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	<title>Hipersónica</title>
	<link>http://www.hipersonica.com</link>
	<description>Blog sobre música actual. Críticas, vídeos, conciertos y las mejores canciones.</description>
	<pubDate>Fri, 24 Oct 2008 16:46:29 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[Antonio Vega - Sala Acapulco (Gijón, 23-10-2008)]]></title>
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      <pubDate>Fri, 24 Oct 2008 16:46:29 GMT</pubDate>
      <author>Víctor Rodríguez</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image10631" src="http://img.hipersonica.com/2008/10/Antonio Vega2.JPG" class="centro" alt="Antonio Vega" /></p>

	<p><strong>Antonio Vega</strong> es uno de esos pocos artistas que son leyenda. El personaje se ha comido a la persona. Él es el cantante de <strong>Nacha Pop</strong> y lo seguirá siendo hasta que el cuerpo aguante.  Es un cantante que como algunos toreros tiene veladas gloriosas y faenas que es mejor olvidar.</p>

	<p>Si en marzo le vimos en el mismo lugar, la Sala Acapulco del Casino de Asturias, crecido, con voz y planta, anteanoche Antonio Vega era un pálido reflejo. Pareció que sus biorritmos estaban al mínimo, con las pilas a punto de descargarse y que su cuerpo iba a ralentí.</p>

	<p>Su cara, y su cuerpo, quebradizo, delicado, son todo un poema, pero cerrando los ojos aún podías imaginarte al cantante, y guitarrista, que fue. Sin débitos promocionales, ni canciones nuevas que ofrecer, cualquiera podría decir que en el concierto del jueves nos íbamos a encontrar lo mismo que hace meses.</p>

	<p></p><a name="more"></a></p>

	<p><img id="image 10632" src="http://img.hipersonica.com/2008/10/Antonio Vega1.JPG" class="centro" alt="Antonio Vega2" /></p>

	<p>Pues no. Ni era el mismo público, creo que había menos gente pero no lo podría asegurar, ni el repertorio ni la manera de desarrollarlo fue ni siquiera parecido. Antonio Vega hizo ochenta minutos de concierto, todo un exceso si tenemos en cuenta los precedentes y las crónicas.</p>

	<p>Sin embargo el recital no tuvo ni la garra, ni la atracción, ni el enganche, ni el pulso de su última visita al Casino. Vega, acompañado de Basilio Martí a los teclados y Jorge D’Amico, guitarra y coros, tuvo un comienzo a ralentí, como si le costara arrancar, un dato claro fue que entre el primero, A medio camino, y segundo tema, un lío que se hizo con los jacks a la hora de cambiar de guitarra, hubo una demora de cinco minutos, y cuando arrancó abusó con sus compañeros de los desarrollos instrumentales, por poner ejemplos los de <strong>&#8216;Me quedo contigo&#8217;</strong>, versión de un tema de Los Chunguitos que hicieron jazzeada, o <strong>&#8216;Tuve que correr&#8217;</strong>, la segunda de la noche.</p>

	<p>Y si a eso le sumamos los tres cuartos de hora sobre la hora anunciada que hubo que esperar a que empezara el concierto no es de extrañar que una moza que estaba sentada en uno de los sofás se quedará dormida, ¿o estaba meditando?, en varios momentos en que torcí la mirada.</p>

	<p>Tampoco me gustó como sonó el trío, con el teclado cuando hacía de piano muy por encima de las guitarras, y casi tapando el hilo de voz de Antonio Vega. De todos modos, algunas canciones del madrileño son tan buenas que, aún interpretadas al treinta y tres por ciento de capacidad, salvan y salvarán cualquiera de los conciertos que haga en el futuro.</p>

	<p>De esta noche casi me quedo, a pesar del piano, con esa <strong>&#8216;Lucha de gigantes&#8217;</strong>, que Vega tocó con guitarra de doce cuerdas, delicadísima de principio a fin, o esa emoción a flor de con un punteo precioso de Antonio.</p>

	<p>Hubo un bis y no hubo mucho que hacer para que lo concediera. <strong>&#8216;Elixir de juventud&#8217;</strong> interpretada con apenas piano y voz fue fabulosa, lo mismo que la <strong>&#8216;Chica de ayer&#8217;</strong>, en la que Antonio Vega, empeñado en usar la guitarra de doce cuerdas, que le dio un tempo y un toque distinto a esta excepcional canción, explicó con mucha gracia que con ella no podía tocar la entrada por lo que nos diéramos por enterados.</p>

	<p>Sitio oficial | <a href="http://www.antoniovega.org">Antonio Vega</a><br />
Más en Hipersónica | <a href="http://www.hipersonica.com/tag/antonio+vega">Antonio Vega</a><br />
Fotografías | <a href="http://www.myspace.com/freisolin">Víctor Rodríguez</a></p>




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      <title><![CDATA[Antonio Vega - Casino de Asturias (Gijón 06-03-2008)]]></title>
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      <pubDate>Fri, 07 Mar 2008 19:29:57 GMT</pubDate>
      <author>Víctor Rodríguez</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image5922" src="http://img.hipersonica.com/2008/03/Antonio Vega_solo1.JPG" class="izquierda" alt="Antonio Vega1" /> La verdad es que, repasando las fotos que hice ayer en el concierto de <strong></strong><strong>Antonio Vega</strong>, me dió un vuelco el corazón ante el deterioro físico que año tras año muestra el cantante madrileño. El otrora líder de <strong>Nacha Pop</strong>, un icono para miles de jóvenes entusiastas, es hoy un viejo prematuro, con ese color de piel enfermizo, esa cara que lo dice todo, encorvado, sin apenas dentadura, con la voz rota pero con una clase que ya la quisieran muchos jóvenes.</p>

	<p>Que a Antonio Vega se le quiere y mucho no es algo que me invente. No se entiende sino cómo el año pasado en su concierto en el Teatro Filarmónica de Oviedo el público le aplaudió a rabiar estando en un estado bajísimo de forma, con poquísima voz y como ido en el escenario.</p>

	<p>Lo de anoche en la Sala Acapulco del Casino de Asturias tuvo otro color. Antonio Vega venía acompañado de dos de sus músicos: Basilio Martín a los teclados y Jorge D&#8217;Amico a la guitarra, un formato de trío semiacústico en el que sus canciones tomaron otra forma y en el que pareció encontrarse más cómodo.</p><a name="more"></a></p>

	<p><img id="image5923" src="http://img.hipersonica.com/2008/03/Antonio Vega_tres.JPG" class="derecha" alt="Antonio Vega2" /> Arropado por más de trescientos incondicionales que agotaron las entradas, Antonio Vega repasó algunos momentos de su carrera en solitario, haciendo unas pocas incursiones en el legado de Nacha Pop. Ese inmenso cancionero que ya tiene la categoría de atemporal y debería ser venerado por las jóvenes generaciones.</p>

	<p>No esperábamos un largo concierto y así fue, en casi una hora y diez canciones se marchó al camerino dejando a todos con la boca abierta, medio noqueados por la tremendísima velada a la que habíamos tenido la suerte de asistir. Pese a su estado físico deteriorado, se tuvo que sentar a mitad del recital con evidentes muestras de cansancio, Antonio Vega volvió a mostrar un magnetismo que no le habíamos visto hace muchísimo tiempo.</p>

	<p>Cantó con una sensibilidad que en algunos momentos puso los pelos como escarpias a los presentes y a la guitarra eléctrica le sacó los mejores acordes, tocándola sin púa, y tuvo detalles de genialidad en <strong>Se dejaba llevar</strong>, <strong>Ángel caído</strong> o <strong>La última montaña</strong>, lo más eléctrico de la noche.</p>

	<p><img id="image5924" src="http://img.hipersonica.com/2008/03/Antonio Vega_bis.JPG" class="izquierda" alt="Antonio Vega3"/> Se olvidó de <strong>3.000 noches con Marga</strong>, privándonos de escuchar <strong>Ángel de Orión</strong>, pero a cambió nos regaló versiones mágicas de <strong>El sitio de mi recreo</strong> y <strong>Estaciones</strong>, y cinco piezas de Nacha Pop: <strong>Lucha de gigantes</strong>, donde estuvo a punto de romper la voz, la nostálgica <strong>Desordenada habitación</strong> y la emocionante <strong>Chica de ayer</strong>.</p>

	<p>Para el bis se reservó una imapagable versión piano-bar como la versión original del maxi de <strong>Una décima de segundo</strong>, <strong>Seda y hierro</strong> y <strong>Atrás</strong>, otro viaje al pasado que volvió a traer la sonrisa al artista y al público, que se marchó satisfecho a casa.</p>

	<p>Sitio oficial | <a href="http://www.antoniovega.org">Antonio Vega</a></p>


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