
¿Nos fiamos de él? Uno nunca pierde la esperanza, pero Brian Wilson no parece ahora el tipo más indicado para sacar al mercado un disco brillante. Vale, en 2004 aceptamos Smile a regañadientes por aquello del mito, pero ese mismo año sacó el horroroso Gettin´ In Over My Head, indigno de su legado musical y uno de los peores discos de aquel momento.
En cualquier caso, el que fuera cerebro de los excelsos Beach Boys tiene ya preparado su nueva obra, titulada That Lucky Old Sun, que se publicará el dos de septiembre. El disco supone el regreso de Brian a Capitol, la que fuera discográfica de sus mejores tiempos, también de sus primeros éxitos
Según el propio Wilson, That Lucky Old Sound, a diferencia de Pet Sounds o Smile, tiene “canciones completas”. Mal vamos ya si empieza a comparar con otros discos y, sobre todo, lo hace con cierta altivez. Hay también cierto tufo a disco demasiado pensado: Wilson actúa en cuatro cortes hablados como ese “viejo sol afortunado” del título, narrador de una historia de tintes conceptuales.


Con los discos de pop que tienen buenos letristas, como con los buenos libros, las buenas películas o las buenas series de televisión pasa algo curioso: cuando se acaban, da pena por sus protagonistas, porque nunca más volveremos a saber de ellos. Sí, podremos releer sus aventuras, volverlas a ver o escucharlas de nuevo, pero no tendremos la oportunidad de acompañarles en su futuro. Sus vidas se nos quedan fosilizadas: por ejemplo, ¿qué pasó con la chica griega de Common People (Pulp)?
Kelley Stoltz hace el tipo de música que nunca gustará a quien van buscando lo más avanzado. Tampoco encadilará, salvo que los vientos soplen a su favor, a los buscadores de tendencias, a los que quieran estar a la última. En principio, Stoltz únicamente podrá gustar a los que sepan apreciar una buena canción pop sin que por eso les pese saber que, muchas veces, lo que éste chico de San Francisco hace se acerca mucho al revival, a la mera repetición de formas. 

¿Sólo para fans? No, no ni de lejos. Ya es hora de que los no conversos puedan agregarse al culto a una de las mejores bandas surgidas en el panorama estadounidense en los últimos años. Friend es una gran puerta de entrada, a pesar de su rareza. Y seguramente atraerá a este universo a los seguidores de bandas tan dispares como Band of Horses o Cansei de Ser Sexy.