
Aquí en España apenas tenemos tradición de una literatura que trate a la música pop con seriedad y capacidad analítica. Supongo que es culpa de que, por un lado, las investigaciones humanísticas siempre están vistas como algo menos “importante” que las científicas (la absurda dicotomía ciencias/letras llevada al extremo). También es culpa de una industria musical raquítica como la nuestra, que nunca ha prestado atención al pasado ni al futuro, y que, por lo tanto, instalada en ese carpe diem eterno, no tiene ningún tipo de interés por fomentar oyentes con juicio, sino meros compradores.
Viene la anterior reflexión a que en España sería impensable una colección de libros como la que publica Continuum Books bajo el título genérico de 33 1/3. Y es una pena, porque las páginas de sus casi 50 libros son todo un homenaje a la música, a las pasiones que generan los buenos discos y a el disfrute y el placer que provocan tantas canciones.
