando escenarios?¿Podrán superar el pinchazo de un disco apático y mantener la vitalidad que parecían tener’ ¿Se convertirán en un grupo cuya madurez aún resulta excitante o, por el contrario, acudirán al ejemplo de New Order (a quienes, por cierto, se parecen en determinados tramos del disco)?
No sé las preguntas a estas respuestas y, después de lo oído en Object 47, prefiero responderlas cuando saquen un disco mejor. Un mal paso lo puede dar cualquiera.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect