
Una visita rápida a Wikipedia marca el término Brown Recluse como un tipo de araña, llamada también araña violín. Mucho antes de que aparezca alguna referencia al dúo de Filadelfia que firma este Evening Tapestry para Slumberland, uno ya ha aprendido mucho, más de lo que quizás hubiese querido saber, sobre el ciclo vital de un especimen que tiene poca tendencia a relacionarse con con el exterior y cuyas mordedoras no son habituales. Y siempre es curioso comprobar cómo las conexiones mentales que llevan a los grupos a llamarse de una manera tienen bastante relación con el modo de ser, de comportarse, de ese grupo.
Las reclusas marrones eclosionan en julio, tardan un año en ser adultas y, como mucho, dos años después mueren. La música de Brown Recluse en su debut es claramente veraniega, aún está lejos de ser adulta y a ella, ciertamente, le sentaría muy mal crecer. La pasión de Timothy Meskers y Mark Saddlemire por la psicodelia pop ha desembocado, un par de EPs después, en un disco que juguetea con sus pasiones y que seguramente no va a recibir la atención de excesiva gente, pero sí se la merece.


Illmatic vio la luz en abril de 1994 y desde entonces es considerado como uno de los mejores discos de rap de toda la historia. Nas, que por entonces apenas contaba 20 años, compuso un puñado de canciones con un nivel lírico altísimo y trabajó con productores como Pete Rock y Dj Premier que terminaron de redondear un proyecto absolutamente genial.
Actualización (22/04/08): Ha llegado el día D, pero no las buenas noticias. Tras un nuevo retraso, Def Jam traslada la fecha de salida del disco al 1 de julio. ¿Será esta la definitiva?
Ghetto Blaster. Así es como empezó a llamarse popularmente a los radiocasettes de dimensiones desproporcionadas que proliferaron en los barrios de las ciudades durante los 80. Sus entrañas poblaron las calles de ritmos que después se harían famosos en los clubs, las emisoras y los canales de televisión. Mi intención es que esta serie de posts se conviertan en uno de ellos.
Greatest Hits será el más bien soso título del recopilatorio de Nas que, según Columbia, verá la luz el próximo día 6 de noviembre y que recogerá doce canciones extraídas de entre sus mejores temas y dos nuevas, el típico aliciente que se suele añadir a esta clase de trabajos con más bien poca imaginación por detrás.