
Si la máxima “renovarse o morir” sigue estando vigente, creo que Kelis ha sabido usarla en provecho propio con muy buena mano y de manera sorprendentemente espontánea. A mí, al menos, me ha pillado totalmente desprevenida el sonido tan electrónico con el que ha parido Flesh Tone, su quinto disco de estudio, pese a que ya iba dando pistas con su primer sencillo, ‘Acapella’.
Quizá aguardé demasiado y mantuve una esperanza injustificada en que siguiera por la senda del sonido R&B y urban de sus cuatro anteriores álbumes. Aún así, debajo de todos los arreglos y de las toneladas de sintetizador Kelis sigue estando ahí, como parte fundamental del proceso de creación.
Y es que ha tenido la idea muy clara desde el principio y por ello se ha rodeado de productores como David Guetta, Benny Benassi, Ammo o el omnipresente will.i.am, que además es fundador de la discográfica con la que se ha lanzado este trabajo, will.i.am music, subsidiaria de Interscope. Como podéis ver, estamos hablando de pesos pesados del dance y de la producción electrónica de los últimos años; así, es imposible no dar en el clavo.

