Quien busque a la Suzanne Vega de Luka en Beauty & Crime, su debut para el exclusivo sello de jazz Blue Note, lo lleva claro. Aquel tema lo publicó en 1987 en el álbum Solitude Standing y fue como denominan los americanos un one hit wonder, éxito que repetiría en otra escala más tarde con Tom’s dinner.
Un éxito que trataba la historia de un niño maltratado que le llevó a ser popular y a todavía ser recordada en España por aquella versión en castellano que ella misma cantó. Mucho ha llovido desde entonces y la cantante de californiana ha seguido una carrera casi silenciosa, sin hacer ruido, pero sólida a todas luces.
En Beauty & Crime, que llega seis años después de Songs In Red And Gray, se reconoce el estilo de esta artista afincada en Nueva York desde pequeña, sobre todo en Edith Wharton’s figurines y también en esa maravilla que es Bound y en la misteriosa Pornographer’s dream, sin duda lo mejor que ha registrado en años.
Suzanne Vega centra la trama del álbum en la ciudad en la que reside (Angel door’s way habla de un policía latino, primo de su esposo, que murió en la zona cero el 11 de septiembre), sobre su marido (As your are now es una bellísima declaración de amor) y la muerte (su hermano murió en 2002 y en su entierro conoció a Zephyr, artista de grafitti a quien dedica Zephyr & I).
