Coconot vuelven a publicar rompiendo los esquemas tradicionales de una escena que se ha conservado años y años, influenciada por los sonidos procedentes de las islas británicas. En este caso, el punto de partida viene de Brasil y África, dos lugares aparentemente tan separados pero muy cercanos en el terreno musical (armonías, melodías…). Aunque como dice Cristian Subirà, uno de los componentes del grupo catalán, y quien nos responde a la entrevista, lo suyo sea “simple y llanamente pop”.
Es cierto. La temática y planteamiento que tiene Coconot es pop, pero no un pop cualquiera. Es un sonido que está influenciado por los avances que han dado grupos como Animal Collective y que luego han seguido Panda Bear o The Ruby Suns, éstos últimos más psicodélicos desde el folk.
La relevancia del nuevo proyecto de los catalanes está asegurada, porque el mercado manda y si este año fue el del estallido a nivel mundial de El Guincho, este segundo disco del trío formado por Subirà, Jens Neumaier y el propio Pablo Díaz-Reixa (quien se encuentra tras el éxito de Alegranza), aprovechará un momento extraño en el que la prensa internacional tiene puesta la atención en España (en menor o mayor medida) y el sonido tropicalia es adaptado al pop del siglo XXI. Es el momento de disfrutar con Cosa Astral.


Muzak destacaron el año pasado con un lanzamiento que daba pie a hablar de su mejor disco sin caer en el tópico de siempre. Emulsió (2007, Very Solid Groove Records) fue una continuación perfecta de Escenes en Cercles (2006, VSGR). Cuidado, redondo y puliendo el sonido desde una experimentación nada típica por aquí. Pese a que ellos ya han creado su sonido, para los desconocedores de su obra, estaríamos ante un grupo cercano, desde la particularidad de los barceloneses, a grandes nombres como Mogwai, Tortoise o también a los barceloneses 12Twelve, pese a que éstos prefieren experimentar con un leve jazz ahora mismo.
Casi acabando el año nos llega el disco de ruizpantaleón, el proyecto de Maxi Ruiz (Ferenc) y Jaime L. Pantaleón (12Twelve), que hubiera merecido sin duda alguna estar en mi lista de los mejores discos del 2007.