
Desde unos cuantos discos antes de que Aidan Moffat pusiera fin a la carrrera de Arab Strap, él ya había descubierto que quería hacer “canciones normales” y no sólo las largas, autobiográficas y en ocasiones casi pornográficas (emocionamente lo eran) explosiones post-rock. Sin embargo, en discos magníficos como Monday at The Hug & Pint, se mantenía aún el filtro de rareza que hizo de los escoceses un grupo especial de finales de los 90.
Ahora, con su primer disco al frente de los Best Of’, How To Get Heaven From Scotland, Moffat parece haber descartado casi por completo cualquier atisbo de rareza. Quizás quiere que sus canciones suenen mucho más asequibles, pero precisamente por ello ha perdido el “toque” como compositor. Ahora hace ni más ni menos que lo que tantos otros.

