Con 18.500 personas y más guiris que en anteriores ediciones (el bono se vendió en Inglaterra a 46 euros, cuando aquí costaba 136 euros) arrancó el jueves la cuarta edición del que ya se puede decir que es el festival más importante de todo el norte de nuestro país: el Bilbao BBK Live.
Un cartel tocado por la crisis en el que puede que este año brillaran menos estrellas, pero entre los 25 conciertos que han tenido lugar durante los tres días que ha durado el festival era prácticame imposible no sentirse atraído por ninguno. Eso sí, había uno que eclipsaba a todos los demás, el del Tour Of The Universe de Depeche Mode. Impresionante, de 10.
